<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668</id><updated>2012-01-27T00:59:16.911-05:00</updated><category term='Recomendaciones'/><category term='Filosofía'/><category term='Política'/><category term='Economía'/><category term='Literatura'/><category term='Historia'/><category term='Miscelánea'/><title type='text'>Así hablaba Niko</title><subtitle type='html'>Espacio dedicado a analizar de manera concienzuda y superficial, todo y nada.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>20</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-8188722296901103766</id><published>2012-01-22T15:34:00.010-05:00</published><updated>2012-01-22T20:13:44.393-05:00</updated><title type='text'>Una comparación del crecimiento económico de Perú y Chile, o la verdad sobre el milagro chileno</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-FCzoxZBE8V0/Txyjf34BJII/AAAAAAAAASM/KZmIMlgLGxs/s1600/13callelartigaqt7-1.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;U.Nikolai Alva Ponce&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal vez sea un tanto mezquino si al analizar la evolución económica de nuestro país: Perú, tomásemos como referente a un país vecino como Chile, con el cual, debido a los avatares de la historia, las relaciones no siempre fueron tan fraternas como ahora. No obstante, resulta de suma utilidad hacer dicha comparación, ya que permitirá comprender mejor los efectos en la economía de determinados esquemas de desarrollo, los efectos de la coyuntura internacional, y también develar algunos mitos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VlqWv-N8BsY/Txx04VeYNfI/AAAAAAAAARQ/1zN0VX2ayrs/s1600/PIB%2Bper%2Bcapita%2BPeru-chile%2B1820-2011.jpg" style="text-align: left; "&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-VlqWv-N8BsY/Txx04VeYNfI/AAAAAAAAARQ/1zN0VX2ayrs/s320/PIB%2Bper%2Bcapita%2BPeru-chile%2B1820-2011.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700559739530262002" style="cursor: pointer; width: 480px; height: 345px; " /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como se ilustra en el gráfico, al inicio de los años 1820s el PIB per cápita chileno lucía cierta ventaja sobre el peruano, ello se habría debido primordialmente a que las guerras de independencia y la anarquía militar subsiguiente fueron funestas para la economía peruana, sin embargo, en determinados momentos (a causa del  auge del guano en 1857 y del salitre en 1876) el Perú se acerca a Chile. &lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-dLcym7GLyy4/Txx1Hz80zPI/AAAAAAAAARc/5l_LeT5q3LE/s320/Miguel_Grau_S..jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700560005409066226" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 229px; height: 320px; " /&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego, inesperadamente el año 1879, ocurre un evento crucial: La Guerra del Pacífico, debido a lo cual se deteriora abruptamente la economía  peruana y se estanca durante varios años (recién en 1912, 36 años después, se recupera el mismo nivel de PIB per cápita de 1876). &lt;/div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-KuA3p9NKbeM/Txx1QyuZh1I/AAAAAAAAARo/l5POSoHUJ0w/s320/balmaceda.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700560159698945874" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: right; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 10px; cursor: pointer; width: 245px; height: 320px; " /&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empero,  Chile, el país ganador de la Guerra del Pacífico, aunque tras la conflagración tuvo un periodo de auge, pareciera que éste no habría sido especialmente alto. Asimismo, como se aprecia con claridad en el gráfico, las ganancias de Chile fueron menores que las pérdidas de Perú, de allí que el descontento cundiese en Chile durante el periodo postguerra estallando una guerra civil y teniendo como uno de sus momentos más dramáticos el suicidio del presidente chileno Balmaceda en 1891. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya en el siglo XX, la crisis del año 1929 tuvo efectos agudos en ambos países. Luego de lo cual se recuperan y ambos países muestran tasas de crecimiento favorables durante la segunda guerra mundial y la reconstrucción europea, hasta el año 1972 durante el gobierno de Salvador Allende la economía chilena comienza a caer –vale mencionar que ese año tampoco fue muy auspicioso para la economía peruana que empieza a dar señales de estancamiento-, en el año 1973 Allende es depuesto y asesinado por el golpe de Estado del general Pinochet quien se hace con el poder, y durante los dos primeros años del régimen militar que instaura, en lugar de salir de la crisis, la caída se intensifica siendo superados por los peruanos el año 1975. Luego la economía chilena vuelve a crecer hasta el año 1981, año en que empieza una fuerte crisis teniendo como su momento más crítico al año 1983, cuando el PIB per cápita de Chile llega a ser 4,810 $G-k, un nivel incluso menor  que el peor año del gobierno de Allende. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-OxoY-DUGE7Q/Txx1f9XFmVI/AAAAAAAAAR0/mbtX95fBtkg/s320/Pinochet.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700560420251998546" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 236px; height: 320px; " /&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al analizar el PIB per cápita chileno del inicio del régimen militar de Pinochet hasta su fin, obtendremos que la tasa de crecimiento promedio durante dicho periodo (1974-1990) fue de 1.55%, ciertamente una tasa de crecimiento favorable, pero demasiado pequeña para ser considerada una tasa de crecimiento ejemplar y mucho menos un milagro. Como hecho anecdótico, podríamos compararlo con la tasas de crecimiento promedio de un régimen militar peruano cuya gestión económica creemos a todas luces errada, como fue el caso el gobierno de Velasco y obtendremos que su promedio de  crecimiento fue de 1.85% ¡mayor que durante el régimen de Pinochet!. -Discúlpenme por ser enfático-, pero así como nadie diría que el régimen de Velasco haya sido positivo para la economía, pues ¿acaso sería correcto decir que el régimen de Pinochet fue económicamente exitoso?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Obviamente además de la gestión interna adecuada es importante la coyuntura internacional, en ese sentido, el gráfico ilustra con claridad que exceptuando desmanes inesperados (y aunque sea un presunción puramente teórica también aciertos) la dinámica de crecimiento del Chile y Perú se mueven con cierta similitud, lo cual se debería a tener una estructura productiva relativamente similar: primario exportadora, por lo cual el impactos de los ciclos económicos mundiales les afectaría de modo semejante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El verdadero milagro chileno, si podemos hablar de alguno, habría sido el registrado entre los años 1990 y 1998, con un régimen democrático y un gobierno de izquierda, en dicho periodo hubo crecimiento durante 8 años consecutivos a un tasa promedio anual de 5.8% el doble de la peruana en ese mismo periodo bajo el régimen autoritario de “derecha” de Fujimori, esta tasa promedio menor y el hecho de haber sufrido antes el nefasto gobierno de Alan García, incrementaron la divergencia entre Perú y Chile. No obstante, dicha ventaja significativa se estaría reduciendo los último 7 años, ya que desde el 2005 hasta el 2011 el PIB per cápita de Perú ha crecido todos los años a tasas mayores que las de Chile. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-_uv96scMSsg/Txx2CZnLlyI/AAAAAAAAASA/d-LbUtOXaDI/s320/aylwin%2Ballende.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700561011951245090" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 270px; height: 187px; " /&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que el gobierno de Pinochet habría sentado las bases necesarias para el esplendido crecimiento posterior, es una afirmación muy cuestionable, ya que,  aunque no lo recuerden muy bien los lectores jóvenes y algunos no tan jóvenes, el modelo chileno de Pinochet de gran énfasis en el libre mercado no tuvo buenos resultados y algunas veces sus efectos fueron negativos, fue recién cuando la izquierda con el regreso de la democracia propone un modelo de mercado pero prestando mayor atención a la equidad y las políticas sociales es que la economía muestra resultados favorables. Vale también recordar que el sector más dinámico y que más ha contribuido a las arcas del gobierno chileno es en específico la minería del cobre, la cual es  controlada por CODELCO: una empresa estatal chilena, expropiada a sus dueños estadounidenses durante el gobierno de Allende y que Pinochet la conservó bajo control del Estado. Asimismo, sectores dinámicos como la acuicultura del salmón, la viticultura y la explotación forestal, fueron gestados como parte de un proceso de planificación con anterioridad al gobierno de Pinochet, bajo una estrategia de subvención a determinadas industrias, y de cierto modo en conflicto con la visión de libre mercado a ultranza que se suele creer como la causante del crecimiento chileno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-FCzoxZBE8V0/Txyjf34BJII/AAAAAAAAASM/KZmIMlgLGxs/s320/13callelartigaqt7-1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700610996314383490" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 237px; height: 320px; " /&gt;&lt;br class="Apple-interchange-newline"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A modo de conclusión, si comparásemos las veces en que la tasa de crecimiento peruana fue mayor a la chilena el resultado sorprenderá a algunos, ya que el 50% de las veces la tasa de crecimiento peruana fue superior a la chilena, pero hay dos principales episodios a partir de los cuales Chile aventaja al Perú: (1) la guerra del Pacífico y (2) la expansión de 1990-1998. Es decir, la ventaja actual de Chile sobre el Perú no se debería a un proceso inexorable de largo plazo, sino a solo algunos años donde acaecieron eventos claves que permitieron a Chile adelantarse. Respecto al comentado milagro chileno, las cifras mostrarían que si hubo alguno, este no ocurrió durante el gobierno de Pinochet sino durante el gobierno de Aylwin y Frei. Ello implica que en una coyuntura favorable y con una gestión más apropiada, el Perú podría acortar la actual ventaja chilena y tal vez revertirla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todas las comparaciones realizadas en el presente artículo corresponden a la evolución del PIB per cápita, si en lugar de ellos analizáramos el PIB global veríamos que la diferencia no es mucha, y si utilizáramos cifras corregidas por la paridad del poder de compra obtendremos que el PIB peruano es mayor al chileno. Dado que hicimos una comparación entre dos países de población tan disímil como lo son Perú y Chile, utilizamos para  equipararlos al PIB por habitante, el cual representa algo así  como la parte que le correspondería a cada habitante del producto anual de un país si se repartiese a todos por igual lo producido. Desde luego, ello difícilmente ocurriría, ya que las personas que contribuyen más a la economía deberían de recibir más, lo cual es justo; pero también –y probablemente sea lo más frecuente- muchas personas reciben una proporción mucho menor a su contribución, lo cual además de injusto es infame.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-8188722296901103766?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/8188722296901103766/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=8188722296901103766' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/8188722296901103766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/8188722296901103766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2012/01/una-comparacion-del-crecimiento.html' title='Una comparación del crecimiento económico de Perú y Chile, o la verdad sobre el milagro chileno'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VlqWv-N8BsY/Txx04VeYNfI/AAAAAAAAARQ/1zN0VX2ayrs/s72-c/PIB%2Bper%2Bcapita%2BPeru-chile%2B1820-2011.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-87070431849475281</id><published>2011-07-28T22:56:00.049-05:00</published><updated>2011-08-14T23:12:15.564-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>El día de la independencia peruana</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Table Normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-priority:99; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin-top:0cm; 	mso-para-margin-right:0cm; 	mso-para-margin-bottom:10.0pt; 	mso-para-margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-theme-font:minor-fareast; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 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Nikolai Alva Ponce&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;El verdadero día de la independencia no habría sido el 28 de Julio de 1821, día de la proclamación de la independencia por San Martín, tampoco el 9 de diciembre de 1824 día de la batalla de Ayacucho, sino el 26 de Enero de 1827, fecha en la cual, los peruanos logran librarse de la dictadura impuesta por Bolívar, y por primera vez desde el Tahuantinsuyo, se instala un gobierno dirigido por peruanos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-sz-kwJPIp8o/Tkbmc0YtImI/AAAAAAAAAOw/O_taCUbpAJI/s1600/800px-Ultimos_Momentos_en_Rancagua.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 234px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-sz-kwJPIp8o/Tkbmc0YtImI/AAAAAAAAAOw/O_taCUbpAJI/s320/800px-Ultimos_Momentos_en_Rancagua.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640448966101115490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;La independencia fue una guerra civil. Dentro de cada país latinoamericano hubo tanto realistas como separatistas –también llamados patriotas-; pero al ser los realistas la proporción mayoritaria de los peruanos, la guerra civil en nuestro caso se dirimió rápidamente. Sin embargo, el Perú fue víctima de la invasión de las tropas separatistas grancolombianas (colombianas y venezolanas) y del sur (argentinos más algunos chilenos). Estas tropas, con el objetivo de garantizar la vigencia de sus regímenes, vinieron a combatir al Perú: bastión realista, lo cual, desde el punto estratégico era justificable. Recuérdese que el ejército del virrey Abascal (compuesto por peruanos en su mayoría) tomó bajo su control la Audiencia de Quito (Ecuador), el Alto Perú (Bolivia) y la Capitanía General de Chile. Mientras tanto ¿Qué hacían los españoles de la península?, pues nada o no mucho. Debido a la ocupación francesa primero, luego por la guerra civil entre liberales y absolutistas&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el apoyo de España a los realistas en Sudamérica fue casi nulo. Por lo cual, los realistas peruanos tuvieron que afrontar unos largos dieciséis años de guerra con sus propios recursos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Imagínese que usted -estimado lector-, hubiese vivido en el Perú aquella época. Imagínese incluso que estuviese imbuido por la ilustración y profesase simpatías republicanas ¿cómo reaccionaría si llegara un ejército de ocupación que devastase sus bienes y que ponga en peligro su integridad física&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt; &lt;span style="background: none repeat scroll 0% 0% white;"&gt;y la de su familia? Pues lo más probable, es que tomase las armas y saliese en defensa de su tierra: su patria, es decir, aunque suene contradictorio, en esos tiempos aciagos el ser patriota para un peruano habría sido el militar en el bando realista. Por ello no es ninguna sorpresa que el 95% del ejercito realista del Perú estuviese compuesto por peruanos. Muchos políticos peruanos célebres más adelante, lucharon inicialmente en el bando realista como por ejemplo: Ramón Castilla&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, La Mar&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, Gamarra, Santa Cruz, etc. Incluso otros como Goyeneche, Pío Tristán o Leandro Castilla (hermano de Ramón) militaron en los ejércitos realistas hasta el final.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-7Yc3Y967OaE/Tkib5WLs8GI/AAAAAAAAAPQ/OkiTJXMPRVs/s1600/cap%2Bayacucho%2Bniko%2B5.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 238px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-7Yc3Y967OaE/Tkib5WLs8GI/AAAAAAAAAPQ/OkiTJXMPRVs/s320/cap%2Bayacucho%2Bniko%2B5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640929942791057506" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Decir que la independencia tuvo como fecha primordial su proclamación limeña sería dar demasiado valor a solo una anécdota, ya que a los pocos días las tropas realistas volvieron a ocupar Lima. Entonces ¿Por qué tampoco sería la batalla de Ayacucho el día de nuestra independencia? Veamos, -si tomamos en cuenta las cifras más prudentes- &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se enfrentaron 6906 realistas contra 5780 separatistas (léase libertadores), de las tropas realistas el 93% eran peruanas, mientras en las separatistas el 79% eran un combinado de mayoritariamente colombianos, además de venezolanos, argentinos y chilenos, asimismo ¡un 21% de peruanos! -ya había peruanos en el bando separatista-. Como dijimos antes, se habría comenzado a gestar la nacionalidad peruana, como una respuesta ante los pillajes de las tropas grancolombianas y argentino-chilenas que invadieron nuestro territorio, pero también como una reacción de alejamiento hacia España, de la cual los peruanos no recibieron ningún apoyo importante durante las guerras. En la batalla de Ayacucho perdió el ejército realista, sin embargo, las bajas no fueron contundentes&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Por ello, respecto a la rendición en Ayacucho hay diversas interpretaciones, incluso existen tesis conspirativas que la llaman: “la traición de Ayacucho”, ya que, no habría sentido rendirse si aún se tiene un ejército similar al enemigo, a lo cual agregaría que el tener un tratado bien estructurado y que sea firmado tras una negociación relámpago el mismo día de la batalla resulta también sospechoso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Desde el punto de vista formal el Perú era liberado y la perdedora era España. Desafortunadamente, en la verdad de los hechos, el país perdedor fue Perú, el cual, lejos de ser liberado, se convirtió en un país ocupado por tropas de la Gran Colombia. Bolívar se hizo proclamar por la fuerza dictador vitalicio del Perú con la potestad de elegir su sucesor (un monarca absoluto para fines prácticos), es decir empezaba una tiranía tan igual o incluso peor que la española. Muchos cargos públicos fueron vedados a los peruanos ya que Bolívar los veía con desconfianza. Por el lado económico la situación fue mucho más infame, las compensaciones y botines a las tropas de los Ejércitos “Libertadores” fueron extraídos del Perú, que ya estaba en la inopia. Como colofón del desastre, Sucre luego de vencer a la resistencia realista en el Alto Perú, en lugar de reintegrar dicho territorio al Estado peruano, crea un nuevo país que bautiza con el adulador nombre de Republica de Bolívar o Bolivia, quedando el Perú además de desolado reducido a una fracción de su territorio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ClmXK38lYxk/TkbrtFGQL4I/AAAAAAAAAPA/7g6Kn7fZZUY/s1600/tarqui.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 158px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-ClmXK38lYxk/TkbrtFGQL4I/AAAAAAAAAPA/7g6Kn7fZZUY/s320/tarqui.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640454743023169410" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Así, desde los escombros, el Perú comenzó a reconstruirse y logró independizarse de la dictadura de Bolívar un 26 de enero de 1827, el cual sería el verdadero día de la Independencia peruana. Una vez liberados, como era de esperarse, Bolívar (dictador vitalicio de la Gran Colombia) declaró la guerra al Perú, siendo una de sus justificaciones el arrogarse como suyas Jaén y Maynas; que el Perú haya logrado conservar la posesión de esos territorios podría considerarse como una suerte de triunfo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;La verdad, no resulta agradable, muchos preferirían creer la fábula que cuenta de tropas libertadoras a las cuales debemos de estar agradecidos, y que gracias al esfuerzo conjunto&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt; &lt;span style="background: none repeat scroll 0% 0% white;"&gt;pudimos vencer y expulsar a los españoles que nos oprimían a los peruanos. Esa ficción tiene la ventaja de ofrecer una imagen de unidad entre los países sudamericanos, así, hay muchos que al hablar de unidad invocan el nombre de Bolívar: aquel quien fraccionó el territorio peruano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12pt;"  &gt;Tengo el sueño de que, más temprano que tarde, Latinoamérica logre la unidad y así se alcance una región más armoniosa. Me indigna que nuestra historia esté plagada de guerras entre pueblos vecinos, para colmo culturalmente tan similares, y que en el presente en lugar de destinar más recursos a luchar contra la pobreza de nuestros países los dirijamos a gastos militares en previsión de guerras fronterizas. Imagínense como sería Latinoamérica si en lugar de estar perpetuamente enfrentados nuestros pueblos hubiesen estado unidos. Por ello propongo que enrumbemos esfuerzos hacia la integración de Latinoamérica, lo cual es fundamental hacerlo desde bases solidas y por lo tanto, es preciso conocer la verdad de la historia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style=""&gt;   &lt;hr width="33%" align="left" size="1"&gt;    &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt; Repuesto en el trono Fernando VII, preparó en 1819 una expedición para apoyar la causa realista en América con aproximadamente 22,000 hombres, dicho ejército nunca llega a partir, se sublevó en Cádiz al mando del general Riego y depuso el régimen absolutista, convirtiéndose España, durante el llamado trienio liberal, en una monarquía constitucional. No obstante Fernando VII secretamente pidió ayuda a los franceses, quienes envían a los Cien mil hijos de San Luis (60,000 hombres) los cuales en 1823 restauraron el absolutismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;Castilla se enroló en 1812 en el ejercito realista, participó en la reincorporación de Chile al control realista; pero es tomado prisionero por los separatistas chilenos en la Batalla de Chacabuco, quienes lo deportan a Buenos Aires, desde donde se escapa y regresa a Perú atravesando la selva brasilera, se reintegra por un tiempo al ejército realista, para luego pasarse al bando opositor. En la Batalla de Ayacucho es herido y llevado al hospital, donde encontrose con su hermano Leandro quien luchaba en el bando realista y resultó herido también.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt; La Mar peleó valientemente en el ejército realista hasta el 18 de Septiembre de 1821, fecha en que se rinde debido a que carecía de alimentos y armas, lo cual le impedía seguir resistiendo en El Callao. San Martín quien tenía buena referencia de él, lo integró es su ejército como general de división.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=87070431849475281#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style=""&gt;&lt;sup&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt; Según las cifras oficiales murieron 370 separatistas y 1800 realistas, mientras el número de heridos fue muy similar 609 y 700 respectivamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-87070431849475281?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/87070431849475281/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=87070431849475281' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/87070431849475281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/87070431849475281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2011/07/el-dia-de-la-independencia-peruana.html' title='El día de la independencia peruana'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-sz-kwJPIp8o/Tkbmc0YtImI/AAAAAAAAAOw/O_taCUbpAJI/s72-c/800px-Ultimos_Momentos_en_Rancagua.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-6705773842070768749</id><published>2011-07-26T21:14:00.014-05:00</published><updated>2011-07-27T04:12:15.441-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recomendaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>Los bizantinos y el origen de los eslavos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;Para aquellos que les interese indagar acerca de los orígenes de los pueblos eslavos, les recomiendo este sucinto y bien escrito artículo: &lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;a href="http://www.byzantion.uchile.cl/index.php/RBNH/article/viewFile/1162/1026"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;BIZANCIO, LOS ESLAVOS Y EUROPA ORIENTAL&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; de José Marín Riveros, donde podrán informarse en particular de las tesis de quienes plantean que los eslavos no serían una etnia propia en su origen, sino que se gestaron como una creación cultural de sus vecinos bizantinos. Huelga decirles que se animen a visitar &lt;b  style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;a href="http://www.byzantion.uchile.cl/"&gt;BIZANTION NEA HELLAS&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, allí encontrarán muchos ensayos interesantes sobre el mundo greco-bizantino.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-LOg2CcZdz6Y/Ti_UoMMbm4I/AAAAAAAAAM8/y4ZykcJ0WHI/s1600/%25D0%25A6%25D0%25B0%25D1%2580%25D1%258C%25D0%25B3%25D1%2580%25D0%25B0%25D0%25B4.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 496px; height: 337px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-LOg2CcZdz6Y/Ti_UoMMbm4I/AAAAAAAAAM8/y4ZykcJ0WHI/s320/%25D0%25A6%25D0%25B0%25D1%2580%25D1%258C%25D0%25B3%25D1%2580%25D0%25B0%25D0%25B4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633955445797002114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style=";font-size:78%;" &gt;(The Rus under the walls of Tsargrad. Detail from a medieval Russian icon)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-6705773842070768749?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/6705773842070768749/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=6705773842070768749' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/6705773842070768749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/6705773842070768749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2011/07/los-bizantinos-y-el-origen-de-los.html' title='Los bizantinos y el origen de los eslavos'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-LOg2CcZdz6Y/Ti_UoMMbm4I/AAAAAAAAAM8/y4ZykcJ0WHI/s72-c/%25D0%25A6%25D0%25B0%25D1%2580%25D1%258C%25D0%25B3%25D1%2580%25D0%25B0%25D0%25B4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-5590209239768083354</id><published>2009-08-21T16:04:00.007-05:00</published><updated>2011-08-08T23:51:07.881-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>¿Y ahora qué?: reflexiones en medio de la crisis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"  &gt;U. Nikolai Alva Ponce&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Que los tiempos de crisis son tiempos de grandes oportunidades […]», se ha convertido –a pesar de tener mucho de cierto– en un insufrible cliché, fastidioso tanto por la ridiculez que causa su reiteración vana, como por lo sarcástico que resultaría para un empresario en quiebra o una familia en la inopia decirles que están &lt;i style=""&gt;ad portas&lt;/i&gt; de grandes posibilidades. Ciertamente, sería demasiado optimista la fe ciega a la frase citada; empero, es en los momentos de grandes dificultades cuando las sociedades impelidas por la necesidad generan grandes transformaciones para solucionar los problemas que la apremian. Por ejemplo, fue tras la crisis del petróleo de los años 1970 que se desarrollaron tecnologías más eficientes en el uso de energía o fue tras corroborar los terribles daños que la contaminación producía en zonas industriales, que empezó el interés por el cuidado del medioambiente; asimismo, fue tras la debacle de Wall Street en 1929 y la crisis mundial ocasionada por esta, que el gran Keynes desarrolló un enfoque revolucionario en la teoría económica. Del mismo modo, es en estos tiempos de crisis que podemos reflexionar sobre la robustez del modelo económico en el que estamos enrumbados. &lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desde luego, el tema es demasiado vasto y complejo para tan exiguo espacio, por lo que nos contentaremos con esbozar las preguntas fundamentales y quizá ensayar alguna respuesta. Empezamos con la inevitable pregunta: ¿por qué ocurrió la crisis?, luego, ¿puede evitarse en el futuro? Y, por último, ¿cómo superarla?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sobre las causa del estallido de la crisis, los factores desencadenantes son ya ampliamente conocidos: fueron los créditos hipotecarios carentes de garantías apropiadas que se generaron en el mercado hipotecario estadounidense, pero ¿quiénes son los culpables? Si mucho antes del colapso bursátil del 9 de agosto de 2007 ya era sabido que el sector hipotecario hacía agua, ¿por qué las innumerables empresas afectadas no pusieron antes sus fondos bajo mayor resguardo? ¿Por qué los entes reguladores y los gobiernos, en lugar de actuar tan tardíamente mediante rescates financieros costosísimos y de resultados tan precarios, no procedieron antes? Podríamos responder que la culpa recae en los agentes financieros, a quienes, mientras podían obtener ganancia, no les importaba que todo el sistema hipotecario se carcomiese. Sin embargo, esa explicación es tan solo parcial, ya que no podemos comprender porqué dichos agentes pasaron de la codicia a la temeridad (siguieron con sus operaciones financieras e hipotecarias, a pesar del peligro en ciernes) y, de esta, a la ineptitud (algunos, incluso, persistieron en operaciones absurdas cuando la crisis ya había estallado). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a name="OLE_LINK2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;&lt;span style=""&gt;Con relación a si crisis similares pueden evitarse en el futuro, la respuesta es casi un sí.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Es decir, mientras por un lado tenemos a los pesimistas que al igual que Thomas Carlyle piensan «que la economía es una ciencia sombría y el futuro está plagado de crisis severas»; nosotros creemos que, a pesar de las características intrínsecas del ciclo económico, el cual genera momentos de auge y de caída, dichas fluctuaciones económicas pueden ser disminuidas y tal vez hasta contenidas. Todos recordamos las crisis; sin embargo, por el contrario, no podemos decir a ciencia cierta cuándo estas fueron salvadas. Y la respuesta no es un sí completo porque tenemos ejemplos, como la crisis presente, donde, pese a saber con anticipación su advenimiento, cegados quizá por los célebres &lt;em&gt;animal spirits&lt;/em&gt;, de los cuales hablaba Keynes, ignoramos torpemente el peligro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y, por último, sobre cómo superar la crisis… Así como la especulación desplazó ingentes fondos desde proyectos rentables al ruinoso mercado hipotecario norteamericano, ahora, aunque en crisis, dicha falencia se habría corregido. Los hombres de negocios, en general, tendrán (al menos en el corto plazo) un poco más de prudencia al momento de realizar sus inversiones. Muchos empresarios peruanos, en particular, luego de percibir lo vulnerable que es dedicarse a la exportación de materias primas, aumentarán la sofisticación de sus productos, diversificarán sus mercados e incluso incrementarán sus intereses en el mercado interno. Por su parte, el Estado, consciente de las severas inestabilidades que provoca el descontento social, ahondará esfuerzos en sus políticas de desarrollo de infraestructura, educación y lucha contra la pobreza. Naturalmente, lo descrito en este párrafo es excesivamente optimista; pero ¿acaso no es factible?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15778&amp;amp;bolnum_key=29&amp;amp;serv_key=2100"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15778&amp;amp;bolnum_key=29&amp;amp;serv_key=2100"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Punto de Equilibrio&lt;/span&gt;, Lima Julio de 2009&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-5590209239768083354?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/5590209239768083354/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=5590209239768083354' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/5590209239768083354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/5590209239768083354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2009/08/y-ahora-que-reflexiones-en-medio-de-la.html' title='¿Y ahora qué?: reflexiones en medio de la crisis'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-1026370856336463638</id><published>2009-05-06T21:30:00.005-05:00</published><updated>2011-07-26T17:31:00.219-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>El año del TLC y de la crisis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;U. Nikolai Alva&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Resulta interesante examinar la evolución de las actitudes respecto de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Perú y los Estados Unidos. Podemos dividir dicha evolución en tres fases fundamentales: la primera, al empezar las negociaciones, en donde la mayoría de los líderes políticos de ambos países se mostraron favorables a la firma; aunque no se había logrado el consenso, dicho tratado fue suscrito. En una segunda fase, quizá merced a una intensa campaña mediática, la idea de un TLC no solo fue percibida como algo favorable sino como algo que brindaría inconmensurables beneficios. Y, una última fase, la actual: en un contexto económico sombrío signado por la crisis estadounidense, cuyos efectos ya están afectando negativamente y en gran cuantía al orbe, el optimismo anterior podría abandonarse y las simpatías hacia este TLC revertirse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Hasta hace unos años, tanto para el Perú como para sus principales socios comerciales, las variables macroeconómicas lucían regularmente propicias en general, y especialmente favorables para el Perú en particular. Sin embargo, en el actual contexto tan desalentador, nuestro país no podría ser una excepción, una isla de crecimiento económico y prosperidad. Desde luego, existen una serie de variables favorables como una relativamente baja inflación (menor que el promedio de América Latina) y un crecimiento continuo de las exportaciones, pero por ser una economía pequeña, la contracción de la demanda internacional nos afectaría seriamente. Aunque la evolución del PBI durante el año 2008 siguió una tendencia de crecimiento económico alta –el crecimiento anual de la producción fue de 9,84% con relación al año 2007 y representa la tasa más alta en los últimos 14 años, según el INEI–. Ya se vislumbra una caída, de una magnitud relativamente pequeña, por los rezagos en la transmisión de la crisis; como pronostica el &lt;i style=""&gt;World Economic Outlook&lt;/i&gt; último: “No hay indicios de recuperación y cuando ésta ocurra es muy probable que sea muy lenta”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Extrapolando lo acontecido tras crisis mundiales anteriores, se espera que los países industrializados se vuelvan más proteccionistas, por lo que podría pensarse que el TLC resulta muy oportuno: aseguraría acceso a mercados que podrían empezar a cerrar sus puertas a las exportaciones de países que no tuvieron el ‘acierto’ de firmar un TLC; podría especularse que Obama, quien se ha manifestado en contra de los TLC firmados por los Estados Unidos con Colombia y Centroamérica, pensase en una renegociación con el Perú (véase el artículo de Quiliconi en la presente edición). Asimismo, al sufrir los Estados Unidos los vapuleos de la recesión, la demanda de exportaciones disminuiría significativamente. Por ese motivo, no son pocos los políticos y analistas que ante la retracción de la demanda estadounidense están a favor de firmar un TLC con cualquier país que se pueda, para así compensar la pérdida. Quizá por ello algunos observan con anhelo un TLC con China, esperando que esta, que ha venido creciendo a tasas muy altas, ocupe el lugar de los Estados Unidos, reemplazándolo tanto en el liderazgo como en la cuantía de la demanda mundial. Sin embargo, se olvidan de que China es una economía tan vulnerable a la crisis como todas las demás, en especial porque su estructura exportadora depende mucho de la demanda estadounidense. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: courier new; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Finalmente, en lugar de culminar el texto con conclusiones, nos despedimos con las preguntas: &lt;span style="background-repeat: repeat; background-attachment: scroll; background-position: 0% 0%; -moz-background-size: auto auto; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;¿Tiene sentido discutir los beneficios o los perjuicios de un TLC ya firmado y vigente? ¿Es el TLC un hecho irreversible?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-repeat: repeat; background-attachment: scroll; background-position: 0% 0%; -moz-background-size: auto auto; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;color:yellow;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a style="font-weight: bold;" href="http://www.up.edu.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15737&amp;amp;bolnum_key=28&amp;amp;serv_key=2100"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Punto de Equilibrio&lt;/span&gt;, Lima Marzo de 2009&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="background-repeat: repeat; background-attachment: scroll; background-position: 0% 0%; -moz-background-size: auto auto; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;color:yellow;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-1026370856336463638?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/1026370856336463638/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=1026370856336463638' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/1026370856336463638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/1026370856336463638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2009/05/el-ano-del-tlc-y-de-la-crisis.html' title='El año del TLC y de la crisis'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-14849934715517395</id><published>2009-01-27T16:42:00.006-05:00</published><updated>2011-07-26T17:14:23.134-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recomendaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miscelánea'/><title type='text'>De la felicidad y el tedio</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Escribe: Sebastián Ducas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Revista: &lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe/punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15697&amp;amp;bolnum_key=26&amp;amp;serv_key=2100"&gt;"Punto de Equilibrio"&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;...Mas, entre los chacales, entre las panteras y los linces,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; los simios, las serpientes, escorpiones y buitres,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; los aulladores monstruos, silbantes y rampantes,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; En la, de nuestros vicios, infernal mezcolanza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; ¡Hay uno más malvado, más lóbrego e inmundo!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; Sin que haga feas muecas ni lance toscos gritos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; convertiría con gusto, a la tierra en escombro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; y, en medio de un bostezo, devoraría al Orbe;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; Es el tedio! - Anegado de un llanto involuntario,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; imagina cadalsos, mientras fuma su hierba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; Lector, tu bien conoces al delicado monstruo,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; -¡Hipócrita lector- mi prójimo- mi hermano!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; Baudelaire, Las flores del mal&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; ¿Qué hacer cuando lo dulce ya no nos endulza? ¿Cuándo el agua ya no sacia nuestra sed? ¿Cuándo los placeres más preciados ya no provocan deleite? ¿Cuándo la belleza ya no causa goce?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es el tedio fatal que nace de todo cuanto veo, de todo cuanto oigo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; La hermosura ha dejado de agradarme tus mismos ojos apenas tienen encantos para mí&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; Lord Byron, A Inés&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Buscar nuevos placeres nuevos colores nuevas sensaciones como la esfinge de Huysmans; soñar con la desdicha, para así al menos desperezarse, peregrinar escapándose de uno mismo tal Childe Harold.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dices: "Iré a otra tierra, hacia otro mar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; y una ciudad mejor con certeza hallaré.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; ... Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques -no la hay-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; ni caminos ni barco para ti.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; La vida que aquí perdiste&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; la has destruido en toda la tierra.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt; Cavafis, La ciudad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; ¿Qué hacer? El suicidio es una liberación para quienes esperan una vida después de la muerte o para quienes padecen demasiados sufrimientos; sin embargo, no es útil para las almas enfermas de hastío existencial, no para los Louis de Pointe du Lac, abrumados para gozar de la vida pero no lo suficiente para abandonarla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Incluso, si pensáramos en aquellos enfermos de hastío como rara avis, excéntricos, o libertinos disolutos que tienen su merecido castigo por haber bebido con desenfreno de la copa de la vida, y tomásemos la perspectiva del hombre ordinario, veremos que está condenado al sufrimiento. Al partir de la creencia que tenemos deseos ilimitados y medios para satisfacerlos finitos, por más que se busque formas ingeniosas de asignar recursos, todo mortal está condenado a la frustración que provoca el deseo. He allí que aparece la voz de Sidartha Gautama imprecándonos con encanto hacia la renuncia, que si no es un camino para hallar la felicidad, al menos, sí lo es para huir del dolor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Mas entre tanta oscuridad hay una visión alentadora: para Epicuro, la felicidad, entendida en el sentido homérico, sí es posible y factible, bastaría con pocas cosas: saciedad alimentaria, el amor erótico y el olvido de las inquietudes que aportan la poesía, determinadas artes y ciertas sustancias misteriosas –¿el icor (iχώρ) de los dioses?–.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Finalmente, y con ello concluimos este brevísimo collage textual, quizá la única solución sea la del cínico Lord Henry Wooton: “curar el alma por medio de los sentidos y los sentidos mediante el alma”. Eso es todo, a eso se reduce la vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-14849934715517395?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/14849934715517395/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=14849934715517395' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/14849934715517395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/14849934715517395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2009/01/de-la-felicidad-y-el-tedio.html' title='De la felicidad y el tedio'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-7313464478812863426</id><published>2008-12-27T16:27:00.001-05:00</published><updated>2009-01-27T17:01:37.279-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>Burbujas financieras y un poco de historia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-weight: bold; font-family: georgia;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;"  lang="ES-PE"&gt;Escribe: U. Nikolai Alva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: right; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;"  lang="ES-PE"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Revista: “&lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15734&amp;amp;bolnum_key=27&amp;amp;serv_key=2100"&gt;Punto de Equilibrio&lt;/a&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;¿Pagaría una suma equivalente a diez veces su sueldo anual por una flor? ¿Usaría los ahorros de toda su vida e hipotecaría su casa endeudándose –a riesgo de poner en peligro todo su patrimonio– con el fin de comprar semillas de dicha bella flor? Traemos esto a colación debido a que, aunque parezca absurdo, así ocurrió en la Holanda del siglo XVII, nos referimos a la célebre “burbuja de los tulipanes”: la primera burbuja especulativa de los tiempos modernos, la cual resulta proverbial para analizar y traer a contexto la fragilidad del sistema financiero, a la luz de la crisis norteamericana en curso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; En la Holanda de los años 1630 parecía que el precio de los tulipanes crecería ilimitadamente y casi todas las personas –desde los más ricos a los más pobres–, debido a que los beneficios de este negocio eran enormes, invirtieron en el mercado especulativo de tulipanes. A pesar de las sensatas prohibiciones del Gobierno holandés que los llamaba windhandel, “negocio de aire”, por las dificultades de ejecución contractual que generaba, se creó un mercado de futuros a partir de los bulbos de los tulipanes. De repente, un buen día –nefasto para la mayoría de holandeses–, el 6 de febrero de 1637 para ser más exactos, no hubo compradores para los tulipanes: la burbuja estalló y los precios cayeron abruptamente. Muchos se habían prestado sumas enormes para comprar flores que ahora no valían nada. Las quiebras generalizadas y, finalmente, el pánico llevaron a la economía holandesa a la ruina.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Aquella crisis, de manera similar a la norteamericana actual, aconteció ‘inesperadamente’ y en medio de la bonanza. En ese sentido, una de las causas de las burbujas –y son muchas– sería la excesiva acumulación del capital financiero, el cual debido a su abundancia termina siendo sobreinvertido en papeles cuyo valor intrínseco difiere mucho de su valor bursátil, y luego –como ya todos saben– estalla la burbuja. Entonces, cada vez que haya una excesiva acumulación de capital financiero, estaríamos en riesgo de que aparezca una burbuja ya que, dicho excesivo capital desbordaría a los analistas, quienes al no saber donde invertir –por más racionales que fueren– se verían impelidos a hacerlo en acciones o proyectos de rentabilidad dudosa. Así, y con mayor razón al no haber la regulación adecuada que limite las inversiones imprudentes, la burbuja se infla.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; ¿Y por qué se acumula el capital financiero de manera excesiva? Las causas pueden ser varias, desde aquellas originadas en el sector real (como, por ejemplo, la crisis de la deuda y los petrodólares), como aquellas puramente especulativas. En las últimas ha sido recurrente que la racionalidad de los agentes financieros y del sistema en su conjunto sean puestos en tela de juicio; recuérdese los animal spirits keynesianos, donde las expectativas de los inversionistas oscilan permanentemente entre la confianza y el recelo. Ya lo dijo también Newton tras perder una fortuna en la “Burbuja de los Mares del Sur” (el crac de 1720): “Puedo predecir el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de la gente”, o el ilustrativo título que Charles Mckay, testigo de la burbuja de los tulipanes, dio para referir dicho episodio: Memorias de extraordinarias ilusiones y de la locura de las multitudes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Recordemos la crisis: “Punto Com” de fines de los años 1990 y comienzos de los años 2000, donde del excesivo entusiasmo por los beneficios futuros de las empresas tecnológicas, que motivaron su espectacular alza, se pasó a la desconfianza ante la ausencia de rentabilidad. Sin embargo, ello no desencadenó una crisis en la economía estadounidense porque la corrección de precios se dio relativamente pronto, una parte de ese capital financiero migró hacia los commodities de materias primas (lo cual es una de las explicaciones del alza de estos durante los últimos años) y, fundamentalmente, porque gran parte fluyó hacia el sector hipotecario gracias a las regulaciones –o la falta de ellas– que incentivaban las inversiones en este sector, generándose la última burbuja.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt; Empero, ¿a dónde habrá ido a parar el capital financiero que inflase la anterior burbuja? ¿Se estará gestando una nueva? Quizá, sí. Actualmente, junto con la caída drástica de los índices bursátiles y la gran volatilidad, se vislumbra que, buscando una mayor seguridad, mucho del capital financiero se estaría concentrando en bonos del tesoro estadounidense –activos libres de riesgo, según los libros de texto–, lo cual resulta un tanto irónico por ser Estados Unidos precisamente el país en crisis. Así, ello podría ayudar a que dicho país se recupere de manera más rápida de la crisis, como también podría estar generándose una nueva burbuja: “La burbuja de los T-bonds”, una burbuja de activos ‘libres de riesgo’ aunque sea paradójico decirlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-7313464478812863426?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/7313464478812863426/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=7313464478812863426' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/7313464478812863426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/7313464478812863426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2008/12/burbujas-financieras-y-un-poco-de.html' title='Burbujas financieras y un poco de historia'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-7113193216112188018</id><published>2008-11-27T16:33:00.002-05:00</published><updated>2009-01-27T16:58:10.449-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>Relaciones comerciales Asia Pacífico durante el Perú colonial: una brevísima revisión histórica</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:courier new;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-weight: bold;" align="right"&gt;&lt;span  lang="ES-PE" style="font-size:100%;"&gt;Escribe: U. Nikolai Alva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span  lang="ES-PE" style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Revista: &lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15719&amp;amp;bolnum_key=27&amp;amp;serv_key=2100"&gt;“&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15719&amp;amp;bolnum_key=27&amp;amp;serv_key=2100"&gt;Punto de Equilibrio&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe//punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15719&amp;amp;bolnum_key=27&amp;amp;serv_key=2100"&gt;”&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;En estas fechas, hablar de las grandes posibilidades que depararía un mayor comercio entre los países ribereños del Pacífico está muy en boga. Asimismo, por haber sido el Perú sede de una serie de importantes eventos APEC, es muy probable que usted, estimado lector, esté más que cansado del reiterado bombardeo de artículos sobre el sinfín de ventajas de una mayor integración comercial en la citada región: pareciera que recién descubriésemos que tenemos a Asia y a Oceanía frente a nuestras costas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Por ello, y tratando de no caer en tópicos comunes, es que nosotros creemos que resulta pertinente recordar que el interés comercial en dicha región y los vínculos generados vienen de muy larga data. Nos remontamos a explorar las relaciones comerciales Perú- Asia Pacífico desde tiempos de la Colonia, llevándonos algunas sorpresas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Huelga decirlo; pero si ahora China es una de las estrellas económicas en ciernes, durante el siglo XVI era sin lugar a dudas la primera potencia mundial, tanto en el ámbito cultural como en el económico. Así, tenemos que inventos técnicos que transformaron a Occidente durante los siglos XV (como la imprenta) y XVIII (como la máquina de vapor y telares automáticos) ya eran conocidos en China desde hace mucho tiempo. Recordemos que la expedición de Colón, cuyo objetivo era llegar a Catay (China), Cipango (Japón) e India, no tenía como finalidad –en primera instancia– la conquista de dichos países, sino el establecimiento de relaciones comerciales más rápidas y directas para las valiosas especias y manufacturas producidas en ellos. Por otro lado, dada la aplastante superioridad de China, la conquista de esta por parte de Occidente era, aunque apetecible, absolutamente inviable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Tras comprender que el Nuevo Mundo (América) no era una dependencia remota del gran Khan Chino, Occidente siguió en su carrera por apropiarse del comercio con Asia, siendo la base para ello, por cuestiones geográfica obvias, en el caso de la Corona Castellana, sus dominios recientemente incorporados en la costa del Pacífico: Perú y México.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Desde el virreinato del Perú se exploraron los diversos territorios del Pacífico Sur. Sin embargo, para desconsuelo de los ávidos emprendedores, esas tierras carecían de productos que les resulten de interés para comerciar y tenían una escasa población, y sumamente dispersa, por lo que no resultaba atractiva ni siquiera para esclavizar. Por ello, muchos de estos dominios, tras ser pomposamente bautizados y declarados bajo soberanía hispana, fueron en la práctica abandonados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Desde el Virreinato de Nueva España (México) partieron las expediciones ‘comerciales’ hacia el Pacífico noroccidental, las cuales llegaron incluso a las codiciadas Molucas (Indonesia), pero estas ya estaban dominadas por compañías comerciales portuguesas y holandesas. Por ello, las expediciones castellanas se vieron limitadas al archipiélago de de las Filipinas. Si bien en un inicio no les fue muy apetecible, ante la imposibilidad de llegar directamente a China o la India, debieron conformarse y, dado que los filipinos no estaban lo suficientemente organizados para ofrecer una eficaz resistencia armada, procedieron a su conquista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Aunque Magallanes fue el primero en llegar a las Filipinas y Legazpi el primero en ocuparla, solo fue gracias al agustino Andrés de Urdaneta, quien en 1565 encuentra la ruta de regreso desde Filipinas a México (corrientes marinas favorables que permitían un relativamente rápido viaje), que se inaugura el comercio entre Asia y el Pacifico. Desde entonces, todos los años partía desde Acapulco con destino a Filipinas el llamado galeón de Manila (o la nao de China) repleto de plata mexicana y peruana, principalmente, con la finalidad de adquirir allí mercancías de lujo muy apreciadas en Occidente, como sedas y porcelanas de China; marfiles, diamantes y rubíes de India; alfombras y tapices de la lejana Persia; perlas y ámbar del Japón; pimienta de Sumatra; nuez moscada y otras especias de las Islas Molucas; jengibre de Malabar; alcanfor de Borneo; etcétera. En Filipinas se celebraban ferias a las que asistían barcos de variados países de Oriente, entre estos centenares de buques chinos que acudían permanentemente. Luego de un largo viaje, el galeón de Manila regresaba a Acapulco. El valioso y exótico cargamento tenía como destino México y el Perú (para compensar la plata enviada del Potosí), y lo sobrante era transportado por tierra al Atlántico (Veracruz) para de allí salir hacia España.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Debido a que en Asia la plata era muy apreciada (más valiosa que el oro), los comerciantes hispanoamericanos podían adquirir las mercancías a un precio muy favorable y así obtenían un margen de beneficio enorme (aproximadamente un 300%). Obviamente, por las inmensas ganancias, los comerciantes de México y Perú trataban de desempeñar un papel activo en ese negocio y, por cuestiones de cercanía, los primeros lo lograban más que los segundos. Sin embargo, muchas veces los peruanos disputaron dicha primacía, hombres de negocios limeños organizaron su propia flota hacia Filipinas y México. El comercio se hizo tan intenso que a España apenas llegaban mercancías, por lo cual la Corona Española impuso restricciones; no obstante, el intercambio comercial persistió en su forma ilícita. Así, el comercio en el Asia Pacifico empezó a desarrollarse dentro de los dominios hispanos en las indias occidentales, la ruta comercial de este abarcaba los actuales territorios de países como: México, Perú, Chile, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras Guatemala, Filipinas, China, Taiwán, Indonesia, Malasia, Brunei, Singapur Tailandia y Japón. La gran mayoría miembros actuales de APEC.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Ya en tiempos de la República, y gracias a la navegación a vapor, el comercio fue intenso, se establecieron consulados comerciales desde tiempos tempranos en lugares tan exóticos del Pacífico, como Hawai en 1837. La gran migración china hacia el Perú durante fines del siglo XIX no fue casualidad. El engaño que realizaron los negociantes peruanos al ofrecer condiciones laborales ventajosas a los trabajadores chinos para luego, en la práctica, reducirlos a la condición de esclavitud tampoco sería una sorpresa en estas relaciones de comercio-avasallamiento, donde el más fuerte, si nadie lo impide, abusa del más débil.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Precisamente, durante esos viajes de cacería de trabajadores, a unos comerciantes peruanos se les ocurrió la peregrina idea de que, dadas las duras condiciones laborales en las islas guaneras que hacían que muchos trabajadores chinos para desazón de sus empleadores optaran por el suicidio, se ‘reclute’ a los aborígenes de la isla de Pascua, los cuales por vivir en una isla del Pacífico suponían se adaptarían fácilmente a las islas Chincha. Además, el costo de emplearlos era mínimo, solo hacía falta pasar por la isla y encadenarlos al barco. Estos brillantes hombres de negocios ‘reclutaron’ a un tercio de la población de la isla (los que se encontraban en mejores condiciones para trabajar se entiende); luego, cuando las protestas de la comunidad internacional lograse que los isleños esclavizados fuesen devueltos a su territorio, los pocos sobrevivientes repatriados, enfermos de gérmenes occidentales para los que no tenían defensa, contagiaron a sus compatriotas, quienes en su gran mayoría murieron y la población de la isla casi se extinguió.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Los emprendimientos comerciales en la región Asia Pacífico, entre los siglos XVI y XIX, se caracterizaban por un intercambio desigual y de sometimiento, incluso a la esclavitud, a las poblaciones más débiles en pos de la maximización de utilidades. ¿Cómo se desarrollará el comercio durante el siglo XXI? ¿Será un comercio justo o se repetirán –aunque bajo otras formas– los episodios de explotación de antaño? Estemos atentos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-7113193216112188018?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/7113193216112188018/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=7113193216112188018' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/7113193216112188018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/7113193216112188018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2009/01/relaciones-comerciales-asia-pacifico.html' title='Relaciones comerciales Asia Pacífico durante el Perú colonial: una brevísima revisión histórica'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-5663721526239787018</id><published>2008-08-27T16:49:00.002-05:00</published><updated>2009-01-27T16:55:59.080-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>La Belle Époque</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:georgia;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-weight: bold;" align="right"&gt;&lt;span  lang="ES-PE" style="font-size:100%;"&gt;Escribe: U. Nikolai Alva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span  lang="ES-PE" style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Revista: &lt;a href="escribe:%20U.%20Nikolai%20Alva%20Revista:%20%C3%A2%C2%80%C2%9CPunto%20de%20Equilibrio%C3%A2%C2%80%C2%9D"&gt;“&lt;/a&gt;&lt;a href="escribe:%20U.%20Nikolai%20Alva%20Revista:%20%C3%A2%C2%80%C2%9CPunto%20de%20Equilibrio%C3%A2%C2%80%C2%9D"&gt;Punto de Equilibrio&lt;/a&gt;&lt;a href="escribe:%20U.%20Nikolai%20Alva%20Revista:%20%C3%A2%C2%80%C2%9CPunto%20de%20Equilibrio%C3%A2%C2%80%C2%9D"&gt;”&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;¿A qué se debe tan exótico y afrancesado título? Es para recordar aquellos bellos años entre los siglos XIX y XX (de 1871 hasta 1914, para ser más precisos), los cuales se caracterizaban por un gran esplendor y optimismo en el futuro, debido, por un lado, al desarrollo industrial que permitía un gran bienestar económico –al menos entre las clases altas y medias de los países industrializados de Europa y los Estados Unidos–. Y, por el otro, a los progresos tecnológicos sin precedentes (telégrafo, teléfono, radio, ferrocarril, automóviles, trasatlánticos, aeroplanos, etc.), que facilitaban tanto el comercio como las comunicaciones, que hacían aun más auspicioso el horizonte.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; En el Perú actual, muchos habríamos caído en el ensueño de una suerte de Belle Époque, llevamos más de 5 años de crecimiento continuo, del año 2001 en adelante, las exportaciones han aumentado 297%, hay más de 17 millones de celulares (véase Osiptel) y el 74,8% de la población tiene acceso a Internet (INEI). Entonces, resulta justificable ilusionarnos y pensar que esta bonanza durará por mucho tiempo. Desafortunadamente, al igual que en tiempos de La Belle Époque, donde se trataba de una bonanza endeble: las guerras mundiales y las crisis de los años 1920 acabaron con las ilusiones de una sociedad otrora opulenta; empero en el fondo falaz, ya que junto con el bienestar y el lujo de pocos afortunados, convivía un gran número de trabajadores en situaciones precarias, muy similar al Perú de hoy.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; ¿Podemos hablar de bonanza con 39,3% de pobres? Citando al gran Alfredo “¿Qué es dejar de ser pobre en el Perú?: Que te alcance para comer”. Si comparásemos la estadística más antigua sobre la pobreza con la actual, llegaríamos a la desagradable sorpresa que casi no ha cambiado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Asimismo, en el Perú, desde hace buen tiempo, la opinión generalizada es que existía y aún existe rigidez laboral, la cual dificulta la contratación y el despido de los trabajadores. Rigidez a la que suele considerarse como la causante principal del desempleo, pues se generarían sobrecostos que restan competitividad a las empresas, ya que éstas tienen que tomar en cuenta el costo de los salarios mínimos, y además, por culpa de ‘rígidos’ contratos, los trabajadores ineficientes no pueden ser despedidos, quedando desempleadas personas de valía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Sin embargo, ¿se puede hablar de rigidez laboral cuando, según el Ministerio de Trabajo, solo un 20% cuenta con empleo formal –zonas urbanas–?, ¿acaso un salario mínimo de 550 soles –que no sabemos cómo alcanza para vivir– es una exigencia exagerada?, ¿acaso con más de 229,60 soles de ingreso, una familia deja de ser pobre? Y para colmo, tenemos el recrudecimiento de las medidas legales y policiales antimanifestación (DL: 982, 983 y 989), que pareciera que ponen en una misma categoría a las protestas justas y a las turbas delincuenciales. En el Perú, tener un trabajo decente es un lujo que se pueden dar unos pocos favorecidos. Así como van las cosas, el poder pedir mejoras laborales será un lujo también.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Recuérdese que, en gran medida, la causa del ascenso de regímenes totalitarios y las infaustas guerras que estos desataron en el siglo XX, se debió a ese cándido ensueño en que cayó la clase dominante, viviendo una Belle Époque, mientras que entre las grandes mayorías que no participaban de los beneficios se acumulaba el descontento. Me temo que en el Perú está ocurriendo lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-5663721526239787018?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/5663721526239787018/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=5663721526239787018' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/5663721526239787018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/5663721526239787018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2008/08/la-belle-epoque.html' title='La Belle Époque'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-6351439385968361129</id><published>2008-06-16T16:35:00.001-05:00</published><updated>2010-01-07T14:42:33.107-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>En ficción, o el viejo de la montaña</title><content type='html'>&lt;div style="BORDER-BOTTOM: 0.75pt solid; BORDER-LEFT: medium none; PADDING-BOTTOM: 1pt; PADDING-LEFT: 0in; PADDING-RIGHT: 0in; BORDER-TOP: medium none; BORDER-RIGHT: medium none; PADDING-TOP: 0in"&gt;&lt;p style="BORDER-BOTTOM: medium none; TEXT-ALIGN: right; BORDER-LEFT: medium none; PADDING-BOTTOM: 0in; PADDING-LEFT: 0in; PADDING-RIGHT: 0in; BORDER-TOP: medium none; BORDER-RIGHT: medium none; PADDING-TOP: 0in" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Escribe: Sebastián Ducas&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Toynbee, uno de nuestros historiadores predilectos decía que el estudio de la historia implicaba fundamentalmente un ejercicio de ficción, que ésta en lugar de alejarnos de la realidad nos permitiría acercarnos más a ella, así, la percepción de la realidad desde un marco básico es tan solo un conjunto de sensaciones, y es gracias a la interpretación –a la ficción- que podemos transmutar ese masa informe de sensaciones en ideas. Quizás sea por ello que preferimos al fantásticamente fantasioso Herodoto sobre el preciso y denso Tucídides, &lt;i&gt;Los Nueve Libros De Historia&lt;/i&gt; del primero, plagados de seres mágicos, oráculos, hormigas gigantes, etc... nos ayudan a comprender el mundo heleno del siglo IV A.C. mucho más que la pormenorizada &lt;i&gt;Historia de la Guerra del Peloponeso&lt;/i&gt; del segundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Ir &lt;i&gt;À la recherche du temps perdu&lt;/i&gt;, no solo en el caso de Proust, sino en el de cualquier persona que quisiese explorar en sus recuerdos, será un viaje no secuencial donde las diferentes impresiones tampoco desfilarán de acuerdo a su importancia, su aparición estará condicionada muchas veces a los estímulos externos del momento, comer magdalenas, aunque no seamos Proust, nos podría hacer evocar &lt;i&gt;Combray&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;el camino de Swan&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Por ello viene a nuestra mente &lt;/span&gt;Hasan al-Sabbah, más conocido como “el viejo de la montaña”, líder religioso del siglo XI, de quién se decía que poseía las llaves del paraíso, él gracias a sus cualidades místicas y con un poco de ayuda de alguna sustancia psicoactiva, mostraba a sus fieles el “reino de los cielos” a tal punto llegaba su persuasión que sus seguidores no dudaban en desobedecer sus órdenes aunque esto implicara la muerte de los mismos.&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;¿Y a qué viene todo esto? Se debe a que la prensa, desde sus diversas formas, tiene un inmenso poder. Muchas guerras se han desencadenado por intereses económicos, pero han sido los medios de comunicación los que han convencido a los soldados que combatían por fines nobles como el amor a la patria. Muchos regímenes autocráticos han hecho uso de la prensa para aparentar legitimidad. Y quizás con mayor frecuencia, muchos conglomerados económicos se han servido de los medios de comunicación para apoyar sus intereses, ya sea mediante información favorable o desprestigiando a quienes obstaculizarían sus planes. Por&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;todos esos motivos&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;el poder de los medios de comunicación, en especial los ligados al periodismo económico –y no daremos nombres para evitar demandas- solo podría ser comparado por su cuantía al poder&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;del&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;“el viejo de la montaña”.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-6351439385968361129?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/6351439385968361129/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=6351439385968361129' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/6351439385968361129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/6351439385968361129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2008/06/en-ficcin-o-el-viejo-de-la-montaa.html' title='En ficción, o el viejo de la montaña'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-4958623879461621860</id><published>2008-05-04T20:45:00.002-05:00</published><updated>2008-05-04T20:49:02.909-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>La inflación no es un problema</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-weight: bold;" align="right"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;U. Nikolai Alva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Editor - Revista: “Punto de Equilibrio”&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Los últimos eventos de la coyuntura económica nos obligan a retomar un tema, hasta hace poco, olvidado: la inflación, sobre lo cual se ha dicho mucho, mas sobre sus causas se sabe poco. Para quienes recordamos la década de los años 1980, solo escuchar aquella aciaga palabra nos causa espanto. Consecuencia de ello es que aún existe una preferencia poco lógica a ahorrar en dólares: en aquellos tiempos infaustos era la única forma en que podían salvarse los escasos ahorros. Sin embargo, pasados los años, la inflación pasó al baúl de los recuerdos, hasta ahora, que suele hablarse del retorno del “fantasma de la inflación”. Si bien la inflación está mostrándose por encima de lo previsto, se estaría exagerando el problema, quizá debido a que en nuestro inconsciente colectivo la conjunción de inflación y gobierno de García, resucita oscuros terrores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Sobre las causas del aumento de la inflación peruana, aunque el incremento de la demanda interna fue una, la principal ha sido la inflación internacional: aumentos espectaculares en los precios de las materias primas, entre ellos del petróleo, y de los alimentos, como el trigo, el maíz y la soya. Precios que, por una demanda creciente (expansión de consumo en China e India) y una oferta decreciente (reemplazo de áreas de &lt;i&gt;pan llevar&lt;/i&gt; para la fabricación de biocombustibles), se mantendrán altos los próximos tiempos. Asimismo, si comparásemos la inflación peruana durante el año 2007, de 3,9%, con la de otros países de la región (además de que en la mayoría de ellos las tasas de inflación fueron mayores a las metas previstas), la peruana fue de las más bajas; por ejemplo, en Chile fue de 8,1% y en Colombia, de 6,4%.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Es verdad, la inflación del último mes ha sido un tanto alta: 1,04%; pero similar a la del año 2004 (donde nadie hablaba de rebrote inflacionario), lejos del 163% del año 1985 (inicio del gobierno de García) y más lejos aún de su cenit: 7.482% en1990 (fin del primer gobierno de García). Como se esperaría y como investigaciones de valía lo han demostrado, la inflación ha afectado más a pobres que a ricos. Precisamente, este es el tema en el cual queremos hacer hincapié. Dado el inmenso crecimiento del producto (9% en 2007), la inflación no sería un problema si, gracias a la expansión, hubiese habido una disminución –sino equitativa, al menos importante– de los niveles de pobreza. Sin embargo, de &lt;st1:metricconverter productid="2001 a" st="on"&gt;2001 a&lt;/st1:metricconverter&gt; la fecha, el producto se ha elevado en 31% y la pobreza solo se ha reducido en 4,2% (según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática-INEI). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.25pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Son también problemas: que la educación pública en el Perú sea de las peores –por no decir la peor– de América Latina, que 7 millones de personas no tengan conexión al agua potable y paguen sobrecostos que bordean los 250 millones de dólares al año (véase &lt;/span&gt;Asociación para el Fomento de &lt;st1:personname productid="la Infraestructura Nacional-AFIN" st="on"&gt;la Infraestructura Nacional-AFIN&lt;/st1:personname&gt;)&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;, que 21,9% de los niños padezcan de desnutrición (véase &lt;/span&gt;Ministerio de Educación), &lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;que en el ultimo trimestre de cada 100 personas de &lt;st1:personname productid="la PEA" st="on"&gt;la PEA&lt;/st1:personname&gt; solo 43 estén adecuadamente empleadas [véase, &lt;/span&gt;INEI (2008).&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  &gt;Situación del mercado laboral en Lima Metropolitana,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; Informe técnico Nº 3]&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;¿Por qué, pese al enorme aumento del producto, la riqueza se distribuye de modo tan inequitativo? ¿Es correcto persistir en el modelo económico primario exportador? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;De manera esquemática, el modelo económico peruano se caracteriza por tener una estructura primario-exportadora. En este sistema se privilegia al crecimiento económico sobre la distribución de la riqueza y a la empresa privada sobre la participación del Estado. Se dan todos los incentivos posibles al capital, ya que con mayor capital, mayor inversión; con mayor inversión, más crecimiento; y, con ello, menos pobreza. Así, en una economía industrial, mayor crecimiento significaría mayores puestos de trabajo, esto más riqueza de las familias ello provocaría mayor consumo y esto, a su vez, a mayor inversión, expandiéndose dicho circulo virtuoso. Sin embargo, en una economía primario exportadora, una mayor inversión no necesariamente activa esta dinámica positiva, más bien, generalmente, provoca todo lo contrario, ya que las ganancias no se reinvierten fuera del sector exportador de &lt;i&gt;boom&lt;/i&gt; (el que por lo general opera como enclave) y no hay un aumento considerable del empleo, dado que este sector se concentra geográficamente en lugares circunscritos y su estructura productiva genera una demanda de trabajo mínima (por ejemplo, solo el 2% de la población económicamente activa es absorbida por la minería).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-PE"&gt;Responder tan complejas preguntas en un espacio tan breve –como acabamos de hacerlo– es temerario e irresponsable, pero sería imperdonable no reflexionar en ello. El &lt;i&gt;boom&lt;/i&gt; de riqueza nos permite optar por un modelo económico más solidario, que promueva el desarrollo económico. Ojalá que no desaprovechemos esta oportunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-4958623879461621860?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/4958623879461621860/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=4958623879461621860' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/4958623879461621860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/4958623879461621860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2008/05/la-inflacin-no-es-un-problema.html' title='La inflación no es un problema'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-7597331317032403757</id><published>2008-05-04T20:40:00.001-05:00</published><updated>2008-05-04T20:49:53.602-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>Entrevista con Renzo Rossini, Gerente General del Banco Central de Reserva del Perú BCRP</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:18;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sobre la inflación y la coyuntura económica peruana&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Por: U. Nikolai Alva y Edika Quispe Torreblanca&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Actualmente la demanda interna ha venido creciendo a una tasa de 11%, y el PBI a una tasa de 9%, ¿quizás la economía ya esté muy “sobrecalentada”?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Veamos, para el presente año nuestra proyección de crecimiento del PBI es de 7,5%, tasa cercana a nuestra estimación de crecimiento del PBI potencial de 7-7.5%. Por lo tanto, nuestro escenario de políticas macroeconómicas es uno de un “aterrizaje suave” a un ritmo actividad alto pero más sostenible. Naturalmente, este escenario contiene un activismo preventivo en la política monetaria y fiscal, que servirá para moderar -y no para revertir-el optimismo de consumidores e inversionistas. No me parece una situación de una economía “muy sobrecalentada”, de hecho no vemos incrementos salariales generalizados o “estrecheces” en los mercados de capitales o de divisas. Sin embargo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el logro de un crecimiento alto y sostenido no es sólo un tema vinculado a las políticas del lado de la demanda agregada, porque hay problemas importantes que enfrentar en el lado de la oferta, donde es necesario desarrollar reformas estructurales para mejorar el ambiente de negocios. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Algunos analistas han criticado la emisión primaria realizada por el BCRP como una de las causantes de una mayor inflación, ¿qué opina sobre ello?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Para llegar a una conclusión de este tipo, deberíamos contar con evidencia que muestre que el crecimiento de los billetes y monedas explica de manera sistemática al comportamiento de la inflación. Sin embargo, la evidencia en nuestro país y en la mayor parte del mundo es que esta relación entre oferta monetaria y la inflación se ha ido perdiendo, sobretodo en un mundo con tasas de inflación más bajas y con innovaciones financieras constantes. En otras palabras, las fluctuaciones menos predecibles de la demanda por dinero, terminaron con las metas monetarias en todo el mundo. En el 2002, el BCRP dejó las metas de crecimiento de la emisión primaria porque no servían para controlar la inflación. Por ello, los Banco Centrales, ante la poca predectibilidad de la demanda por dinero han optado por manejar una tasa de interés de referencia para el resto de tasas de interés y con ello afectar a la actividad económica y a la inflación. Es interesante como ha quedado grabada la figura de “la maquinita” que Don Pedro Beltrán para ilustrar la expansión de los créditos del Banco Central al Tesoro Público, lo cual está prohibido por &lt;st1:personname productid="la Constituci￳n Pol￭tica" st="on"&gt;la  Constitución Política&lt;/st1:personname&gt; vigente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El crecimiento de la emisión primaria recientemente en nuestro país se asocia justamente a movimientos en la demanda por dinero, sobretodo por la desdolarización de la liquidez del sector privado. Hoy el grado de dolarización es de 40% frente a 51% en el 2006. Este cambio en la composición de la liquidez no tiene consecuencias en la expansión del gasto ni en la inflación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por otro lado, la reciente elevación de los precios de bienes y servicios se ha concentrado en la agrupación de alimentos y bebidas, que ha subido en 9.2% en los últimos doce meses que terminan en abril, mientras que el resto de bienes y servicios han aumentado 2.2%, tasa cercana a la meta de inflación del Banco Central (2% con una tolerancia de 1 punto hacia arriba y hacia abajo). Los alimentos han subido por efecto de aumentos sustanciales del trigo, maíz, aceite de soya en los mercados internaciones. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Ante este tipo de &lt;i style=""&gt;shocks&lt;/i&gt; en la oferta de bienes, no tiene sentido activar una política monetaria contractiva que reduzca los precios de los productos distintos de los alimentos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desde julio de 2007, el Banco Central ha venido ajustando la posición de su política monetaria con el incremento de la tasa de interés de referencia de 4.5% a 5.5% y la elevación de las tasas de encajes a las obligaciones en moneda nacional y en moneda extranjera de las entidades financieras nacionales. Estas medidas provocan alzas en las tasas de interés en el mercado financiero y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;transmiten de esta forma la necesidad de moderación en el gasto. La principal motivación del Banco en la adopción de estos ajustes es contener las expectativas de inflación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Sobre las meta de inflación, ¿no habría sido un excesivo optimismo el haberla reducido?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La idea de una meta es anclar las expectativas de inflación en el nivel meta y mantener el compromiso del Banco Central de mantener la inflación la mayor parte del tiempo alrededor de esa meta. Se optó el ajuste del centro de la meta de inflación de 2.5% a 2% porque es la tasa de inflación predominante entre las economías desarrolladas con las que tenemos la mayor parte de nuestro comercio exterior, con lo cual al mantener tasas de inflación similares en períodos largos estamos manteniendo en promedio la paridad de compra del Nuevo Sol.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La idea es trabajar para alcanzar la meta de 2% y no mover la meta hacia la inflación actual, debiéndose remarcar que un esquema de metas de inflación la política monetaria busca que la inflación se ubique la mayor parte del tiempo en el rango meta y que cuando se presenten factores que saquen a la inflación de la meta se ejecute una estrategia para regresar a la meta. Es por ello un error hablar de una evaluación del cumplimiento de la meta de inflación sólo al finalizar el año. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Se ha hablado mucho sobre las intervenciones del Banco central en el mercado cambiario, ¿cuáles son los objetivos de dichas intervenciones?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El Banco no defiende un nivel de tipo de cambio, ni tiene una meta cambiaria, ni se propone influir en la tendencia. Lo que hace el BCRP es moderar las fluctuaciones, excesivas porque se estima que un alza pronunciada del tipo de cambio tendría un impacto importante en la estabilidad financiera debido al todavía alto grado de dolarización de las deudas de las empresas. Por ello nuestro régimen cambiario sigue siendo de flotación con intervención cambiaria, el FMI lo califica de “&lt;i style=""&gt;managed float&lt;/i&gt;”. Al no existir ningún compromiso con el tipo de cambio se puede conducir la política monetaria en un entorno de libre movilidad de capitales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desde el 2007 la intervención cambiaria se ha caracterizado por montos mayores (US$ 10 mil millones en el 2007 y US$ 8 mil millones en lo que va del 2008), reflejando los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;flujos de divisas por el alza de precios de exportación, el crecimiento de la inversión extranjera, la desdolarización de depósitos y, más recientemente, los influjos de capitales de corto plazo. Las compras de dólares permiten acumular reservas internacionales que servirán de resguardo para el momento en que una o varias de estas condiciones favorables se reviertan. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una de las consecuencias de la crisis de las hipotecas &lt;i style=""&gt;subprime&lt;/i&gt; y de la debilidad del dólar es que han desaparecido opciones de inversión para los inversionistas institucionales, lo cual ha terminado este año en un redireccionamiento de fondos hacia inversiones de corto plazo en monedas y en &lt;i style=""&gt;commodities&lt;/i&gt;. A comienzos de este año empezamos a registrar estos flujos en nuestro país, orientándose primero a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;certificados del BCRP, que adquirían a bancos locales (unos S/. 4 mil millones principalmente enero) y luego en depósitos bancarios, principalmente a la vista (otros S/. 4 mil millones principalmente entre marzo y abril o casi 10% de los depósitos bancarios). La magnitud&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de estos influjos han creado bolsones de liquidez de corto plazo que dificultan la gestión de la política monetaria y crean una vulnerabilidad al sistema financiero por lo cual el Banco Central no les da acceso a que inviertan a sus certificados y además les ha colocado un requisito de encaje de 120% si entran como depósitos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Asimismo, hay&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;países con mayor tasa de interés que la peruana, y no están siendo inundados por capitales de corto plazo, la causa de estos movimientos de capitales especulativos hacia el Perú más que al diferencial de tasa de interés se debería a las expectativas de apreciación del sol, muchos de esto fondos han venido a cero tasa de interés.&lt;s&gt;&lt;span style="font-family:Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/s&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;En ese sentido, ¿qué opina de la reciente colocación de bonos hecha por el Ministerio de Economía y Finanzas MEF?, ¿habría un conflicto entre las políticas del BCRP y las del MEF?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El MEF tiene desde el 2001 un exitoso programa de emisiones de bonos en moneda nacional que hoy llega a plazos de hasta 30 años. Este programa contribuye a la reducción de la deuda pública en moneda extranjera y promueve el desarrollo del mercado de capitales locales. El BCRP conoce de estas emisiones, por ejemplo por medio del Comité de Caja del Tesoro que se reúne a inicios de mes. En el caso concreto de la última colocación, no existe ninguna contradicción con las acciones del Banco porque no sólo la conocíamos, sino además porque se trataba de una colocación de largo plazo que no es atractiva para el inversionista que quiere una ventaja de corto plazo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Asimismo, el MEF ha logrado ajustar la política fiscal durante su ejecución, de manera que al final el superávit fiscal terminó siendo mayor al esperado como fue el caso del 2007 cuando registramos un superávit de 3% del PBI, lo cual podría repetirse este año.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Actualmente hay una sensación de malestar respecto a la inflación, ¿no habría un problema de mejor difusión por parte del BCRP sobre su rol y sobre las metas de inflación?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El incremento de los precios de los alimentos está creando un descontento no sólo en nuestro país. La prensa nos trae información de los incidentes públicos que está causando la disparada del precio del arroz en Asia y el de otros precios de alimentos en distintos países. A ello se suma el incremento de los costos de transporte por los mayores precios de los combustibles. Por ello, es entendible el descontento. Sin embargo, es importante reconocer el origen internacional de este problema para evitar soluciones “mágicas” como los controles de precios que terminan ahondando el problema con el desabastecimiento y las colas. En contraste, un esquema que ha venido funcionando eficazmente ha sido el del fondo de estabilización de precios de los combustibles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La contribución del Banco Central es sostener su compromiso de retornar a una situación en el que la inflación esté alrededor de 2% (entre 1% y 3%). El Banco ha informado que la inflación estaría fuera de su meta por factores que escapan a su control y que retornará a la meta paulatinamente desde mayo, cerrando este año por encima del límite superior y acercándose al 2% a mediados del 2009. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Finalmente ¿Cuál sería su opinión? Sobre los siguientes comentarios -que suelen ser muy frecuentes en la actualidad: “Regresó el fantasma de la inflación”, “La apreciación del sol causa pérdidas millonarias en las exportaciones por lo cual el BCRP debería intervenir para revertirla”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sobre el primer punto, hemos sido testigos de la gran intolerancia de los peruanos a inflación, lo cual es muy positivo para la posibilidad de mantener una moneda sólida. En cuanto al supuesto “fantasma de la inflación”, debemos recordar que la inflación es un proceso continuo y generalizado de alzas de precios de los bienes y servicios, cuando lo que venimos observando alzas transitorias (no continuas) de algunos componentes de la canasta del consumidor (alzas no generalizadas). &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y sobre lo segundo, si se enfrenta un riesgo, es decir la probabilidad de un evento negativo, debemos buscar una forma de mitigación o de eliminación del riesgo. Si el evento negativo para los resultados de la empresa es una caída del tipo de cambio, existen las operaciones de venta &lt;i style=""&gt;forward&lt;/i&gt; que pueden proteger a la empresa. En todo caso la competitividad es un asunto complejo en dónde el tipo de cambio es una parte de ella.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-7597331317032403757?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/7597331317032403757/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=7597331317032403757' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/7597331317032403757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/7597331317032403757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2008/05/entrevista-con-renzo-rossini-gerente.html' title='Entrevista con Renzo Rossini, Gerente General del Banco Central de Reserva del Perú BCRP'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-9113295313048837077</id><published>2008-03-25T20:28:00.006-05:00</published><updated>2008-03-25T20:45:16.575-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>¿Qué hacer con el tipo de cambio?</title><content type='html'>&lt;p  align="justify" style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde ya hace buen tiempo y probablemente durante mucho más, el tema del tipo de cambio ha sido y será materia de debate. Nuestra moneda nacional ha venido mostrando una inusitada y fuerte tendencia a la apreciación, lo cual, ha causado el beneplácito de muchas personas que tenían deudas en dólares –la deuda externa peruana también se estaría reduciendo- y de aquellas empresas en cuya estructura de costos los insumos importados representaban una porción importante, huelga hablar de los importadores. Empero, no todo puede ser felicidad y nuestro próspero sector exportador ha visto disminuidas sus ganancias esperadas,como también aquellas familias y empresas que tenían una considerable proporción de sus riquezas atesorada en dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dijese alguna vez Bonaparte, las personas defenderán con más ímpetu sus intereses que sus derechos, por lo que no resulta sorprendente que cada grupo presione con ímpetu porque el tipo de cambio sea el que más le beneficie o el que menos le afecte, y tampoco que dijesen que aquel sería el adecuado. Entonces, ¿existe un tipo de cambio correcto?Y a su vez ¿cuál sería aquel?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fuésemos economistas del enfoque llamado clásico, diríamos que el tipo de cambio correcto es aquel determinado por el mercado de manera libre, por lo tanto, si las tendencias a la apreciación fuesen consecuencia de las manos invisibles de las fuerzas del mercado, si no fuese causado por distorsiones en la economía, no habría nada que hacer y los afectados con la apreciación deberían aceptar su suerte, ya que el tipo de cambio sería el natural y&lt;br /&gt;por ende el correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de ser economistas del enfoque opuesto, al que llamaremos keynesiano -solo por darle un nombre-, podríamos decir que como a largo plazo todos estaremos muertos el tipo de cambio correcto sería aquel que genere más beneficios al país de manera agregada, así que sería cuestión de encontrar el tipo de cambio que maximice el Producto Interno Bruto, el empleo, o cual sea el objetivo. Y si fuese inevitable que hayan ganadores y perdedores, compensar a los últimos con la contribución de los primeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es de esperarse una proporción importante de los afectados, preferirían la opinión del segundo enfoque. Pero en el orden establecido del poder y de las ideas -por lo menos en el Perú- este suele considerarse desfasado e incluso nefasto, ya que correspondería a que el Estado tome un rol activo en la economía interviniendo constantemente con riesgo de volverse proteccionista. En el caso de la firma de tratados de libre comercio,los exportadores que se beneficiarían de las ganancias de una mayor apertura comercial, fueron los enemigos más acérrimos de la intervención del estado en las políticas comerciales y tildaron a los opositores de proteccionistas y enemigos del libre mercado y la competencia, por decir lo menos. Por ello, resulta aparentemente contradictorio que muchos de aquellos mismos defensores de la libertad económica traten de persuadir al gobierno para que intervenga en el tipo de cambio ya que ahora no les favorece. Sin embargo, recordemos que muchas veces las ideologías,más que determinar acciones, son creadas o desechadas en función de los intereses de quienes las sostienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre las causas de la apreciación, estas son múltiples, como por ejemplo el gran crecimiento de nuestras exportaciones y de la inversión extranjera en el país, lo cual trae divisas y capital extranjero a nuestra economía, como también a la alta tasa de interés peruana en comparación con la internacional –léase norteamericana- lo cual hace que ingentes cantidades de capital extranjero vengan al país atraídos por la alta rentabilidad, y que seguirán viniendo mientras dicha tasa diferencial se mantenga elevada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nos deparan en los próximos tiempos es un intenso juego de fuerzas, entre los perdedores y ganadores donde cada uno argüirá diversos motivos, todos ellos muy técnicos,para determinar cuál es el tipo de cambio correcto. Y quién sabe tras ello, quizás por casualidad, alcancemos el tipo de cambio conveniente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: right;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;NIKO&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe/punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15625&amp;amp;bolnum_key=24&amp;amp;serv_key=2100"&gt;Punto de Equilibrio Nº 96&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="http://www.puntodeequilibrio.com.pe/punto_equilibrio/01i.php?pantalla=noticia&amp;amp;id=15625&amp;amp;bolnum_key=24&amp;amp;serv_key=2100"&gt;Lima, Enero 2008&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;P.S.: Publico este texto de temática tan prosaica debido a que hace mucho tiempo no escribo nada sobre temas importantes como las artes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;table  border="0" style="font-family:georgia;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;    &lt;hr color="gray" noshade="noshade" size="1" width="100%"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-9113295313048837077?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/9113295313048837077/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=9113295313048837077' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/9113295313048837077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/9113295313048837077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2008/03/qu-hacer-con-el-tipo-de-cambio.html' title='¿Qué hacer con el tipo de cambio?'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-2412987162424479771</id><published>2007-11-06T17:54:00.001-05:00</published><updated>2008-05-04T20:41:57.265-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>Popper y Platón, o los orígenes del liberalismo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:100%;"  lang="ES-PE" &gt;J&lt;span style="font-size:130%;"&gt;usta cosa es no ser esclavos de la tradición y tener una actitud crítica frente a las teorías e instituciones legadas por nuestros antepasados, sin embargo, de allí a caer en la mezquindad de fijarse solo en los errores o usar falacias &lt;i&gt;ad hominem &lt;/i&gt;para desacreditar los argumentos de antiguos pensadores hay mucha distancia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_psRambcVAKA/RzELznYt9SI/AAAAAAAAAD4/D5rCf451YzQ/s1600-h/POPPER1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_psRambcVAKA/RzELznYt9SI/AAAAAAAAAD4/D5rCf451YzQ/s320/POPPER1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129894431925597474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Decimos eso haciendo alusión a uno de los más célebres textos de Karl Popper: &lt;i&gt;La sociedad abierta y sus enemigos&lt;/i&gt;, donde pareciera que el autor se desviase del tema de su trabajo para lanzar una serie de furibundos ataques contra los pensadores &lt;i&gt;enemigos&lt;/i&gt;, en especial contra Platón, aunque quizás la animadversión hacia éste fue un elemento de mayor motivación para Popper que la de la defensa de la &lt;i&gt;sociedad abierta&lt;/i&gt;. &lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=2412987162424479771#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[1]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;¿Por qué ese ensañamiento contra alguien que murió hace más de dos milenios? ¿Por qué considerar a Platón uno de los principales enemigos de la &lt;i&gt;sociedad abierta&lt;/i&gt;? y ¿A qué se refiere Popper con ello?&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Tratemos de responder a la última pregunta. Desde una definición positiva, &lt;i&gt;sociedad abierta&lt;/i&gt; sería aquella donde la movilidad social fuese perfecta y cuyo sistema político de gobierno es la democracia. Desde una definición negativa -que es la más usada por Popper- se formula por oposición a la sociedad tribal en cualquiera de sus variantes, donde priman los intereses de clan, familia, ciudad, patria, etc. sobre los individuales; pero en ese caso ¿qué intereses son los fundamentales? Responder los de todos, es una respuesta irreal, por lo que el mismo Popper reconoce que el establecimiento de una ‘sociedad abierta’ ideal es irrealizable, entonces, la otra respuesta posible es que prevalecen los intereses individuales, es decir estaríamos ante el clásico &lt;i&gt;homus economicus&lt;/i&gt;, egoísta y maximizador de beneficios, el cual, varios ‘liberales’ en economía, incluido Popper creen que es el causante del bienestar de la sociedad. En palabras de Adam Smith es el egoísmo del carnicero,&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt; del panadero y del cervecero los que nos llevan al bien común. O, en el estilo negativo de Popper, los problemas de la sociedad aparecen debido a las intervenciones por crear una sociedad mejor –&lt;i&gt;por una rebelión contra la libertad&lt;/i&gt;-, lo que significaría que ocurren por no dejar que el &lt;i&gt;homus economicus&lt;/i&gt; haga de la suya.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_psRambcVAKA/RzEMH3Yt9TI/AAAAAAAAAEA/v5zrPhurxwQ/s1600-h/Socrates_Alcibiades.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_psRambcVAKA/RzEMH3Yt9TI/AAAAAAAAAEA/v5zrPhurxwQ/s320/Socrates_Alcibiades.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129894779817948466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Creemos que el principal defecto del texto en cuestión es que Popper no ha entendido el estudio de la historia –lo cual resulta muy asombroso para alguien de su renombre- ya que, como lo sabe cualquier escolar, al estudiar a los personajes históricos es preciso ubicarlos en su contexto, es decir no podemos usar las mismas categorías actuales para analizar la conducta de los hombres que vivieron hace cien años, peor aún si fuesen de &lt;i&gt;circa &lt;/i&gt;300 A.C. Por ello, Popper al juzgar la eticidad en la conducta de Platón usando las categorías morales de hoy cae en lo absurdo y resulta casi un ejercicio de ciencia ficción, ya que, dada la lejanía en el tiempo, los testimonios resultan fragmentarios y su autenticidad dudosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Un concepto interesente creado por Popper hasta poético, porque más tiene de oxímoron que de coherente, es el &lt;i&gt;individualismo igualitario&lt;/i&gt;, el que suele usar para oponerse a dos ideas de Platón. La primera: que lo colectivo (la polis) debe estar por encima de lo individual, pensamiento no privativo de Platón sino común en el mundo heleno, y de grandes implicancias morales ya que de allí precisamente nace la figura del héroe: aquella persona dispuesta a sacrificar su bienestar, individual, incluso su vida, por el bien común. Por motivos que nos son difíciles de comprender ese pensamiento genera encono en Popper quien prefiere el individualismo, egoísta &lt;i&gt;per se&lt;/i&gt;, a la inspiración ética de los héroes. La segunda idea de Platón es que el gobierno debería de estar en manos de los más sabios y mejores, la cual también disgusta a Popper, ya que la juzga antidemocrática aduciendo que esa idea implica jerarquías en la sociedad y la aleja de su ideal: &lt;i&gt;la sociedad abierta&lt;/i&gt;. Quizás tenga algo de razón en ello; aunque si la tuviese y llevando su argumento al extremo significaría que garantizar un sistema democrático implicaría que difícilmente el gobierno esté en manos de los más sabios y mejores. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_psRambcVAKA/RzERWnYt9WI/AAAAAAAAAEY/HQTLDDWybNk/s1600-h/platon.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_psRambcVAKA/RzERWnYt9WI/AAAAAAAAAEY/HQTLDDWybNk/s320/platon.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129900530779157858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Pero qué implicaría el individualismo igualitario que tanto defiende Popper. Haría que la gente abandone el ideal heroico de anteponer el bien común a los intereses individuales, significaría excluir a los mejores y sabios en defensa de la igualdad, ¿qué consecuencias traería consigo un sistema que garantice el &lt;i&gt;individualismo igualitario&lt;/i&gt;? Revisemos el tiempo de Pericles, estadista a quien Popper celebra manifiestamente, porque fue precisamente durante su mandato que se impuso de cierto modo el &lt;i&gt;individualismo igualitario&lt;/i&gt; en Atenas, lo cual, trajo como consecuencia la decadencia de la desventurada polis. Pericles gobernó gracias a su alianza con la clase comerciante enriquecida, cuya ética de conducta era muy similar a la del &lt;i&gt;homus economicus&lt;/i&gt;, maximizador de riqueza, estos, debido a su afán &lt;i&gt;igualitario&lt;/i&gt; exiliaron o asesinaron a todos aquellos que consideraban como un peligro para el sistema donde tenían el poder, es decir persiguieron a los mejores y más sabios o cualquiera que tuviese alguna cualidad que los distinguiese del vulgo. El régimen &lt;i&gt;igualitario&lt;/i&gt;, heredero de Pericles, asesinó al hombre más sabio: Sócrates, y exilió al estratega más brillante: Alcibíades, quien hubiese sido el gobernante del imperio ateniense &lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=2412987162424479771#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[2]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. ¿cuál fue el resultado del &lt;i&gt;individualismo igualitario&lt;/i&gt;?, que el brillo de Atenas duró menos de una generación, que privados de sus mejores hijos fuese fácilmente vencida por sus rivales. Y a todo esto lo más importante, y que Popper pareciera no darse cuenta, es la incongruencia interna que encierra el individualismo igualitario, ya que, por un lado al proclamar el individualismo se hace un llamamiento al egoísmo, mientras que por otro al propugnar la igualdad se lo reprime.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Por otro lado, nos llamó la atención que Popper: el autor de la metodología de la investigación científica, quien desdeñase muchos textos valiosos ya que según él su carga ideológica les restaba rigor científico, mencione a la fe más que reiteradamente en sus argumentos. Por ejemplo: “la democracia debe basarse en la fe en la razón y en el humanitarismo” (p. 183), o ésta donde culpa a la falta de fe como la causante del fracaso de la sociedad abierta: “Pero ¿cómo habremos de explicar de que atenienses ilustres como Tucídides estuviesen del lado de la reacción, en contra de estas nuevas evoluciones? Los intereses de clase no constituyen, a mi juicio una explicación suficiente, pues lo que debemos explicar es el hecho de que, en tanto que muchos jóvenes nobles y ambiciosos se convirtieron en miembros activos aunque no siempre dignos de confianza, del partido democrático, algunos de los más serenos y mejor dotados se resistieron a su influjo. El punto principal parece ser que –si bien ya existía la sociedad abierta y había comenzado, en la práctica a desarrollar nuevos valores, nuevas normas igualitarias de vida- le faltaba algo todavía, especialmente para la clase ‘culta’. La nueva fe de la sociedad abierta- ...”(p. 179-180). Pero quizás ninguna sea tan deliciosa como aquella donde a partir de algunos anecdóticos triunfos militares de Atenas sobre Esparta, concluye que eso demostraba “la fuerza superior de un gobierno democrático” (p. 188), podría estar de acuerdo con esta proposición, pero si la analizo popperianamente, siguiendo sus preceptos metodológicos, diría que dicha proposición al basarse en un imponderable como es “fuerza superior de un gobierno democrático” no es falsable, y por lo tanto no pertenece al ámbito de la ciencia, y en última instancia si descontamos el factor azar, las guerras suelen ganarlas los ejércitos con mejores armas.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RzERgXYt9XI/AAAAAAAAAEg/0BVpwuEZB9o/s1600-h/socrates_death410w.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RzERgXYt9XI/AAAAAAAAAEg/0BVpwuEZB9o/s320/socrates_death410w.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129900698282882418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Una célebre reseña de la &lt;i&gt;Sociedad Abierta y sus Enemigos&lt;/i&gt; decía que el texto de Popper podría ser muy controvertido pero donde si hay unanimidad es en la vasta erudición de éste, Nosotros precisamente opinamos casi todo lo contrario, ya que el texto está lleno de errores graves desde el punto de vista histórico, pareciendo mas observaciones de un &lt;i&gt;amateur&lt;/i&gt; que de un erudito. Y si nos equivocamos, y en lugar de errores de aficionado son mentiras deliberadas, entonces estaríamos ante uno de los texto más perversos y llenos de infamias que se hayan publicado.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;En ese sentido, cualquier persona con un mínimo sentido de la decencia, tratará de, si escribe un texto científico, decantar sus emociones, probará su tesis usando argumentos y no se regodeará en una mera retórica persuasiva, el cual no es el caso de Popper, que por ejemplo para referirse a Critias usa el apelativo desdeñoso de: “el viejo oligarca”. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Otra conducta frecuente en Popper suele ser la tergiversación de los hechos o una interpretación forzada de estos. Por ejemplo, la célebre frase de Heráclito de que los ciudadanos de Éfeso deberían dar el gobierno a los niños, en lugar de interpretarla como una reacción a la perfidia y corrupción de los gobernantes, por lo que juzgaba preferible tener como gobernante a alguien inexperto como un niño con tal de que sea una persona éticamente correcta, Popper la interpreta como una afrenta por parte de Heráclito contra los gobernantes &lt;i&gt;igualitarios&lt;/i&gt; de Éfeso por haber exiliado a un amigo aristócrata. Cabe resaltar que Popper usa el término aristócrata en un sentido jacobino, es decir reprocha a Heráclito, quién según la tradición renunció al cargo de rey, el haber nacido aristócrata y el tener amigos de esa condición.&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_psRambcVAKA/RzEI83Yt9RI/AAAAAAAAADw/kXj_qk7cVSQ/s1600-h/alcibiades.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_psRambcVAKA/RzEI83Yt9RI/AAAAAAAAADw/kXj_qk7cVSQ/s320/alcibiades.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129891292304504082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Un ejemplo muy interesante es cuando analiza quién es el responsable de la muerte de Sócrates. La explicación normal la atribuye a la envidia y el odio de algunos dirigentes importantes, en especial debido a la perfidia de &lt;i&gt;Mélytos, Lycón &lt;/i&gt;y&lt;i&gt; Ánytos,&lt;/i&gt; quienes fueron los instigadores de la acusación y el proceso que llevara a Sócrates a la muerte. Pero Popper no acepta esa explicación, por más que &lt;i&gt;Mélytos, Lycón &lt;/i&gt;y&lt;i&gt; Ánytos&lt;/i&gt; fuesen detestables. No la acepta porque estos personajes infames tenían el poder en un sistema democrático restablecido, es decir aceptarla sería decir de alguna forma, que Sócrates murió por culpa del &lt;i&gt;individualismo igualitario&lt;/i&gt;. Por ello, hace malabares usando argumentos y conclusiones forzadas, para atribuir la culpa a Critias y Alcibíades, quienes habían caído en desgracia, -¿de qué modo?-. El verdadero crimen de Sócrates, a juicio de Popper, fue el de haber sido maestro de efebos aristócratas que debido a sus cualidades personales como a las enseñanzas del maestro, tarde o temprano tendrían un rol destacado en la política y que por ser aristócratas serían enemigos del sistema &lt;i&gt;individualista igualitario&lt;/i&gt; y por ende de la sociedad abierta, luego, Alcibíades y Critias eran los discípulos más brillantes de Sócrates, ambos aristócratas, ambos exiliados y ambos declarados enemigos de Atenas, ergo, para Popper, los culpables de la muerte de Sócrates fueron Alcibíades y Critias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_psRambcVAKA/RzERO3Yt9VI/AAAAAAAAAEQ/t48WZhc5zcc/s1600-h/plato2.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_psRambcVAKA/RzERO3Yt9VI/AAAAAAAAAEQ/t48WZhc5zcc/s320/plato2.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129900397635171666" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Sobre las falacias &lt;i&gt;ad hominem&lt;/i&gt;: la estrategia más frecuente usada por Popper para desprestigiar a alguien, sobre todo a Platón, es recordar el comportamiento infame de algún pariente, ¡nada más absurdo! Recordemos que en la Grecia del tiempo de Platón los ciudadanos atenienses eran alrededor de diez mil habitantes, como en cualquier pueblo pequeño, de algún modo todos estaban emparentados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Sobre ¿por qué Popper odia a Platón? Resulta muy complicado encontrar una explicación satisfactoria. Podría ser -siguiendo las ideas de Kuhn e incluso las del mismo Popper- que una idea pura absolutamente aséptica, libre de paradigmas resulta imposible, y mucho menos si vivimos momentos históricos de cambios que nos conectan intensamente con nuestro lado emocional, así, para un desventurado judío que tuvo que vivir la persecución nazi, es muy comprensible que desarrolle una visión crítica hacia el Estado y que incluso lo considere su enemigo, quizás por ello –y esto es bastante forzado- considere a todos los ideólogos de sistemas donde el Estado tenga un rol primordial, entre ellos Platón, como sus enemigos.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="western" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;¿&lt;i&gt;La sociedad abierta y sus enemigos &lt;/i&gt;es falsable? Si la respuesta es sí, la sometemos a un proceso de contrastación y ya que tiene muchos (demasiados) errores debemos desdeñarla. Si la respuesta es no, por ser no falsable, la ciencia no se debe ocupar de ella, y entonces, está suerte de refutación que emprendí, quizás sea tan inútil y frívola como tratar de rebatir la existencia de hadas y duendes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;NIKO&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://aeperu.blogspot.com/2007/10/popper-y-platn-o-los-orgenes-del.html"&gt;&lt;br /&gt;Actualidad Económica del Perú&lt;/a&gt;, 31 de Octubre de 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;hr style="height: 4px;font-size:78%;" align="left"  width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=2412987162424479771#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[1]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Recordemos que uno los títulos originales tentativos del texto en mención era: “Falsos profetas: Platón-Hegel-Marx”, Véase: Hubert Kiesewetter, “El nacimiento de La sociedad abierta y sus enemigos, de Karl Popper”, en: Anuario Filosófico, Bd. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="EN-US" &gt;XXXIV, Heft 1, 2002, S. 179-206.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a style="" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=29827668&amp;amp;postID=2412987162424479771#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[2]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="ES-PE" &gt;Curiosamente la frase es del mismo Popper, quien pese a todas sus reticencias pareciera que no pudo resistir a la seducción de una personalidad tan fascinante.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-2412987162424479771?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/2412987162424479771/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=2412987162424479771' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/2412987162424479771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/2412987162424479771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2007/11/popper-y-platn-o-los-orgenes-del.html' title='Popper y Platón, o los orígenes del liberalismo'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_psRambcVAKA/RzELznYt9SI/AAAAAAAAAD4/D5rCf451YzQ/s72-c/POPPER1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-1184746887452426975</id><published>2007-09-30T18:44:00.000-05:00</published><updated>2007-09-30T18:47:04.833-05:00</updated><title type='text'>La maldición del vampiro</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Sábado por la mañana, sensaciones un poco difusas recuerdos alterados y un suave aletargamiento que acaricia el cuerpo, a lo mucho quisiera recostarse en el triclinio que mandó fabricar, copia fiel de un original del periodo ático, y una más de sus excentricidades. Contemplar el cielo beber aguamiel a falta de ambrosía, o algo de té a falta de ambos.  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Pero los dioses son crueles y envidian que se recree en sencillos placeres, probablemente Artemisa, Palas o alguna salvaje deidad frigia lo castigan haciéndole recobrar algunos recuerdos, pero solo la parte suficiente para impedir el deleite. Recuerda unos labios, sumamente finos, no era su estilo predilecto, pero la suavidad del tacto y la mirada mágica compensaban ello con creces. Además, el tener la plasticidad suficiente para contemplar la armonía desde un plano superior, le permitían apreciar mejor las delicias que podían ofrecer sus amantes, el recuerdo era bello probablemente de la noche anterior, pero las malvadas diosas se aseguraron que no recuerde más, aunque signifique poco, no se acordaba ni siquiera el nombre de quien le proporcionó tan bellos recuerdos. Se consuela de una manera un tanto pueril: probablemente el azar le permita volver a verla, los dioses se encargarán precisamente de que ocurra todo lo contrario.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Así cuando su alegre molicie se ve mortificada con leve melancolía, potencias más funestas empiezan su ataque, despiertan en él intensos deseos, con un vigor tan extremo que no podrían ser saciados de un modo natural, no es que sea un ser abyecto, pero requiere de una muy compleja mezcla de sensaciones y circunstancias para hallar algo de paz aunque sea por algunos instantes, tiene un corazón muy tierno, siempre siente afecto por sus amantes, pero sea por una maldición gitana como le gusta creer, o por una vida llena de vicios y excesos como dice su terapeuta, no puede encontrar goce por más que sienta amor, por lo que todas las noches debe salir, y no en busca de placer, sino para calmar sus vicios que lo torturan desde que tiene uso de razón...&lt;/p&gt;    &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sebastián Ducas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-1184746887452426975?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/1184746887452426975/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=1184746887452426975' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/1184746887452426975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/1184746887452426975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2007/09/la-maldicin-del-vampiro.html' title='La maldición del vampiro'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-4191061826820107595</id><published>2007-09-18T18:44:00.000-05:00</published><updated>2007-09-18T19:03:44.117-05:00</updated><title type='text'>Cavafis o el tratado de un vano combate</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Aunque rompimos sus estatuas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;aunque los expulsamos de sus templos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;no por eso murieron del todo los dioses.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Oh tierra de la Jonia, a ti te aman todavía…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Jónico)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Es imposible, al menos para cualquier alma sensible, conocer la Grecia mítica y no enamorarse de ella, de aquella fantástica y fascinante tierra de aedos e ilíadas, héroes, dioses y sabios. Por ello, no resultaría sorprendente que un rapsoda fanariota como Cavafis haya volcado su &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RvBmrAWPZ5I/AAAAAAAAADg/9OJGphAo3GE/s1600-h/apolo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RvBmrAWPZ5I/AAAAAAAAADg/9OJGphAo3GE/s320/apolo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5111698466079205266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;corazón hacia el mundo helénico; empero, a diferencia de la mayoría de poetas, no recurre a Grecia solo como un recurso metafórico o como una herramienta de ornato, sus personajes, sus contextos, sus pasiones, todo su universo pertenecen completamente a una Grecia mágica y atemporal. De una Antioquia helénica pasa con fluidez a alguna kyría bizantina, ya sea Comnena, Láscaris o Asán, y con la misma facilidad de un kouros bebedor y fumador a un dios de mirada incorruptible paseando incógnito por callejuelas equívocas de Seleucia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;...Siempre es bello y musical tu griego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Mas tu maestría toda requerimos ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;A extranjera lengua nuestras penas y nuestros amores pasan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Tu sentimiento egipcio vierte en la lengua extranjera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Rafael, tus versos que sean así escritos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;que tengan, sabes, algo de nuestra vida dentro de ellos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;que el ritmo y cada frase manifiesten&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;que sobre un alejandrino un alejandrino escribe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(Cavafis: Para Amonis que murió de 29 años, en 610)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Nació en la Alejandría ptolemaica que,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a pesar de haber pasado por distintas manos durante más de dos mil años de historia, mantuvo siempre su espíritu griego, mezclado con aromas orientales, a veces a punto de esfumarse, mas siempre quedó algo de este. Quizá su gente ya no hablaba la coiné opulenta en vocales; pero un observador perspicaz como Cavafis podía encontrar, en un purpúreo atardecer de agosto, o en las conversaciones de un café, helenas reminiscencias, a partir de las cuales reconstruir un mundo desaparecido que quizá nunca existió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Los años de mi juventud, mi vida voluptuosa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;-cuán claramente veo ahora su sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Qué inútiles arrepentimientos, qué vanos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Pero no veía el sentido entonces.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;En la vida disipada de mi juventud&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;se plasmaban los impulsos de mi poesía,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;se esbozaba el ámbito de mi arte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Por eso tampoco los arrepentimientos nunca fueron firmes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Y las decisiones de contenerme, de cambiar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;duraban dos semanas a lo más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Comprensión)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;El proceso creativo es un verdadero enigma, muchos de los poetas antiguos creían que solo eran mensajeros de dioses y musas, otros los invocaban para que les fuesen propicios ya que el poder de creación es prerrogativa de la divinidad. Rimbaud, poeta maldito por antonomasia, creía que en lugar de pensar lo pensaban; asimismo, para que estos pensamientos fueran más sofisticados, consideraba necesario cultivar el desarreglo de los sentidos, una vida plena de experiencias de las más sórdidas a las más sublimes eran requeridas para poder convertirse en un verdadero poeta y quizá hasta en un vidente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Así, Cavafis llevaba una juventud intensa en sensaciones, alternando momentos de éxtasis con profundos sentimientos de culpa por sus excesos. Felizmente, tuvo la capacidad creadora de transmutar esas experiencias disímiles, gracias a la magia de la poesía, en &lt;i style=""&gt;vigorosos versos&lt;/i&gt; –después de algún tiempo, a veces varios años–, lo cual es una gran proeza, por decir lo menos. Recordemos que quizá haya muchos jovencitos bohemios de vida intensa, con las emociones vitales para escribir grandes obras de arte; pero que precisamente por lo intensidad de sus vidas pródigas en emociones y sensaciones, resultan incapaces de culminarlas. El mismo Rimbaud, nunca regresó de su viaje a ninguna parte en busca de la descomposición de los sentidos, a los diecinueve años abandonó a París y a la poesía por otra forma de arte; y el delicioso Proust, tal vez no hubiese creado aquella obra monumental, si no fuera porque sus padecimientos lo obligaban a pasar grandes temporadas en reclusión convaleciente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;A algunos hombres les llega un día&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;en que deben el gran Sí o el gran No decir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;De inmediato se revela quién tiene&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;preparado en su interior el Sí, y diciéndolo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;avanza en el honor y en su convicción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Aquél que se negó no se arrepiente. Si otra vez le preguntaran,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;No, diría de nuevo. Y sin embargo lo agobia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;aquel No -justo- durante toda su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Che fece... Il gran rifiuto)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Como la mayoría de los fanariotas, su familia se dedicaba al comercio, con bastante éxito para ser más exactos. A la muerte del padre, un rico comerciante, la familia Cavafis se instala en Liverpool donde cursa parte de sus estudios –un poema hamlethiano: &lt;i style=""&gt;el rey Claudio&lt;/i&gt;, excepción en su universo heleno, probablemente se deba a este período–; y regresó a Alejandría en el año de 1882, donde con excepción de algunas ausencias pasará el resto de su vida. Cavafis pudo decir Sí, pudo seguir el camino que por nacimiento le esperaba; mas dijo No, cambió una vida brillante de hombre de negocios o de destacado político en la nueva Grecia, por una de oscuro burócrata egipcio, trabajo que no lo emocionaba pero que probablemente aceptara para poder dedicarse a su gran pasión: la poesía y como en vida tuvo un éxito muy limitado, por no decir ninguno, hubo de soportar el trabajo monótono. Desde luego, si le hiciesen nuevamente la gran pregunta, de nuevo diría No.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;A un día monótono otro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;monótono, invariable sigue: Pasarán&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;las mismas cosas, volverán a pasar –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;los mismos instantes nos hallan y nos dejan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Un mes pasa y trae otro mes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Lo que viene uno fácilmente lo adivina:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;son aquellas mismas cosas fastidiosas de ayer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Y llega el mañana ya a no parecer mañana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Monotonía)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;La finísima sensibilidad de Cavafis, su lucidez al contemplar las tragedias, le permite captar y expresar magistralmente ese heroísmo que torna triunfales las derrotas, por lo menos a los ojos de la poesía, como diría el Alexis de Yourcenar: &lt;i style=""&gt;nada iguala a la dulzura de una derrota que sabemos irreversible&lt;/i&gt; (debería disculparme por usar una cita tantas veces repetida, mas la belleza de dicha frase es muy grande, soporta la reiteración). De allí que las épocas predilectas de Cavafis fueran las decadentes, como la Grecia de los diádocos: tan refinados como fútiles y al final avasallados por Roma. De esta, no gusta las conquistas de los césares, sino sus &lt;i style=""&gt;Idus de Marzo&lt;/i&gt; o un Bizancio que brillase durante mil años en agonía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Cuando de repente, a medianoche, se escuche&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;pasar una comparsa invisible&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;con músicas maravillosas, con vocerío –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;tu suerte que ya declina, tus obras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;que fracasaron, los planes de tu vida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;que resultaron todos ilusiones, no llores inútilmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Como preparado desde tiempo atrás, como valiente,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;di adiós a Alejandría que se aleja.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Sobre todo no te engañes, no digas que fue un&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;sueño, que se engañó tu oído:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;no aceptes tales vanas esperanzas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Como preparado desde tiempo atrás, como valiente,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;como te corresponde a ti que de tal ciudad fuiste digno,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;acércate resueltamente a la ventana,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;y escucha con emoción, mas no&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;con los ruegos y lamentos de los cobardes,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;como último placer los sones,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;los maravillosos instrumentos del cortejo misterioso,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;y dile adiós, a la Alejandría que pierdes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Que el dios abandonaba a Antonio)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;La poesía nos permite sino escapar al sufrimiento darnos consuelo. Quienes viven en el arte, gracias a la intensidad de sensaciones y pensamientos, crean placeres que parecen casi reales –¿y si lo fueran?–. Para el mundo de los sentimientos un instante podría ser más valioso que muchos años, que gracias a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la magia de la poesía podemos conjurarlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Trata de guardarlas, poeta,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;por más que sean pocas aquellas que se detienen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Las visiones de tu amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Trata de retenerlas, poeta,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;cuando despierten en tu mente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;en la noche o en el fulgor del mediodía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Cuando despierten)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;No obstante, los humanos &lt;i style=""&gt;somos como los troyanos&lt;/i&gt;, estamos condenados a perecer, por más que seamos fuertes, jóvenes y valerosos, a pesar de que luchemos con toda nuestra fuerza, no podemos escapar a la vejez, tarde o temprano, llegará el día en que seremos &lt;i style=""&gt;devueltos desde la vida a la gran Nada&lt;/i&gt;. Aunque hubiese otras vidas, los Campos Elíseos son poca cosa respecto de la carne y la tierra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;…Sabe que ha envejecido mucho; lo siente, lo ve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Y sin embargo el tiempo en que era joven parece&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;como ayer. Qué breve espacio, qué breve espacio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Y cavila cómo lo engañó la Prudencia;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;y cómo siempre en ella se confió –¡qué locura!–,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;la mentirosa que decía: "Mañana. Tienes mucho tiempo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Recuerda los ímpetus que contenta; y cuánta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;alegría sacrificada. Cada ocasión perdida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;se burla ahora de su necia prudencia…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Un anciano)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;…Y sin embargo cuando entra a su casa para ocultar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;su ruina y su vejez, considera&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;la parte que él aún posee en la juventud.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Adolescentes ahora los versos suyos recitan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Por los vivaces ojos de éstos pasan las visiones suyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Sus espíritus sanos, voluptuosos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;sus cuerpos armoniosos, firmes,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;se conmueven con su propia expresión de la Belleza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;(Cavafis: Muy raramente)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con todo, la poesía que convierte en triunfos las derrotas nos puede salvar de la inexorable condena a la decadencia y extinción. El arte trasciende, así como un instante vale miles de vidas, la creación nos vuelve incorruptibles e inmortales, escapamos a la muerte.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; NIKO&lt;/span&gt; (&lt;/span&gt;Sebastián Ducas), el nombre no es importante, todos de algún modo llevamos máscaras&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-4191061826820107595?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/4191061826820107595/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=4191061826820107595' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/4191061826820107595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/4191061826820107595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2007/09/cavafis-o-el-tratado-de-un-vano-combate.html' title='Cavafis o el tratado de un vano combate'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RvBmrAWPZ5I/AAAAAAAAADg/9OJGphAo3GE/s72-c/apolo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-867843032271760952</id><published>2007-03-16T02:58:00.000-05:00</published><updated>2007-03-24T17:38:11.986-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><title type='text'>Los herederos de Casandra</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-align: right;" align="right"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="" lang="PT-BR"&gt;Quid aeternis minorem&lt;br /&gt;consiliis animum fatigas?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Cur non sub alta vel platano vel hac&lt;br /&gt;Pinu iacentes&lt;br /&gt;                                      &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Horacio&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;Carmina: Liber II, Oda XI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if !supportLineBreakNewLine]--&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;(Segunda Versión)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Conocer el futuro, más que un regalo de los dioses sería una maldición, en especial cuando éste se muestra lúgubre e inexorable, ¡qué mejor ejemplo que el de la mítica Casandra!, hija de Príamo a quien Apolo diese el don de la profecía; pero asegurándose de que nadie le creyese, huelga explicar que sus visiones de la derrota y destrucción total de Troya no eran nada populares entre sus compatriotas, recordemos la costumbre antigua de cortar la cabeza a los portadores de malas noticias. Hacemos estos comentarios porque tras arduos análisis en la disciplina académica que profesamos: la economía, hemos llegado a la conclusión de que en el futuro próximo se cierne un contexto muy desfavorable para las principales exportaciones peruanas: lo metales. O si queremos decirlo mitológicamente&lt;i style=""&gt;: tras muchos sacrificios y ofrendas votivas, la amada diosa economía nos ha revelado el porvenir, pero ella tan veleidosa como sus pares helenas nos ha mostrado una parte del futuro nada halagüeña&lt;/i&gt;, ¿sufriremos la misma maldición que Casandra? Esperemos que no, ya que el propósito del presente artículo es persuadir a nuestros compatriotas peruanos, de la proximidad de una serie de eventos en el panorama económico mundial, los cuales, si no se toman las precauciones debidas, podrían ocasionar graves consecuencias en sus ya mermados bolsillos, siendo al desventurado Alan García a quién le corresponda administrar en los próximos años una de las más drásticas caídas en el precio de los metales que se han registrado en los últimos 50 tiempos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En el gráfico representamos lo que nos dijo &lt;i style=""&gt;la diosa economía&lt;/i&gt;, el rojo profundo describe el comportamiento del precio de los metales y el verde su probable trayectoria. Puede el lector comprobar con facilidad que estas mercancías tan cruciales para el funcionamiento de la economía peruana, experimentan con frecuencia violentas y abruptas fluctuaciones y que una de las más intensas acaba de ocurrir. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RfpOrk-r6nI/AAAAAAAAABs/FUWPZ83uH6s/s1600-h/%C3%ADndice%2Bde%2Blos%2Bmetales.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RfpOrk-r6nI/AAAAAAAAABs/FUWPZ83uH6s/s320/%C3%ADndice%2Bde%2Blos%2Bmetales.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5042429243362634354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La duración promedio de las mismas depende de cada tipo de metal pero oscila entre 96 y 120 meses, como el último ciclo ascendente parece haber concluido en mayo del 2006, es prudente anticipar para el futuro cercano un nuevo ciclo de descenso que concluirá en el último año del gobierno de García. Para ese entonces la contracción acumulada en el precio de los metales será de aproximadamente 50% ¿Estámos preparados para ello?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No podemos entender las distintas fuerzas que producirán esta contracción si no examinamos con algo de minuciosidad las que provocaron el violento ascenso, aunque es complicado detallarlas y explicarlas con precisión, a continuación trataremos las determinantes más importantes que causaron el ascenso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En primer lugar la política monetaria tenemos a la política que ejecutó el gobierno de EEUU para contener la deflación producto del derrumbe de la burbuja tecnológica y de los atentados del 11 de septiembre. Esta política causó una reducción por un tiempo prolongado de las tasas de interés, tanto en EEUU, como en otras partes del mundo, sin embargo, provocó varios efectos secundarios en el mercado americano y en los mercados internacionales. En el mercado americano se produjeron dos efectos: la expansión de la burbuja hipotecaria, uno de los mayores eventos especulativos de los últimos tiempos, y un deterioro generalizado de las cautelosas normas para otorgar los préstamos y evaluar los riesgos que habían desarrollado los bancos americanos. No podemos detallar plenamente el efecto del primero, y quizás sea más interesante explicar el segundo proceso, ya que éste, puede afectarnos inmediatamente. Sucede que esta reducción en la aversión al riesgo redujo los diferenciales de interés que los bancos aplicaban a los distintos activos financieros, así el diferencial de nuestros títulos de deuda pública, -como lo podría comprobar con facilidad el lector, si dibujase el diferencial de la cotizaciones en Nueva York de nuestra deuda y los bonos del tesoro americano- en efecto se redujo, aunque nuestro gobierno atribuye esta reducción a los efectos de la política del gobierno, está quizás no refleje otra cosa que el deterioro del riesgo generalizado que ha caracterizado al mercado americano; pero lo más importante en éste fenómeno no es el efecto que tuvo sobre la cotización de los títulos de deuda de América Latina, sino en el mercado de divisas internacional. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La reducción del diferencial, animó a los especuladores a realizar una operación conocida como &lt;i style=""&gt;"carry trade&lt;/i&gt;" que consistía en prestarse dinero en Japón, un lugar donde las tasas de interés son prácticamente cero, y usar estos fondos para invertirlos comprando títulos en alguna economías emergentes como las de Brasil, china, Europa Oriental, y acciones en Nueva York: principalmente hipotecas que emitía &lt;i style=""&gt;Wall Street&lt;/i&gt;, y contratos en los mercado de materias primas. Éstas operaciones produjeron el enorme incremento de precios que se observó en los últimos dos años, aunque se tiende a explicar estos por el crecimiento de China, la gente se olvida con facilidad que aún no posee el tamaño necesario como para explicar este descomunal incremento de modo que debemos atribuir una parte sustancial del mismo a las operaciones de estos ingeniosos especuladores.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lamentablemente, las fuerzas que impulsaron el incremento en el precio de los metales han dejado de operar y ahora estamos presenciando las etapas iniciales de la inevitable corrección. En el primer trimestre del año pasado se derrumbaron los precios de las propiedades Hipotecarias de los EEUU y salieron a la luz espléndidas prácticas bancarias producidas por el ingenio estadounidense. Parece ser que muchos de los títulos vendidos por &lt;i style=""&gt;Wall Street&lt;/i&gt;, no son sino basura financiera: simples papeles sin valor, podemos demostrar esto examinando cuánto han descendido las acciones de las firmas financieras especializadas en estos menesteres, en los últimos tres meses casi todas han quebrado, y los títulos de la más importante: &lt;i style=""&gt;New Financial Century&lt;/i&gt; han tenido un descenso del 97%, tan drástica caída corrobora que no hacía otra cosa que producir bazofia financiera. Pero ese en el fondo no es el problema, ya que parece que los estadounidenses han vendido estos títulos a inversionistas extranjeros que compraron estos valores en la bolsa de Nueva York, de forma que este colapso no solo afecta al mercado norteamericano sino a todo el mundo. El colapso de estos títulos ha provocado una reducción drástica de estas prácticas bancarias en los bancos norteamericanos y un corte abrupto de estas líneas de crédito, lo que sin duda causará una reducción en el consumo norteamericano, esta reducción se reflejará inmediatamente en las compras que EEUU realiza al resto del mundo, las cuales, al contraerse trasmitirán los efectos de la recesión a sus principales socios comerciales, eventos que probablemente experimentarán todos los banco comerciales que realizan el financiamiento del comercio exterior. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero este no es el efecto más importante, sino el que experimentarán los especuladores que contrataron deudas en Japón. Para conseguir liquidez, y solucionar sus urgentes problemas financieros, se verán obligados a rematar títulos en los mercados que contaminaron con su presencia, con lo que provocaran caídas en los mercados emergentes y en los precio de las materias primas. La novedad es que todo este proceso será acompañado por una devaluación del dólar, porque la liquidación provocará una intensa depreciación del yen, lo cual, tiene una doble importancia: en primer lugar detendrá la expansión de la economía japonesa y, en segundo lugar neutralizará el efecto de las probables medidas que tome &lt;st1:personname productid="la Reserva Federal" st="on"&gt;la  Reserva Federal&lt;/st1:personname&gt; Americana para detener la caída de los valores, si Bernanke redujera la tasa de interés en EEUU, reforzaría esta depreciación del yen y obligaría a nuevas ventas en el mercado de valores y en el de materias primas, de modo que esta reducción de la tasa de interés de EEUU podría coincidir con una caída en el precio de los metales, cosa extraña pero no sorprendente en un universo donde a veces pareciera que los mortales somos víctimas de los caprichos de los dioses. Seguiremos comentando…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;Bruno Seminario, Nikolai Alva&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-867843032271760952?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/867843032271760952/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=867843032271760952' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/867843032271760952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/867843032271760952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2007/03/el-eterno-retorno-de-lo-mismo.html' title='Los herederos de Casandra'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_psRambcVAKA/RfpOrk-r6nI/AAAAAAAAABs/FUWPZ83uH6s/s72-c/%C3%ADndice%2Bde%2Blos%2Bmetales.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-115809873887040723</id><published>2007-01-10T16:57:00.000-05:00</published><updated>2007-02-06T22:27:26.749-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><title type='text'>Al rescate del poeta olvidado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;“Sus días son sus sonetos... de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; esa manera transcurrían los días de &lt;/span&gt;&lt;i style="font-style: italic;"&gt;Dorian Gray&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;". &lt;/span&gt;Para Wilde, vivir artísticamente era un ideal tan valioso o incluso superior al de la creación artística. Y si su producción literaria fue relativamente exigua, se debió en parte, a que sus días vividos de modo artístico, no le dejaron el tiempo necesario para “&lt;i style=""&gt;la creación de cosas bellas&lt;/i&gt;”, o al menos no como hubiese querido. “&lt;i style=""&gt;Las musas son celosas y requieren de muchas atenciones”,&lt;/i&gt; lo que se ofrenda al Arte suele ser a costa de la vida y viceversa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;En el caso de nuestro poeta, sus bellos poemas fueron vilipendiados, alabados y ahora lamentablemente olvidados. Sin embargo, nadie podría objetar que sus días fueron de los más bellos sonetos no escritos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="EN-US" &gt;Rescatemos a George Noel Gordon Byron, Lord Byron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="EN-US" &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;De un padre pródigo y una madre abandonada, en condiciones noblemente precarias, nace en Albión un niño deforme pero hermoso. Sucesos inesperados hacen que el pequeño Byron herede el título de lord y las posesiones correspondientes, se entrega a los estudios y a las actividades atléticas con ardor, pese a su deformidad -en verdad solo era una leve cojera-. El cuerpo frágil se rebeló contra su naturaleza débil desarrollando fortaleza y vigor superiores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Las excentricidades del estudiante aplicado y dandy, causan alboroto en los días de Cambridge, no obstante la vida intensa, apasionada, feliz en apariencia, el fantasma del tedio, aquel &lt;i style=""&gt;adorable monstruo;&lt;/i&gt; entra en escena, sus &lt;i style=""&gt;días de ocio&lt;/i&gt; se hacen insoportables, empiezan &lt;i style=""&gt;las peregrinaciones. &lt;/i&gt;Recorre Europa teniendo como escenario las guerras napoleónicas, al regresar, los poemas inspirados en sus viajes reciben una muy favorable crítica, la fama y el prestigio le sonríen; pero el Taedium Vitae lo devora, el amor parece brindarle algún consuelo, mas &lt;i style=""&gt;el corsario&lt;/i&gt; no puede estar demasiado tiempo en tierra, la vida feliz de &lt;i style=""&gt;Don Juan&lt;/i&gt; se vio interrumpida por el regreso del pirata &lt;i&gt;Lambro&lt;/i&gt;, en la figura de la conservadora sociedad inglesa, que veía con malos ojos a Byron y le atribuía los vicios más infames.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Quizás como César, no quiso defenderse, cuando vio que alguien amado también sostenía un puñal, Inglaterra no era digna de él y prefirió el exilio voluntario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;El destierro, la peor de las penas en el mundo griego, no había perdido severidad en el siglo XIX, sobre todo para quienes tenían cierta distinción que los diferenciaba del vulgo, a donde fuesen llevarían &lt;i style=""&gt;el signo de Caín&lt;/i&gt;. Con todo, nuestro poeta padeció poco su desgracia, tal vez ni siquiera sufrió, su enemigo verdadero era el tedio y su vida, a pesar de trágica, era poética, al abandonar Inglaterra recordaba la partida sin retorno de &lt;i&gt;Childe Harold&lt;/i&gt;, estaba viviendo lo que había escrito, sus días eran sus sonetos. Alegre y sombrío, entusiasmaba a todos a su paso, incluso al apático Stendhal, y cómo no, si Byron era a la vez un &lt;i&gt;Korasoff &lt;/i&gt;y un &lt;i&gt;Altamira&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Somos cuentos, contando cuentos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;, las noches durante su estancia en Suiza, &lt;i&gt;como las de Casimiro, consagradas a las musas y a las bellas&lt;/i&gt;, fueron fundamentales para las creaciones de los agraciados que acudieron a su corte, &lt;i&gt;Frankenstein&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;el vampiro&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;la nube&lt;/i&gt;, son hijos dispares, engendrados aquellas noches de extravíos y poesía. En la bella Italia, más compasiva con los enamorados que la severa Inglaterra, vivió alegremente aletargado entre los odres de La Guiccioli.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;Aquiles es el arquetipo del héroe. Quien a una vida larga, prefiere una breve pero trascendente. Byron hizo lo mismo, a una vida llena de placeres, prefirió luchar por la liberación de Grecia, entonces sojuzgada por los turcos. No es que buscase la muerte, por fin después de muchas aventuras su vida había alcanzado cierta paz, tras ser rechazado por &lt;i&gt;Penélope&lt;/i&gt; era feliz con &lt;i&gt;Calypso&lt;/i&gt;. &lt;i&gt;Euforión&lt;/i&gt; el hijo mítico de la belleza y la sabiduría, no podía ser feliz mientras otros sufrían, decidió &lt;i style=""&gt;compartir sus miserias&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;En &lt;i style=""&gt;la tumba del guerrero, inanes flores fúnebres cubrieron su frente&lt;/i&gt;; pero también los laureles, la poesía embellece y triunfa sobre la derrota, así como Leonidas es el héroe indiscutible de las Termópilas, Byron conquistó la gloria en Missolonghi, que en lugar de un campo de batalla homérico, falleciese en una cama fue un mero accidente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  &gt;NIKO&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="FR" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:130%;"  lang="FR" &gt;Acompaño el texto con el mejor retrato de Byron, me refiero a la pintura de Marie Louise Élisabeth Vigée-Lebrun.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3702/3187/1600/byron.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3702/3187/320/byron.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="FR" style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-115809873887040723?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/115809873887040723/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=115809873887040723' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/115809873887040723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/115809873887040723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2006/09/al-rescate-del-poeta-olvidado.html' title='Al rescate del poeta olvidado'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-115103333671253605</id><published>2006-08-22T22:27:00.000-05:00</published><updated>2006-08-23T15:25:30.710-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><title type='text'>Sobre Nietzsche</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como recordarán, la célebre metáfora de Arquíloco sobre el erizo y la zorra: "Muchos trucos conoce la zorra, pero el erizo uno decisivo" ha sido usada de muy diversas formas, algunas con interpretaciones lejanas a la original; sin embargo muy interesantes, de ellas mi preferida es la de Steiner, quien se sirve de dicha metáfora para analizar los estilos literarios de Tolstoi y Dovstoievski, las zorras tenían múltiples habilidades, ellas, precisamente debido a dicha multiplicidad, a veces no lograban plasmar sus ideas y peor aún lograr coherencia, los erizos eran escritores con pocas ideas, a veces solo una, no obstante esa exigüidad facilitaba plasmarlas de mejor manera, o al menos coherentemente. Para Steiner, si mal no recuerdo, Tolstoi era el caso de la zorra que quiso ser erizo y Dovstoievski tal vez el erizo que quiso ser zorra, para conservar la simetría. Valiéndome de las analogías de Steiner, diría que Nietzsche ha sido quizás la más grandiosa zorra de todos los tiempos, en sus apasionados párrafos pareciese que hubieran más ideas que palabras, lo cual desde luego es un elogio, que esas ideas a veces se contradigan resulta previsible, como también el encontrar sorpresivamente una frase ingeniosa que disipe la contradicción y restablezca la armonía, al menos provisionalmente, he allí la genialidad de Nietzsche.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Garamond;font-size:10;"  &gt;NIKO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;post scriptum: A continuación les dejo el prólogo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Así Hablaba Zaratustra&lt;/span&gt; de Nietzsche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;h3 class="post-title"&gt;   Prólogo de Zaratustra&lt;/h3&gt;Cuando Zaratustra tenía treinta años abandonó su patria  y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó  de su espíritu y de su soledad y durante diez años no se cansó  de hacerlo. Pero al fin su corazón se transformó, - y una mañana,  levantándose con la aurora, se colocó delante del sol y le habló  así:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; «¡Tú gran astro! ¡Qué sería de tu felicidad  si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas!.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Durante diez años has venido subiendo hasta mi caverna: sin mí,  mi águila y mi serpiente  te habrías hartado de tu luz y de este  camino.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te liberábamos  de tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello. ¡Mira! Estoy hastiado  de mi sabiduría como la abeja que ha recogido demasiada miel, tengo necesidad  de manos que se extiendan.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Me gustaría regalar y repartir hasta que los sabios entre los hombres hayan  vuelto a regocijarse con su locura, y los pobres, con su riqueza.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Para ello tengo que bajar a la profundidad: como haces tú al atardecer,  cuando traspones el mar llevando luz incluso al submundo, ¡astro inmensamente  rico!&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Yo, lo mismo que tú, tengo que hundirme en mi ocaso, como dicen los  hombres a quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo,  capaz de mirar sin envidia incluso una felicidad demasiado grande!&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; ¡Bendice la copa que quiere desbordarse para que de ella fluya el agua de  oro llevando a todas partes el resplandor de tus delicias!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; ¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a  hacerse hombre.»&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; - Así comenzó el ocaso de Zaratustra...&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nietzsche&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29827668-115103333671253605?l=unikoguru.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://unikoguru.blogspot.com/feeds/115103333671253605/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29827668&amp;postID=115103333671253605' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/115103333671253605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29827668/posts/default/115103333671253605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://unikoguru.blogspot.com/2006/08/sobre-nietzsche.html' title='Sobre Nietzsche'/><author><name>U. Nikolai Alva Ponce</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14460851150713206908</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29827668.post-115111386971132489</id><published>2006-06-23T20:40:00.001-05:00</published><updated>2011-07-26T23:16:53.428-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recomendaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>Herodoto: Los nueve libros de historia - Libro I</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LOS NUEVE LIBROS DE LA HISTORIA DE HERODOTO DE HALICARNASO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LIBRO PRIMERO&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLIO&lt;a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[1]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;b&gt;Índice&lt;/b&gt;: Rapto de Io, Europa, Medea y Helena. -Expedición de los Griegos contra Troya. -El imperio de los Heraclidas pasa a manos de Gyges. -Su descendencia:&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Ardys, Sadyates, Alyates. -Guerra contra los de Mileto. -Fábula de Arion. -Creso conquista algunos pueblos de Grecia, despide a Solon de su corte y es castigado con la muerte de su hijo. Consulta a los oráculos sobre la guerra de Persia, y envía dones a Delfos. Deseando aliarse con el imperio más poderoso de Grecia, vacila entre los Atenienses y Lacedemonios. -Estado de ambas naciones, dominada la primera por el tirano Pisistrato, y la segunda en guerra con los de Tegea. -Decídese Creso por los Lacedemonios; hace alianza con ellos y marcha en seguida contra los Persas: pasa el río Halys, pelea con Ciro en Pteria y se retira a Sardes, donde sitiado, y en breve prisionero de los Persas, se libera de la muerte milagrosamente. -Respuesta del oráculo a sus increpaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-Costumbres, historia y monumentos de los Lydios. Origen del imperio de los Medos. -Política de Dejoces para subir al poder: su descendencia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Fraortes, Cyaxares, Astyages. Aventuras de Ciro durante su niñez, su abandono, reconocimiento y venganza contra Astyages, a quien destrona, haciendo triunfar a los Persas de los Medos. -Religión de los Persas, sus leyes y costumbres. -Guerra de Ciro contra los Jonios, historia de éstos y preparativos para resistirle. - sublevación de los Lydios contra Ciro instigados por Pactias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-Derrota y conquista de los Jonios y otros pueblos de Grecia por Harpago, entretanto que Ciro sujeta a Asia superior, y en especial la Asiria. -Descripción de Babilonia, asedio y toma aquella ciudad. Costumbres de los Babilonios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-Desea Ciro conquistar a los Masagetas: rehusando Tomyris, su reina, casarse con él, toma pretexto de esta repulsa para invadir el país, y después de una victoria parcial es vencido y muerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;La publicación&lt;a style="" href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[2]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que Herodoto de Halicarnaso va a presentar de su historia, se dirige principalmente a que no llegue a desvanecerse con el tiempo la memoria de los hechos públicos de los hombres, ni menos a oscurecer las grandes y maravillosas hazañas, así de los Griegos, como de los bárbaros&lt;a style="" href="#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[3]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Con este objeto refiero una infinidad de sucesos varios e interesantes, y expone con esmero las causas y motivos de las guerras que se hicieron mutuamente los unos a los otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;I. La gente más culta de Persia y mejor instruida en la historia, pretende que los fenicios fueron los autores primitivos de todas las discordias que se suscitaron entro los griegos y las demás naciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Habiendo aquellos venido del mar Erithreo&lt;a style="" href="#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[4]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; al nuestro, se establecieron en la misma región que hoy ocupan, y se dieron desde luego al comercio en sus largas navegaciones. Cargadas sus naves de géneros propios del Egipto y de la Asiria, uno de los muchos y diferentes lugares donde aportaron traficando fue la ciudad de Argos&lt;a style="" href="#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[5]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, la principal y más sobresaliente de todas las que tenía entonces aquella región que ahora llamamos Helada&lt;a style="" href="#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[6]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los negociantes fenicios, desembarcando sus mercaderías, las expusieron con orden a pública venta. Entre las mujeres que en gran número concurrieron a la playa, fue una la joven Io&lt;a style="" href="#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[7]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, hija de Inacho, rey de Argos, a la cual dan los Persas el mismo nombre que los Griegos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Al quinto o sexto día de la llegada de los extranjeros, despachada la mayor parte de sus géneros y hallándose las mujeres cercanas a la popa, después de haber comprado cada una lo que más excitaba sus deseos, concibieron y ejecutaron los Fenicios el pensamiento de robarlas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En efecto, exhortándose unos a otros, arremetieron contra todas ellas, y si bien la mayor parte se les pudo escapar, no cupo esta suerte a la princesa, que arrebatada con otras, fue metida en la nave y llevada después al Egipto, para donde se hicieron luego a la vela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;II. Así dicen los Persas que lo fue conducida al Egipto, no como nos lo cuentan los griegos&lt;a style="" href="#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[8]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y que este fue el principio de los atentados públicos entre Asiáticos y Europeos, mas que después ciertos Griegos (serían a la cuenta los Cretenses, puesto que no saben decirnos su nombre), habiendo aportado a Tiro en las costas de Fenicia, arrebataron a aquel príncipe una hija, por nombre Europa&lt;a style="" href="#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[9]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, pagando a los Fenicios la injuria recibida con otra equivalente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Añaden también que no satisfechos los Griegos con este desafuero, cometieron algunos años después otro semejante; porque habiendo navegado en una nave larga&lt;a style="" href="#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[10]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; hasta el río Fasis, llegaron a Ea en la Colchida, donde después de haber conseguido el objeto principal de su viaje, robaron al Rey de Colcos una hija, llamada Medea&lt;a style="" href="#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[11]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Su padre, por medio de un heraldo que envió a Grecia, pidió, juntamente con la satisfacción del rapto, que le fuese restituida su hija; pero los Griegos contestaron, que ya que los Asiáticos no se la dieran antes por el robo de Io, tampoco la darían ellos por el de Medea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;III. Refieren, además, que en la segunda edad&lt;a style="" href="#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[12]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que siguió a estos agravios, fue cometido otro igual por Alejandro, uno de los hijos de Príamo. La fama de los raptos anteriores, que habían quedado impunes, inspiró a aquel joven el capricho de poseer también alguna mujer ilustre robada de la Grecia, creyendo sin duda que no tendría que dar por esta injuria la menor satisfacción. En efecto, robó a Helena&lt;a style="" href="#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[13]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y los griegos acordaron enviar luego embajadores a pedir su restitución y que se les pagase la pena del rapto. Los embajadores declararon la comisión que traían, y se les dio por respuesta, echándoles en cara el robo de Medea, que era muy extraño que no habiendo los Griegos por su parte satisfecho la injuria anterior, ni restituido la presa, se atreviesen a pretender de nadie la debida satisfaccion para sí mismos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;IV. Hasta aquí, pues, según dicen los Persas, no hubo más hostilidades que las de estos raptos mutuos, siendo los Griegos los que tuvieron la culpa de que en lo sucesivo se encendiese la discordia, por haber empezado sus expediciones contra el Asia primero que pensasen los Persas en hacerlas contra la Europa. En su opinión, esto de robar las mujeres es a la verdad una cosa que repugna a las reglas de la justicia; pero también es poco conforme a la cultura y civilización el tomar con tanto empeño la venganza por ellas, y por el contrario, el no hacer ningún caso de las arrebatadas, es propio de gente cuerda y política, porque bien claro está que si ellas no lo quisiesen de veras nunca hubieran sido robadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Por esta razón, añaden los Persas, los pueblos del Asia miraron siempre con mucha frialdad estos raptos mujeriles, muy al revés de los Griegos, quienes por una hembra lacedemonia juntaron un ejército numerosísimo, y pasando al Asia destruyeron el reino de Príamo&lt;a style="" href="#_ftn14" name="_ftnref14" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[14]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; época fatal del odio con que miraron ellos después por enemigo perpetuo al nombre griego. Lo que no tiene duda es que al Asia y a las naciones bárbaras que la pueblan, las miran los Persas como cosa propia suya, reputando a toda la Europa, y con mucha particularidad a la Grecia, como una región separada de su dominio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;V. Así pasaron las cosas, según refieren los Persas, los cuales están persuadidos de que el origen del odio y enemistad para con los Griegos les vino de la toma de Troya. Mas, por lo que hace al robo de Io, no van con ellos acordes los Fenicios, porque éstos niegan haberla conducido al Egipto por vía de rapto, y antes bien, pretenden que la joven griega, de resultas de un trato nimiamente familiar con el patrón de la nave; como se viese con el tiempo próxima a ser madre, por el rubor que tuvo de revelará sus padres su debilidad, prefirió voluntariamente partirse con los Fenicios, a da de evitar de este modo su pública deshonra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Sea de esto lo que se quiera, así nos lo cuentan al menos los Persas y Fenicios, y no me meteré yo a decidir entre ellos, inquiriendo si la cosa pasó de este o del otro modo. Lo que sí haré, puesto que según noticias he indicado ya quién fue el primero que injurió a los Griegos, será llevar adelante mi historia, y discurrir del mismo modo por los sucesos de los Estados grandes y pequeños, visto que muchos, que antiguamente fueron grandes, han venido después a ser bien pequeños, y que, al contrario, fueron antes pequeños los que se han elevado en nuestros días a la mayor grandeza. Persuadido, pues, de la instabilidad del poder humano, y de que las cosas de los hombres nunca permanecen constantes en el mismo ser, próspero ni adverso, hará, como digo, mención igualmente de unos Estados y de otros, grandes y pequeños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;VI. Creso, de nación lydio e hijo de Alyattes, fue señor o tirano&lt;a style="" href="#_ftn15" name="_ftnref15" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[15]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de aquellas gentes que habitan de esta parte del Halys, que es un río, el cual corriendo de Mediodía a Norte y pasando por entre los, Sirios y Pafiagonios, va a desembocar en el ponto que llaman Euxino. Este Creso fue, a lo que yo alcanzo, el primero entre los bárbaros que conquistó algunos pueblos de los Griegos, haciéndolos sus tributarios, y el primero también que se ganó a otros de la misma nación y los tuvo por amigos. Conquistó a los Jonios, a los Eolios y a los Dorios, pueblos todos del Asia menor, y ganóse por amigos a los Lacedemonios. Antes de su reinado los Griegos eran todos unos pueblos libres o indepen- dientes, puesto que la invasión que los Cimmerios&lt;a style="" href="#_ftn16" name="_ftnref16" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[16]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; hicieron anteriormente en la Jonia fue tan solo una correría de puro pillaje, sin que se llegasen a apoderar de los puntos fortificados, ni a enseñorearse del país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;VII. El imperio que antes era de los Heraclidas, pasó a la familia de Creso, descendiente de los Mérmnadas, del modo que voy a decir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Candaules, hijo de Myrso, a quien por eso dan los Griegos el nombre de Myrsilo, fue el último soberano de la familia de los Heraclidas que reinó en Sardes, habiendo sido el primero Argon, hijo de Nino, nieto de Belo y biznieto de Alceo el hijo de Hércules.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los que reinaban en el país antes de Argon, eran descendientes de Lydo, el hijo de Atys; y por esta causa todo aquel pueblo, que primero se llamaba Meon, vino después a llamarse Lydio. El que los Heraclidas descendientes de Hércules y de una esclava de Yardano se quedasen con el mando que hablan recibido en depósito de mano del último sucesor de los descendientes de Lydo, no fue sino en virtud y por orden de un oráculo. Los Heraclidas reinaron en aquel pueblo por espacio de quinientos cinco años, con la sucesión de veintidos generaciones, tiempo en que fue siempre pasando la corona de padres a hijos, hasta que por último se ciñeron con ella las sienes de Candaules.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;VIII. Este monarca perdió la corona y la vida por un capricho singular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Enamorado sobremanera de su esposa, y creyendo poseer la mujer más hermosa del mundo, tomó una resolución a la verdad bien impertinente. Tenía entre sus guardias un privado de toda su confianza llamado Gyges, hijo de Dáscylo, con quien solía comunicar los negocios más serios de Estado. Un día, muy de propósito se puso a encarecerle y levantar hasta las estrellas la belleza extremada de su mujer, y no pasó mucho tiempo sin que el apasionado Candaules (como que estaba decretada por el cielo su fatal ruina) hablase otra vez a Gyges en estos términos&lt;a style="" href="#_ftn17" name="_ftnref17" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[17]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-«Veo, amigo, que por más que te lo pondero, no quedas bien persuadido de cuán hermosa es mi mujer, y conozco que entre los hombres se da menos crédito a los oídos que a los ojos. Pues bien, yo haré de modo que ella se presente a tu vista con todas sus gracias, tal corno Dios la hizo.» Al oír esto Gyges, exclama lleno de sorpresa: -«¿Qué discurso, señor, es este, tan poco cuerdo y tan desacertado?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;¿me mandaréis por ventura que ponga los ojos en mi Soberana?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;No, señor; que la mujer que se despoja una vez de su vestido, se despoja con él de su recato y de su honor. Y bien sabéis que entre las leyes que introdujo el decoro público, y por las cuales nos debemos conducir, hay una que prescribe que, contento cada uno con lo suyo, no ponga los ojos en lo ajeno. Creo fijamente que la Reina es tan perfecta como me la pintáis, la más hermosa del mundo; y yo os pido encarecidamente que no exijáis de mí una cosa tan fuera de razón.» XI. Con tales expresiones se resistía Gyges, horrorizado de las consecuencias que el asunto pudiera tener; pero Candaules replicóle así: -«Anímate, amigo, y de nadie tengas recelo. No imagines que yo trate de hacer prueba de tu fidelidad y buena correspondencia, ni tampoco temas que mi mujer pueda causarte daño alguno, porque yo lo dispondré todo de manera que ni aun sospeche haber sido vista por ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Yo mismo te llevaré al cuarto en que dormimos, te ocultaré detrás de la puerta, que estará abierta. No tardará mi mujer en venir a desnudarse, y en una gran silla, que hay inmediata a la puerta, irá poniendo uno por uno sus vestidos, dándote entre tanto lugar para que la mires muy despacio y a toda tu satisfacción. Luego que ella desde su asiento volviéndote las espaldas se venga conmigo a la cama, podrás tú escaparte silenciosamente y sin que te vea salir.» X. Viendo, pues, Gyges que ya no podía huir del precepto, se mostró pronto a obedecer. Cuando Candaules juzga que ya es hora de irse a dormir, lleva consigo a Gyges a su mismo cuarto, y bien presto comparece la Reina. Gyges, al tiempo que ella entra y cuando va dejando después despacio sus vestidos, la contempla y la admira, hasta que vueltas las espaldas se dirige hacia la cama. Entonces se sale fuera, pero no tan a escondidas que ella no le eche de ver. Instruida de lo ejecutado por su marido, reprime la voz sin mostrarse avergonzada, y hace como que no repara en ello&lt;a style="" href="#_ftn18" name="_ftnref18" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[18]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; pero se resuelve desde el momento mismo a vengarse de Candaules, porque no solamente entre los Lydios, sino entre casi todos los bárbaros, se tiene por grande infamia el que un hombre se deje ver desnudo, cuanto más una mujer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XI. Entretanto, pues, sin darse por entendida, estúvose toda la noche quieta y sosegada; pero al amanecer del otro día, previniendo a ciertos criados, que sabía eran los más leales y adictos a su persona, hizo llamar a Gyges, el cual vino inmediatamente sin la menor sospecha de que la Reina hubiese descubierto nada de cuanto la noche antes había pasado, porque bien a menudo solía presentarse siendo llamado de orden suya. Luego que llegó, le habló de esta manera: -«No hay remedio, Gyges; es preciso que escojas, en los dos partidos que voy a proponerte, el que más quieras seguir. Una de dos: o me has de recibir por tu mujer, y apoderarte del imperio de los Lydios, dando muerte a Candaules, o será preciso que aquí mismo mueras al momento, no sea que en lo sucesivo le obedezcas ciegamente y vuelvas a contemplar lo que no te es lícito ver. No hay más alternativa que esta; es forzoso que muera quien tal ordenó, o aquel que, violando la majestad y el decoro, puso en mí los ojos estando desnuda.» Atónito Gyges, estuvo largo rato sin responder, y luego la suplicó del modo más enérgico no quisiese obligarle por la fuerza a escoger ninguno de los dos extremos. Pero viendo que era imposible disuadirla, y que se hallaba realmente en el terrible trance o de dar la muerte por su mano a su señor, o de recibirla él mismo de mano servil, quiso más matar que morir, y la preguntó de nuevo: -«Decidme, señora, ya que me obligáis contra toda mi voluntad a dar la muerte a vuestro esposo, ¿cómo podremos acometerle? -¿Cómo? le responde ella, en el mismo sitio que me prostituyó desnuda a tus ojos; allí quiero que le sorprendas dormido.» XII. Concertados así los dos y venida que fue la noche, Gyges, a quien durante el día no se le perdió nunca de vista, ni se le dio lugar para salir de aquel apuro, obligado sin remedio a matar a Candaules o morir, sigue tras de la Reina, que le conduce a su aposento, le pone la daga en la mano, y le oculta detrás de la misma puerta. Saliendo de allí Gyges, acomete y mata a Candaules dormido; con lo cual se apodera de su mujer y del reino juntamente: suceso de que Archilocho Pario, poeta contemporáneo, hizo mención en sus Jambos trímetros&lt;a style="" href="#_ftn19" name="_ftnref19" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[19]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XIII. Apoderado así Gyges del reino, fue confirmado en su posesión por el oráculo de Delfos. Porque como los lydios, haciendo grandísimo duelo del suceso trágico de Candaules, tomasen las armas para su venganza, juntáronse con ellos en un congreso los partidarios de Gyges, y quedó convenido que si el oráculo declaraba que Gyges fuese rey de los Lidios, reinase en hora buena, pera si no, que se restituyese el mando a los Heraclidas. El oráculo otorgó a Gyges el reino, en el cual se consolidó pacíficamente, si bien no dejó la Pythia&lt;a style="" href="#_ftn20" name="_ftnref20" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[20]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de añadir, que se reservaba a los Heraclidas su satisfacción y venganza, la cual alcanzaría al quinto descendiente de Gyges; vaticinio de que ni los Lydios ni los mismos reyes después hicieron caso alguno, hasta que con el tiempo se viera realizado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XIV. De esta manera, vuelvo a decir, tuvieron los Mermnadas el cetro que quitaron a los Heraclidas. El nuevo soberano se mostró generoso en los regalos que envió a Delfos; pues fueron muchísimas ofrendas de plata, que consagró en aquel templo con otras de oro, entre las cuales merecen particular atención y memoria seis pilas o tazas grandes de oro macizo del peso de treinta talentos&lt;a style="" href="#_ftn21" name="_ftnref21" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[21]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, que se conservan todavía en el tesoro de los Corintios; bien que, hablando con rigor, no es este tesoro de la comunidad de los Corintios, sino de Cipselo el hijo de Eetion.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;De todos los bárbaros, al lo menos que yo sepa, fue Gyges el primero que después de Mydas, rey de la Frigia e hijo de Gordias, dedicó sus ofrendas en el templo de Delfos, habiendo Mydas ofrecido antes allí mismo su trono real (pieza verdaderamente bella y digna de ser vista), donde sentado juzgaba en público las causas de sus vasallos, el cual se muestra todavía en el mismo lugar en que las grandes tazas de Gyges. Todo este oro y plata que ofreció el rey de Lydia es conocido bajo el nombre de las ofrendas gygadas, aludiendo al de quien las regaló. Apoderado del mando este monarca, hizo una expedición contra Mileto, otra contra Smyrna, y otra contra Colofon, cuya última plaza tomó a viva fuerza. Pero ya que en el largo espacio de treinta y ocho años que duró su reinado ninguna otra hazaña hizo de valor, contentos nosotros con lo que llevamos referido, lo dejaremos aquí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XV. Su hijo y sucesor Ardys rindió con las armas a Prinea, y pasó con sus tropas contra Mileto. Durante su reinado, los Cimmerios&lt;a style="" href="#_ftn22" name="_ftnref22" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[22]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, viéndose arrojar de sus casas y asientos por los Escitas nómades, pasaron al Asia menor, y rindieron con las armas a la ciudad de Sardes, si bien no llegaron a tomar la ciudadela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XVI. Después de haber reinado Ardys cuarenta y nueve años, tomó el mando su hijo Sadyattes, que lo disfrutó doce, y lo dejó a Alyattes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Este hizo la guerra a Cyaxares, uno de los descendientes de Dejoces, y al mismo tiempo a los Medos: echó del Asia menor a los Cimmerios, tomó a Smyrna, colonia que era de Colofon, y llevó sus armas contra la ciudad de Clazómenas; expedición de que no salió como quisiera, pues tuvo que retirarse con mucha pérdida y descalabro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XVII. Sin embargo, nos dejó en su reinado otras hazañas bien dignas de memoria; porque llevando adelante la guerra que su padre emprendiera contra los de Mileto, tuvo sitiada la ciudad de un modo nuevo particular. Esperaba que estuviesen ya adelantados los frutos en los campos, y entonces hacía marchar su ejército al son de trompetas y flautas que tocaban hombres y mujeres. Llegando al territorio de Mi- leto, no derribaba los caseríos, ni los quemaba, ni tampoco mandaba quitar las puertas y ventanas. Sus hostilidades únicamente consistían en talar los árboles y las mieses, hecho lo cual se retiraba, porque veía claramente que siendo los Milesios dueños del mar, sería tiempo perdido el que emplease en bloquearlos por tierra con sus tropas. Su objeto en perdonar a los caseríos no era otro sino hacer que los Milesios, conservando en ellos donde guarecerse, no dejasen de cultivar los campos, y con esto pudiese él talar nuevamente sus frutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XVIII. Once años habían durado las hostilidades contra Mileto; seis en tiempo de Sadyattes, motor de la guerra, y cinco en el reinado de Alyattes, que llevó adelante la empresa con mucho tesón y empeño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Dos veces fueron derrotados los Milesios, una en la batalla de Limenio, lugar de su distrito, y otra en las llanuras del Meandro. Durante la guerra no recibieron auxilios de ninguna otra de las ciudades de la Jonia, sino de los de Chio, que fueron los únicos que, agradecidos al socorro que habían recibido antes de los Milesios en la guerra que tuvieron contra los Erythréos, salieron ahora en su ayuda y defensa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XIX. Venido el año duodécimo y ardiendo las mieses encendidas por el enemigo, se levantó de repente un recio viento que llevó la llama al templo de Minerva Assesia, el cual quedó en breve reducido a cenizas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Nadie hizo caso por de pronto de este suceso; pero vueltas las tropas a Sardes, cayó enfermo Alyattes, y retardándose mucho su curación, resolvió despachar sus diputados a Delfos, para consultar al orá-culo sobre su enfermedad, ora fuese que aluno se lo aconsejase, ora que él mismo creyese conveniente consultar al Dios acerca de su mal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Llegados los embajadores a Delfos, les intimó la Pythia que no tenían que esperar respuesta del oráculo, si primero no reedificaban el templo de Minerva, que dejaron abrasar en Asseso, comarca de Mileto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XX. Yo sé que pasó de este modo la cosa, por haberla oído de boca de los Delfios. Añaden los de Mileto, que Periandro, hijo de Cypselo, huésped y amigo íntimo de Thrasybulo, que a la sazón era señor de Mileto, tuvo noticia de la, respuesta que acababa de dar la sacerdotisa de Apolo, y por medio de un enviado dio parte de ella a Thrasybulo, para que informado, y valiéndose de la ocasión, viese de tomar algún expediente oportuno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXI. Luego que Alyattes tuvo noticia de lo acaecido en Delfos, despachó un rey de armas a Mileto, convidando a Thrasybulo y a los Milesios con un armisticio por todo el tiempo que él emplease en levantar el templo abrasado. Entretanto, Thrasybulo, prevenido ya de antemano y asegurado de la resolución que quería tomar Alyattes, mandó que recogido cuanto trigo había en la ciudad, así el público como el de los particulares, se llevase todo al mercado, y al mismo tiempo ordenó por un bando a los Milesios, que cuando él les diese la señal, al punto todos ellos, vestidos de gala, celebrasen sus festines y convites con mucho regocijo y algazara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXII. Todo esto lo hacía Thrasybulo con la mira de que el mensajero Lydio, viendo por tina parte los montones de trigo, y por otra la alegría del pueblo en sus fiestas y banquetes, diese cuenta de todo a Alyattes cuando volviese a Sardes después de cumplida su comisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Así sucedió efectivamente; y Alyattes, que se imaginaba en Mileto la mayor y a los habitantes sumergidos en la última miseria, oyendo de boca de su mensajero todo lo contrario de lo que esperaba, tuvo por acertado concluir la paz con la sola condición de que fuesen las dos naciones amigas y aliadas. Alyattes, por un templo quemado, edificó dos en Asseso a la diosa Minerva, y convaleció de su enfermedad. Este fue el curso y el éxito de la guerra que Alyattes hizo a Thrasybulo y a los ciudadanos de Mileto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXIII. A Periandro, de quien acabo de hacer mención, por haber dado a Thrasybulo el aviso acerca del oráculo, dicen los Corintios, y en lo mismo convienen los de Lesbos, que siendo señor de Corinto, le sucedió la más rara y maravillosa aventura: quiero decir la de Arion, natural de Methymna, cuando fue llevado a Ténaro sobre las espaldas de un delfín. Este Arion era uno de los más famosos músicos citaristas de su tiempo, y el primer poeta dityrámbico de que se tenga noticia; pues él fue quien inventó el dityrambo&lt;a style="" href="#_ftn23" name="_ftnref23" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[23]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y dándole este nombre lo enseñó en Corinto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXIV. La cosa suele contarse así: Arion, habiendo vivido mucho tiempo en la corte al servicio de Periandro, quiso hacer un viaje a Italia y a Sicilia, como efectivamente lo ejecutó por mar; y después de haber juntado allí grandes riquezas, determinó volverse a Corinto. Debiendo embarcarse en Tarento, fletó un barco corintio, porque de nadie se fiaba tanto como de los hombres de aquella nación. Pero los marineros, estando en alta mar, formaron el designio de echarle al agua, con el fin de apoderarse de sus tesoros. Arion entiende la trama, y les pide que se contenten con su fortuna, la cual les cederá muy gustosa con tal de que no le quiten la vida. Los marineros, sordos a sus ruegos, solamente le dieron a escoger entre matarse con sus propias manos, y así lograría ser sepultado después en tierra, o arrojarse inmediatamente al mar. Viéndose Arion reducido a tan estrecho apuro, pidióles por favor le permitieran ataviarse con sus mejores vestidos, y entonar antes de morir una canción sobre la cubierta de la nave, dándoles palabra de matarse por su misma mano luego de haberla concluido. Convinieron en ello los Corintios, deseosos de disfrutar un buen rato oyendo cantar al músico más afamado de su tiempo; y con este fin dejaron todos la popa y se vinieron a oirle en medio del barco. Entonces el astuto Arion, adornado maravillosamente y puesto el pie sobre la cubierta con la cítara en la mano, cantó una composición melodiosa, llamada el Nomo orthio, y habiéndola concluido, se arrojó de repente al mar. Los marineros, dueños de sus despojos continuaron su navegación a Corinto, mientras un delfín (según nos cuentan) tomó sobre sus espaldas al célebre cantor y lo condujo salvo a Ténaro. Apenas puso Arion en tierra los pies, se fue en derechura a Corinto vestido con el mismo traje, y refirió lo que acababa de suceder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Periandro, que no daba entero crédito al cuento de Arion, aseguró su persona y le tuvo custodiado hasta la llegada de los marineros. Luego que ésta se verificó, los hizo comparecer delante de sí, y les pre- guntó si sabrían darle alguna noticia de Arion. Ellos respondieron que se hallaba perfectamente en Italia, y que lo habían dejado sano y bueno en Tarento. Al decir esto, de repente comparece a su vista Arion, con los mismos adornos con que se había precipitado en el mar; de lo que, aturdidos ellos, no acertaron a negar el hecho y quedó demostrada su maldad. Esto es lo que refieren los Corintios y Lesbios; y en Ténaro se ve una estatua de bronce, no muy grande, en la cual es representado Arion bajo la figura de un hombre montado en un delfín.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXV. Volviendo a la historia, dirá que Alyattes dio fin con su muerte a un reinado de cincuenta y siete años, y que fue el segundo de su familia que contribuyó a enriquecer el templo de Delfos; pues en acción de gracias por haber salido de su enfermedad, consagró un gran vaso de plata con su basera de hierro colado, obra de Glauco, natural de Chio (el primero que inventó la soldadura de hierro), y la ofrenda más vistosa de cuantas hay en Delfos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXVI. Por muerte de Alyatte; entró a reinar su hijo Creso a la edad de treinta y un años, y tornando las armas, acometió a los de Efeso, y sucesivamente a los demás Griegos. Entonces fue criando los Efesios, viéndose por él sitiados, consagraron su ciudad a Diana, atando desde su templo una soga que llegase hasta la muralla, siendo la distancia no menos que de siete estadios&lt;a style="" href="#_ftn24" name="_ftnref24" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[24]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, pues a la sazón la ciudad vieja, que fue la sitiada, distaba tanto del templo. El monarca lydio hizo después la guerra por su turno a los Jonios y a los Eolios, valiéndose de diferentes pretextos, algunos bien frívolos, y aprovechando todas las ocasiones de engrandecerse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXVII. Conquistados ya los Griegos del continente del Asia y obligados a pagarle tributo, formó de nuevo el proyecto de construir una escuadra y atacar a los isleños, sus vecinos. Tenía ya todos los materiales a punto para dar principio a la construcción, cuando llegó a Sardes Biante el de Priena, según dicen algunos, o según dicen otros, Pitaco el de Mitylene. Preguntado por Creso si en la Grecia había algo de nuevo, respondió que los isleños reclutaban hasta diez mil caballos, resueltos a emprender una expedición contra Sardes. Creyendo Creso que se le decía la verdad sin disfraz alguno: -«¡Ojalá, exclamó, que los dioses inspirasen a los isleños el pensamiento de hacer una correría contra mis Lidyos, superiores por su genio y destreza a cuantos manejan caballos! -Bien se echa de ver, señor, replicó el sabio, el vivo deseo que os anima de pelear a caballo contra los isleños en tierra firme, y en eso tenéis mucha razón. Pues ¿qué otra cosa pensáis vos que desean los isleños, oyendo que vais a construir esas naves, sino poder atrapar a los Lydios en alta mar, y vengar así los agravios que estáis haciendo a los Griegos del continente, tratándolos cuino vasallos y aun como esclavos?» Dicen que el apólogo de aquel sabio pareció a Creso muy ingenioso y cayéndole mucho en gracia la ficción, tomó el consejo de suspender la fábrica de sus naves y de concluir con los Jonios de las islas un tratado de amistad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXVIII. Todas las naciones que moran más acá del río Halys, fueron conquistadas por Creso y sometidas a su gobierno, a excepción de los Cílices y de los Licios. Su imperio se componía por consiguiente de los de los Lydios, Frygios, Mysios, Mariandinos, Chalybes, Paflagonios, Tracios, Thynos y Bithynios; como también de los Carios, Jonios, Eolios y Panfilios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXIX. Como la corte de Sardes se hallase después de tintas conquistas en la mayor opulencia y esplendor, todos los varones sabios que a la sazón vivían en Grecia emprendían sus viajes para visitarla en el tiempo que más convenía a cada uno. Entre todos ellos, el más célebre fue el ateniense Solon; el cual, después de haber compuesto un código de leyes por orden de sus ciudadanos, so color de navegar y recorrer diversos países, se ausentó de su patria por diez años; pero en realidad fue por no tener que abrogar ninguna ley de las que dejaba establecidas, puesto que los Atenienses, obligados con los más solemnes juramentos a la observancia de todas las que les había dado Solon, no se consideraban en estado de poder revocar ninguna por sí mismos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXX. Estos motivos y el deseo de contemplar y ver mundo, hicieron que Solon se partiese de su patria y fuese a visitar al rey Amasis en Egipto, y al rey Creso en Sardes. Este último le hospedó en su palacio, y al tercer o cuarto día de su llegada dio orden a los cortesanos para que mostrasen al nuevo huésped todas las riquezas y preciosidades que se encontraban en su tesoro. Luego que todas las hubo visto y observado prolijamente por el tiempo que quiso, le dirigió Creso este discurso:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-«Ateniense, a quien de veras aprecio, y cuyo nombre ilustre tengo bien conocido por la fama de la sabiduría y ciencia política, y por lo mucho que has visto y observado con la mayor diligencia, respóndeme, caro Solon, a la pregunta que voy a dirigirte. Entre tantos hombres, ¿has visto alguno hasta de ahora completamente dichoso?» Creso hacía esta pregunta porque se creía el más afortunado del mundo. Pero Solon, enemigo de la lisonja, y que solamente conocía el lenguaje de la verdad, le respondió: -«Sí, señor, he visto a un hombre feliz en Tello el ateniense.» Admirado el Rey, insta de nuevo. -«¿Y por qué motivo juzgas a Tello el más venturoso de todos? -Por dos razones, señor, le responde Solon; la una, porque floreciendo su patria, vio prosperar a sus hijos, todos hombres de bien, y crecer a sus nietos en medio de la más risueña perspectiva; y la otra, porque gozando en el mundo de una dicha envidiable, le cupo la muerte más gloriosa, cuando en la batalla de Eleusina, que dieron los Atenienses contra los fronterizos, ayudando a los suyos y poniendo en fuga a los enemigos, murió en el lecho del honor con las armas victoriosas en la mano, mereciendo que la patria le distinguiese con una sepultura pública en el mismo sitio en que había muerto.» XXXI. Excitada la curiosidad de Creso por este discurso de Solon, le preguntó nuevamente a quién consideraba después de Tello el segundo entre los felices, no dudando que al menos este lugar le sería adjudicado. Pero Solon le respondió: -«A dos Argivos, llamados Cleo-bis y Biton. Ambos gozaban en su patria una decente medianía, y eran además hombres robustos y valientes, que habían obtenido coronas en los juegos y fiestas públicas de los atletas. También se refiere de ellos, que como en una fiesta que los Argivos hacían a Juno fuese ceremonia legítima el que su madre&lt;a style="" href="#_ftn25" name="_ftnref25" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[25]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; hubiese de ser llevada al templo en un carro tirado de bueyes, y éstos no hubiesen llegado del campo a la hora precisa, los dos mancebos, no pudiendo esperar más, pusieron bajo del yugo sus mismos cuellos, y arrastraron el carro en que su madre venía sentada, por el espacio de cuarenta y cinco estadios, hasta que llegaron al templo con ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;»Habiendo dado al pueblo que a la fiesta concurría este tierno espectáculo, les sobrevino el término de su carrera del modo más apetecible y más digno de envidia; queriendo mostrar en ellos el cielo que a los hombres a veces les conviene más morir que vivir. Porque como los ciudadanos de Argos, rodeando a los dos jóvenes celebrasen encarecidamente su resolución, y las ciudadanas llamasen dichosa la madre que les había dado el ser, ella muy complacida por aquel ejemplo de piedad filial, y muy ufana con los aplausos, pidió a la diosa Juno delante de su estatua que se dignase conceder a sus hijos Cleobis y Biton, en premio de haberla honrado tanto, la mayor gracia que ningún mortal hubiese jamás recibido. Hecha esta súplica, asistieron los dos al sacrificio y al espléndido banquete, y después se fueron a dormir en el mismo lugar sagrado, donde les cogió un sueño tan profundo que nunca más despertaron de él. Los Argivos honraron su memoria y dedicaron sus retratos en Delfos considerándolos como a unos varones esclarecidos.» XXXII. A estos daba Solon el segundo lugar entre los felices; oyendo lo cual Creso, exclamó conmovido: -«¿Conque apreciáis en tan poco, amigo Ateniense, la prosperidad que disfruto, que ni siquiera me contáis por feliz al lado de esos hombres vulgares? -¿Y a mí, replicó Solon, me hacéis esa pregunta, a mí, que sé muy bien cuán envidiosa es la fortuna, y cuán amiga es de trastornar los hombres? Al cabo de largo tiempo puede suceder fácilmente que uno vea lo que no quisiera, y sufra lo que no temía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;»Supongamos setenta años el término de la vida humana. La suma de sus días será de veinticinco mil y doscientos, sin entrar en ella nin- gún mes intercalar. Pero si uno quiere añadir un mes&lt;a style="" href="#_ftn26" name="_ftnref26" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[26]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; cada dos años, con la mira de que las estaciones vengan a su debido tiempo, resultarán treinta y cinco meses intercalares, y por ellos mil y cincuenta días más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Pues en todos estos días de que constan los setenta años, y que ascienden al número de veintiseis mil doscientos y cincuenta, no se hallará uno solo que por la identidad de sucesos sea enteramente parecido a otro. La vida del hombre ¡oh Creso! es una serie de calamidades. En el día sois un monarca poderoso y rico, a quien obedecen muchos pueblos; pero no me atrevo a daros aún ese nombre que ambicionáis, hasta que no sepa cómo habéis terminado el curso de vuestra vida. Un hombre por ser muy rico no es más feliz que otro que sólo cuenta con la subsistencia diaria, si la fortuna no le concede disfrutar hasta el fin de su primera dicha. ¿Y cuántos infelices vemos entre los hombres opulentos, al paso que muchos con un moderado patrimonio gozan de la felicidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;»El que siendo muy rico es infeliz, en dos cosas aventaja solamente al que es feliz, pero no rico. Puede, en primer lugar, satisfacer todos sus antojos; y en segundo, tiene recursos para hacer frente a los contratiempos. Pero el otro le aventaja en muchas cosas; pues además de que su fortuna le preserva de aquellos males, disfruta de buena salud, no sabe qué son trabajos, tiene hijos honrados en quienes se goza, y se halla dotado de una hermosa presencia. Si a esto se añade que termine bien su carrera, ved aquí el hombre feliz que buscáis; pero antes que uno llegue al fin, conviene suspender el juicio y no llamarle feliz. Désele, entretanto, si se quiere, el nombre de afortunado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;»Pero es imposible que ningún mortal reúna todos estos bienes; porque así como ningún país produce cuanto necesita, abundando de unas cosas y careciendo de otras, y teniéndose por mejor aquel que da más de su cosecha, del mismo modo no hay hombre alguno que de todo lo bueno se halla provisto; y cualquiera que constantemente hubiese reunido mayor parte de aquellos bienes, si después lograre una muerte plácida y agradable, éste, señor, es para mí quien merece con justicia el nombre de dichoso. En suma, es menester contar siempre con el fin; pues hemos visto frecuentemente desmoronarse la fortuna da los hombres a quienes Dios había ensalzado más.» XXXIII. Este discurso, sin mezcla de adulación ni de cortesanos miramientos, desagradó a Creso, el cual despidió a Solon, teniéndolo por un ignorante que, sin hacer caso de los bienes presentes, fijaba la felicidad en el término de las cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXXIV. Después de la partida de Solon, la venganza del cielo se dejó sentir sobre Creso, en castigo, a lo que parece, de su orgullo por haberse creído el más dichoso de los mortales. Durmiendo una noche le asaltó un sueño en que se lo presentaron las desgracias que amenazaban a su hijo. De dos que tenía, el uno era sordo y lisiado; y el otro, llamado Atys, el más sobresaliente de los jóvenes de su edad. Este perecería traspasado con una punta de hierro si el sueño se verificaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cuando Creso despertó se puso lleno de horror a meditar sobre él, y desde luego hizo casar a su hijo y no volvió a encargarle el mando de sus tropas, a pesar de que antes era el que solía conducir los Lydios al combate; ordenando además que los dardos, lanzas y cuantas armas sirven para la guerra, se retirasen de las habitaciones destinadas a los hombres, y se llevasen a los cuartos de las mujeres, no fuese que permaneciendo allí colgadas pudiese alguna caer sobre su hijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXXV. Mientras Creso disponía las bodas, llegó a Sardes un Frigio de sangre real, que había tenido la desgracia de ensangrentar sus manos con un homicidio involuntario. Puesto en la presencia del Rey, le pidió se dignase purificarle de aquella mancha, lo que ejecutó Creso según los ritos del país, que en esta clase de expansiones son muy parecidos a los de la Grecia. Concluida la ceremonia, y deseoso de sabor quién era y de donde venía, le habló así: -«¿Quién eres, desgra-ciado?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;¿de qué parte de Frigia&lt;a style="" href="#_ftn27" name="_ftnref27" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[27]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; vienes? ¿y a qué hombre o mujer has quitado la vida? -Soy, respondió al extranjero, hijo de Midas, y nieto de Gordió: me llamo Adrasto; maté sin querer a un hermano mío, y arrojado de la casi paterna, falto de todo auxilio, vengo a refugiarme a la vuestra. -Bien venido seas, le dijo Creso, pues eres de una familia amiga, y aquí nada te faltará. Sufre la calamidad con buen ánimo, y te será más llevadera.» Adrasto se quedó hospedado en el palacio de Creso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XXXVI. Por el mismo tiempo un jabalí enorme del monte Olimpo devastaba los campos de los Mysios; los cuales, tratando de perseguirlo en vez de causarle daño, lo recibían de él nuevamente. Por último, enviaron sus diputados a Creso, rogándolo que los diese al príncipe su hijo con algunos mozos escogidos y perros de caza para matar aquella fiera. Creso, renovando la memoria del sueño, les respondió: -«Con mi hijo no contéis, porque es novio y no quiero distraerle de los cuidados que ahora lo ocupan; os daré, sí, todos mis cazadores con sus perros, encargándoles hagan con vosotros los mayores esfuerzos para ahuyentar de vuestro país el formidable jabalí.» XXXVII. Poco satisfechos quedaran los Mysios con esta respuesta, cuándo llegó el hijo de Creso, e informado de todo, habló a su padre en estos términos: -«En otro tiempo, padre mío, la guerra y la caza me presentaban honrosas y brillantes ocasiones donde acreditar mi valor; pero ahora me tenéis separado de ambas ejercicios, sin haber dado yo muestras de flojedad ni de cobardía. ¿Con qué cara me dejaré ver en la corte de aquí en adelante al ir y volver del foro y de las concurrencias públicas? ¿En qué concepto me tendrán los ciudadanos? ¿Qué pensará de mí la esposa con quien acabo de unir mi destino? Permitidme pues, que asista a la caza proyectada, o decidme por qué razón no me conviene ir a ella.» XXXVIII. -«Yo, hijo mío, respondió Creso, no he tomado estas medidas por haber visto en ti cobardía, ni otra cosa que pudiese desagradarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Un sueño me anuncia que morirás en breve traspasado por una punta de hierro. Por esto aceleré tus bodas, y no te permito ahora ir a la caza por ver si logro, mientras viva, libertarte de aquel funesto presagio. No tengo más hijo que tú, pues el otro, sordo y estropeado, es como si no le tuviera.» XXIX. -«Es justo, replicó el joven, que se os disimule vuestro temor y la custodia en que me habéis tenido después de un sueño tan aciago; mas, permitidme, señor, que os interprete la visión, ya que parece no la habéis comprendido. Si me amenaza una punta de hierro, ¿qué puedo temer de los dientes y garras de un jabalí? Y puesto que no vamos a lidiar con hombres, no pongáis obstáculo a mi macha.» XL. -«Veo, dijo Creso, que me aventajas en la inteligencia de los sueños. Convencido de tus razones, mudo de dictamen y te doy permiso para que vayas a caza.» XLI. En seguida llamó a Adrasto, y le dijo: -«No pretendo, amigo mío, echarte en cara tu desventura: bien sé que no eres ingrato. Recuérdote solamente que me debes tu expiación, y que hospedado en mi palacio te proveo de cuanto necesitas. Ahora en cambio exijo de ti que te encargues de la custodia de mi hijo en esta cacería, no sea que en el camino salgan ladrones a diñaros. A ti, además, te conviene una expedición en que podrás acreditar el valor heredado de tus mayores y la fuerza de tu brazo.» XLII. - Nunca, señor, respondió Adrasto, entraría de buen grado en esta que pudiendo llamarse partida de diversión desdice del miserable estado en que me veo, y por eso heme abstenido hasta de frecuentar la sociedad de los jóvenes afortunados; pero agradecido a vuestros beneficios, y debiendo corresponder a ellos, estoy pronto a ejecutar lo que me mandáis, y quedad seguro que desempeñaré con todo esmero la custodia de vuestro hijo, para que torne sano y salvo a vuestra casa.» XLIII. Dichas estas palabras, parten los jóvenes, acompañados de una tropa escogida y provistos de perros de caza. Llegados a las sierras del Olimpo, buscan la fiera, la levantan y rodean, y disparan contra ella una lluvia de dardos. En medio de la confusión, quiere la fortuna ciega que el huésped purificado por Creso de su homicidio, el desgraciado Adrasto, disparando un dardo contra el jabalí, en vez de dar en la fiera, dé en el hijo mismo de su bienhechor, en el príncipe infeliz que, traspasado con aquella punta, cumple muriendo la predicción del sueño de su padre. Al momento despachan un correo para Creso con la nueva de lo acaecido, el cual, llegado a Sardes, dale cuenta del choque y de la infausta muerte de su hijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XLIV. Túrbase Creso al oir la noticia, y se lamenta particularmente de que haya sido el matador de su hijo aquel cuyo homicidio había él expiado. En el arrebato de su dolor invoca al Dios de la expiación, al Dios de la hospitalidad, al Dios que preside a las íntimas amistades, nombrando con estos títulos a Júpiter, y poniéndole por testigo de la paga atroz que recibe de aquel cuyas manos ensangrentadas ha purificado, a quien ha recibido corno huésped bajo su mismo techo, y que escogido para compañero y custodio de su hijo, se había mostrado su mayor enemigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XLV. Después de estos lamentos llegan los Lydios con el cadáver, y detrás el matador, el cual, puesto delante de Creso, lo insta con las manos extendidas para que lo sacrifique sobre el cuerpo de su hijo, renovando la memoria de su primera desventura, y diciendo que ya no debe vivir, después de haber dado la muerte a su mismo expiador. Pero Creso, a pesar del sentimiento y luto doméstico que le aflige, se compadece de Adrasto y le habla en estos términos: -«Ya tengo, amigo, toda la venganza y desagravio que pudiera desear, en el hecho de ofrecerte a morir tú mismo. Pero ¡ah! no es tuya la culpa, sino del destino, y quizá de la deidad misma que me pronosticó en el sueño lo que había de suceder.» Creso hizo los funerales de su hijo con la pompa correspondiente; y el infeliz hijo de Midas y nieto de Gordio, el homicida involuntario de su hermano y del hijo de su expiador, el fugitivo Adrasto, cuando vio quieto y solitario el lugar del sepulcro, condenándose a sí mismo por el más desdichado de los hombres, se degolló sobre el túmulo con sus propias manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XLVI. Creso, privado de su hijo, cubrióse de luto por dos años, al cabo de los cuales, reflexionando que el imperio de Astyages, hijo de Cyaxares, había sido destruido por Cyro, hijo de Cambyses, y que el poder de los Persas iba creciendo de día en día, suspendió su llanto y se puso a meditar sobre los medios de abatir la dominación persiana, antes que llegara a la mayor grandeza. Con esta idea quiso hacer prueba de la verdad de los oráculos, tanto de la Grecia como de la Lybia, y despachó diferentes comisionados a Delfos, a Abas, lugar de los Focéos, y a Dodona, como también a los oráculos de Anfiarao y de Trofonio, y al que hay en Branchidas, en el territorio de Mileto. Estos fueron los oráculos que consultó en la Grecia, y asimismo envió sus diputados al templo de Ammon en la Lybia. Su objeto era explorar lo que cada oráculo respondía, y si los hallaba conformes, consultarles después si emprendería la guerra contra los persas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XLVII. Antes de marchar, dio a sus comisionados estas instrucciones:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;que llevasen bien la cuenta de los días, empezando desde el primero que saliesen de Sardes; que al centésimo consultasen el oráculo en estos términos: «¿En qué cosa se está ocupando en este momento el rey de los Lydios, Creso, hijo de Alyattes?» y que tomándolas por escrito, le trajesen la respuesta de cada oráculo. Nadie refiere lo que los demás oráculos respondieron; pero en Delfos, luego que los Lydios entraron en el templo ó hicieron la pregunta que se les había mandado, respondió la Pythia con estos versos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Sé del mar la medida, y de su arena&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;El número contar. No hay sordo alguno&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;A quien no entienda; y oigo al que no habla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Percibo la fragancia que despide&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;La tortuga cocida en la vasija&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;De bronce, con la carne de cordero,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 6pt 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Teniendo bronce abajo, y bronce arriba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;XLVIII. Los Lydios, tomando estos versos de la boca profética de la Pythia, los pusieron por escrito, y volviéronse con ellos a Sardes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Llegaban entretanto las respuestas de los otros oráculos, ninguna de las cuales satisfizo a Creso. Pero cuando halló la de Delfos, la recibió con veneración, persuadido de que allí solo residía un verdadero númen, pues ningún otro sino él había dado con la verdad. El caso era, que llegado el día prescrito a los comisionados para la consulta de los dioses, discurrió Creso una ocupación que fuese difícil de adivinar, y partiendo en varios pedazos una tortuga y un cordero, se puso a cocerlos en una vasija de bronce, tapándola con una cobertera del mismo metal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XLIX. Esta ocupación era conforme a la respuesta de Delfos. La que dio el oráculo de Anfiarao a los Lydios que la consultaron sin faltar a ninguna de las ceremonias usadas en aquel templo, no puedo decir cuál fuera; y solo se refiere que por ella quedó persuadido Creso de que también aquel oráculo gozaba del don de profecía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;L. Después de esto procuró Creso ganarse el favor de la deidad que reside en Delfos, a fuerza de grandes sacrificios, pues por una parte subieron hasta el número de tres mil las víctimas escogidas que allí ofreció, y por otra mandó levantar una grande pira de lechos dorados y plateados, de tazas de oro, de vestidos y túnicas de púrpura, y después la pegó fuego; ordenando también a todos los Lydios que cada uno se esmerase en sus sacrificios cuanto les fuera posible. Hecho esto, mandó derretir una gran cantidad de oro y fundir con ella unos como medios ladrillos, de los cuales los más largos eran de seis palmos, y los más cortos de tres, teniendo de grueso un palmo. Todos componían el número de ciento diecisiete. Entre ellos habla cuatro de oro acrisolado, que pesaba cada uno dos talentos y medio; los demás ladrillos&lt;a style="" href="#_ftn28" name="_ftnref28" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[28]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de oro blanquecino eran del peso de dos talentos. Labró también de oro refinado la efigie de un león, del peso de diez talentos. Este león, que al principio se hallaba erigido sobre los medios ladrillos, cayó de su basa cuando se quemó el templo de Delfos, y al presente se halla en el tesoro de los Corintios, poro con solo el peso de seis talentos y medio, habiendo mermado tres y medio que el incendio consumió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LI. Fabricados estos dones, envió Creso juntamente con ellos otros regalos, que consistían en dos grandes tazas, la una de oro, y la otra de plata. La de oro estaba a mano derecha, al entrar en el templo, y la de plata a la izquierda; si bien ambas, después de abrasado el templo, mudaron también de lugar; pues la de oro, que pesa ocho talentos y medio y doce minas más, se guarda en el tesoro de los Clazomenios; y la de plata en un ángulo del portal al entrar del templo; la cual tiene de cabida seiscientos cántaros, y en ella ameran los de Delfos el vino en la fiesta de la Theofania. Dicen ser obra de Teodoro Samio, y lo creo así; pues no me parece por su mérito pieza de artífice común. Envió asimismo cuatro tinajas de plata, depositadas actualmente en el tesoro de los de Corinto; y consagró también dos aguamaniles, uno de oro y otro de plata. En el último se ve grabada esta inscripción: Don de los Lacedemonios; los cuales dicen ser suya la dádiva; pero lo dicen sin razón, siendo una de las ofrendas de Creso. La verdad es que cierto sujeto de Delfos, cuyo nombre conozco, aunque no le manifestaré, le puso aquella inscripción, queriéndose congraciar con los Lacedemonios. El niño por cuya mano sale el agua, sí que es don de los Lacedemonios, no siéndolo ninguno de los dos aguamaniles. Muchas otras dádivas envió Creso que nada tenían de particular, entre ellas ciertos globos de plata fundida, y una estatua de oro de una mujer, alta tres codos, que dicen los Delfos ser la panadera de Creso. Ofreció también el collar de oro y los cinturones de su mujer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LII. Informado Creso del valor de Anfiarao y de su desastrado fin&lt;a style="" href="#_ftn29" name="_ftnref29" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[29]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, le ofreció un escudo, todo él de oro puro, y juntamente una lanza de oro macizo, con el asta del mismo metal. Entrambas ofrendas se conservan hoy en Tebas, guardadas en el templo de Apolo Ismenio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LIII. Los Lydios encargados de llevar a los templos estos dones, recibieron orden de Creso para hacer a los oráculos la siguiente pregunta:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;«Creso, monarca de los Lydios y de otras naciones, bien seguro de que son solos vuestros oráculos los que hay en el mundo verídicos, os ofrece estas dádivas, debidas a vuestra divinidad y númen profético, y os pregunta de nuevo, si será bien emprender la guerra contra los Persas, y juntar para ella algún ejército confederado.» Ambos oráculos convinieron en una misma respuesta, que fue la de pronosticar a Creso, que si movía sus tropas contra los Persas acabarla con un grande impe- rio&lt;a style="" href="#_ftn30" name="_ftnref30" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[30]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; y le aconsejaron, que informado primero de cuál pueblo entre los griegos fuese el más poderoso, hiciese con él un tratado de alianza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LIV. Sobremanera contento Creso con la respuesta, y envanecido con la esperanza de arruinar el imperio de Cyro, envió nuevos diputados a la ciudad de Delfos, y averiguado el número de sus moradores, regaló a cada uno dos monedas o stateres de oro&lt;a style="" href="#_ftn31" name="_ftnref31" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[31]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En retorno los Delfios dieron a Creso y a los Lydios la prerrogativa en las consultas, la presidencia de las juntas, la inmunidad en las aduanas y el derecho perpetuo de filiación a cualquier Lydio que quisiere ser su conciudadano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LV. Tercera vez consultó Creso al oráculo, por hallarse bien persuadido de su veracidad. La pregunta estaba reducida a saber si sería largo su reinado, a la cual respondió la Pithia de este modo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cuando e1 rey de los Medos fuere un mulo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Huye entonces al Hernio pedregoso,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.3pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Oh Lydio delicado; y no te quedes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 6pt 106.2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;A mostrarte cobarde y sin vergüenza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LVI. Cuando estos versos llegaron a noticia de Creso, holgóse más con ellos que con los otros, persuadido de que nunca por un hombre reinaría entre los Medos un mulo, y que por lo mismo ni él ni sus descendientes dejarían jamás de mantenerse en el trono. Pas5 después a averiguar con mucho esmero quiénes de entre los Griegos fuesen los mas poderosos, a fin de hacerlos sus amigos, y por los informes halló que sobresalían particularmente los Lacedemonios y los Atenienses, aquellos entre los Dorios, y estos entre los Jonios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Aquí debo prevenir quo antiguamente dos eran las naciones más distinguidas en aquella región, la Pelásgica y la Helénica; de las cuales la una jamás salió de su tierra, y la otra mudó de asiento muy a menu- do&lt;a style="" href="#_ftn32" name="_ftnref32" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[32]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En tiempo de su rey Deucalion habitaba en la Pthiotida, y en tiempo de Doro el hijo de Helleno, ocupaba la región Istieotida, que está al pie de los montes Ossa y Olimpo. Arrojados después por los Cadmeos de la Istieotida, establecieron su morada en Pindo, y se llamó con el nombre de Macedno. Desde allí pasó a la Dryopida, y viniendo por fin al Peloponeso, se llamó la gente Dórica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LVII. Cuál fuese la lengua que hablaban los Pelasgos, no puedo decir de positivo. Con todo, nos podemos regir por ciertas conjeturas tomadas de los Pelasgos, que todavía existen: primero, de los que habitan la ciudad de Crestona&lt;a style="" href="#_ftn33" name="_ftnref33" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[33]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, situada sobre los Tyrrenos (los cuales en lo antiguo fueron vecinos de los que ahora llamamos Dorienses, y moraban entonces en la región que al presente se llama la Tessaliotida); segundo, de los Pelasgos, que en el Helesponto fundaron a Placia y a Seylace (los cuales fueron antes vecinos de los Atenienses); tercero, de los que se hallan en muchas ciudades pequeñas, bien que hayan mudado su antiguo nombre de Pelasgos. Por las conjeturas que nos dan todos estos pueblos, podremos decir que los Pelasgos debían hablar algún lenguaje bárbaro, y que la gente Ática, siendo Pelasga, al incorporarse con los Helenos, debió de aprender la lengua de éstos, abandonando la suya propia. Lo cierto es que ni los de Crestona, ni los de Placia (ciudades que hablan entre sí una misma lengua), la tienen común con ninguno de aquellos pueblos que son ahora sus vecinos, de donde se infiere que conservan el carácter mismo de la lengua que consigo trajeron cuando se fugaron en aquellas regiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LVIII. Por el contrario, la nación Helénica, a mi parecer, habla siempre desde su origen el mismo idioma. Débil y separada de la Pelásgica, empezó a crecer de pequeños principios, y vino a formar un grande cuerpo, compuesto de muchas gentes, mayormente cuando se le fueron allegando y uniendo en gran número otras bárbaras naciones&lt;a style="" href="#_ftn34" name="_ftnref34" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[34]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y de aquí dimanó, según yo imagino, que la nación de los Pelasgos, que era una de las bárbaras, nunca pudiese hacer grandes progresos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LIX. De estas dos naciones oía decir Creso que el Ática se hallaba oprimida por Pisistrato, que a la sazón era señor o tirano do los Atenienses.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;A su padre Hipócrates, asistiendo a los juegos Olímpicos, le sucedió un gran prodigio, y fue que las calderas que tenía ya prevenidas para un sacrificio, llenas de agua y de carne, sin que las tocase el fuego, se pusieron a hervir de repente hasta derramarse. El Lacedemonio Chilon, que presenció aquel portento, previno dos cosas a Hipócrates:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;la primera, que nunca se casase con mujer que pudiese darle sucesión; y la segunda, que si estaba casado, se divorciase luego y desconociese por hijo al que ya hubiese tenido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Por no haber seguido estos consejos le nació después Pisistrato, el cual, aspirando a la tiranía y viendo que los Atenienses litorales, capitaneados por Megacles, hijo de Alcmeon, se habían levantado contra los habitantes de los campos, conducidos por Licurgo, el hijo de Arisitoclaides, formó un tercer partido, bajo el pretexto de defender a los Atenienses de las montañas, y para salir con su intento urdió la trama de este modo. Hizose herir a sí mismo y a los mulos de su carroza, y se fue hacia la plaza como quien huía de sus enemigos, fingiendo que le habían querido matar en el camino de su casa de campo. Llegado a la plaza, pidió al pueblo que pues él antes se había distinguido mucho en su defensa, ya cuando general contra los Megarenses, ya en la toma de Nicea&lt;a style="" href="#_ftn35" name="_ftnref35" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[35]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y con otras grandes empresas y servicios, tuviesen a bien concederle alguna guardia para la seguridad de su persona. Engañado el pueblo con tal artificio, dióle ciertos hombres escogidos que lo escoltasen y siguiesen, los cuales estaban armados, no de lanzas, sino de clavas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Auxiliado por estos, se apoderó Pisistrato de la ciudadela de Atenas, y por este medio llegó a hacerse dueño de los Atenienses; pero sin alterar el orden de los magistrados ni mudar las leyes, contribuyó mucho y bien al adorno de la ciudad, gobernando bajo el plan antiguo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LX. Poco tiempo después, unidos entre sí los partidarios de Megacles y los de Licurgo, lograron quitar el mando a Pisistrato y echarlo de Atenas. No bien los dos partidos acabaron de expelerle, cuando volvieron de nuevo a la discordia y sedición entro sí mismos. Megacles, que se vio sitiado por sus enemigos, despachó un mensajero a Pisistrato, ofreciéndolo que si tomaba a su hija por mujer, le daría en dote el mando de la república. Admitida la proposición y otorgadas las condiciones, discurrieron para la vuelta de Pisistrato el artificio más grosero que en mi opinión pudiera imaginarse, mayormente si se observa que los Griegos eran tenidos ya de muy antiguo por más astutos quo, los bárbaros y menos expuestos a dejarse deslumbrar de tales necedades y que se trataba de engañar a los Atenienses, reputados por los más sabios y perspicaces de todos los Griegos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En el partido Pecinense había una mujer hermosa llamada Phya, con la estatura de cuatro codos menos tres dedos. Armada completamente, y vestida con un traje que la hiciese parecer mucho más bella y majestuosa, la colocaron en una carroza y la condujeron a la ciudad, enviando delante sus emisarios y pregoneros, los cuales cumplieron bien con su encargo, y hablaron al pueblo en esta forma: -«Recibid, oh Atenienses, de buena voluntad a Pisistrato, a quien la misma diosa Minerva restituye a su alcázar, haciendo con él una demostración nunca usada con otro mortal.» Esto iban gritando por todas partes, de suerte que muy en breve se extendió la fama del hecho por la ciudad y la comarca; y los que se hallaban en la ciudadela, creyendo ver en aquella mujer a la diosa misma, la dirigieron sus votos y recibieron a Pisistrato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXI. Recobrada de este modo la tiranía, y cumpliendo con lo pactado, tomó Pisistrato por mujer a la hija de Megacles. Ya entonces tenía hijos crecidos, y no queriendo aumentar su número, con motivo de la creencia según la cual Lodos los Alcmeonidas eran considerados como una raza impía, nunca conoció a su nueva esposa en la forma debida y regular. Si bien ella al principio tuvo la cosa oculta, después la descubrió a su madre y ésta a su marido. Megacles lo llevó muy a mal, viendo que así le deshonraba Pisistrato, y por resentimiento se reconcilió de nuevo con los amotinados. Entretanto Pisistrato, instruido de todo, abandonó el país y se fue a Eretria, donde, consultando con su hijo, le pareció bien el dictamen de Hippias sobre recuperar el mando, y al efecto trataron de recoger donativos delas ciudades que les eran más adictas, entre las cuales sobresalió la de los Tébanos por su liberalidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Pasado algún tiempo, quedó todo preparado para el éxito de la empresa, así porque los Argivos, gente asalariada para la guerra, habían ya concurrido del Peloponeso, como porque un cierto Lygdamis, natural de Naxos, habiéndoseles reunido voluntariamente con hombres y dinero, los animaba sobremanera a la expedición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXII. Partiendo por fin de Eretria, volvieron al Ática once años después de su salida, y se apoderaron primeramente de Maraton. Atrincherados en aquel punto, se les iban reuniendo, no solamente los partidarios que tenían en la ciudad, sino también otros de diferentes distritos, a quienes acomodaba más el dominio de un señor que la libertad del pueblo. Su ejército se aumentaba con la gente que acudía; pero los Atenienses que moraban en la misma Atenas miraron la cosa con indiferencia todo el tiempo que gastó Pisistrato en recoger dinero, y cuando después ocupó a Maraton, hasta que sabiendo qué marchaba contra la ciudad, salieron por fin a resistirle. Los dos ejércitos caminaban a encontrarse, y llegando al templo de Minerva la Pallenida, hicieron alto uno enfrente del otro. Entonces fue cuando Anfilyto, el célebre adivino de Acarnania arrebatado de su estro, se presentó a Pisistrato y le vaticinó de este modo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Echado el lance está, la red tendida; Los atunes de noche se presentan Al resplandor de la callada luna&lt;a style="" href="#_ftn36" name="_ftnref36" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[36]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXIII. Pisistrato, comprendido el vaticinio, y diciendo que lo recibía con veneración, puso en movimiento sus tropas. Muchos de los Atenienses, que habían salido de la ciudad, acababan entonces de comer; unos se entretenían jugando a los dados, y otros reposaban, por lo cual, cayendo de repente sobre ellos las tropas de Pisistrato, se vieron obligados Ja huir. Para que se mantuviesen dispersos, discurrió Pisistrato el ardid de enviar unos muchachos a caballo, que alcanzando a los fugitivos, los exhortasen de su parte a que tuviesen buen ánimo y se retirasen cada uno a su casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXIV. Así lo hicieron los Atenienses, y logró Pisistrato apoderarse de Atenas por tercera vez. Dueño de la ciudad, procuró arraigarse en el mando con mayor número de tropas auxiliares, y con el aumento de las rentas públicas, tanto recogidas en el país mismo como venidas del río Strymon. Con el mismo fin tomó en rehenes a los hijos de los Atenienses que, sin entregarse luego a la fuga, le habían hecho frente, y los depositó en la isla de Naxos, de la cual se había apoderado con las armas, y cuyo gobierno había confiado Lygdamis. Ya, obedeciendo a los oráculos, había purificado antes la isla de Délos, mandando desenterrar todos los cadáveres que estaban sepultados en todo el distrito que desde el templo se podía alcanzar con la vista, haciéndolos enterrar en los demás lugares de la isla. Pisistrato, pues, tenía bajo su dominación a los Atenienses, de los cuales algunos habían muerto en la guerra y otros en compañía de los Alcmeónidas se habían ausentado de su patria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXV. Esto era el estado en que supo Creso que entonces se hallaban los Atenienses. De los Lacedemonios averiguó que, libres ya de sus anteriores apuros, habían recobrado la superioridad en la guerra contra los de Tegea. Porque en el reinado de Leon y Hegesicles, a pesar de que los Lacedemonios habían salido bien en otras guerras, sin embargo, en la que sostenían contra los de Tegea habían sufrido grandes reveses.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Estos mismos Lacedemonios se gobernaban en lo antiguo por las peores leyes de toda la Grecia, tanto en su administración interior como en sus relaciones con los extranjeros, con quienes eran insociables; pero tuvieron la dicha de mudar sus instituciones por medio de Lycurgo&lt;a style="" href="#_ftn37" name="_ftnref37" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[37]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el hombre más acreditado de todos los Esparciatas, a quien, cuando fue a Delfos para consultar al oráculo, al punto mismo de entrar en el templo le dijo la Pythia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;A mi templo tú vienes, oh Lycurgo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;De Jove amado y de los otros dioses&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Que habitan los palacios del Olimpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Dudo llamarte Dios u hombre llamarte,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Y en la perplejidad en que me veo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 6pt 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Como Dios, oh Lycurgo, te saludo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;También afirman algunos que la Pythia le enseñó los buenos reglamentos de que ahora usan los Esparciatas, aunque los Lacedemonios dicen que siendo tutor de su sobrino&lt;a style="" href="#_ftn38" name="_ftnref38" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[38]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Leobotas, rey de los Espartanos, los trajo de Creta. En efecto, apenas se encargó de la inicia, cuando mudó enteramente la legislación, y tomó las precauciones necesarias para su observancia. Después ordenó la disciplina militar, estableciendo las enotias, triécadas y sissitias y últimamente instituyó los éforos y los senadores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXVI. De este modo lograron los Lacedemonios el mejor orden en sus leyes y gobierno, y lo debieron a Lycurgo, a quien tienen en la mayor veneración, habiéndole consagrado un templo después de sus días. Establecidos en un país excelente y contando con una población numerosa, hicieron muy en breve grandes progresos, con lo cual, no pudiendo ya gozar en paz de su misma prosperidad y teniéndose por mejores y más valientes que los Arcades, consultaron en Delfos acerca de la conquista de toda la Arcadia, cuya consulta respondió así la Pythia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;¿La Arcadia pides? Esto es demasiado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Concederla no puedo, porque en ella,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;De la dura bellota alimentados,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Muchos existen que vedarlo intenten.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Yo nada te la envidio: en lugar suyo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Puedes pisar el suelo de Tegea,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 6pt 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Y con soga medir su hermoso campo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;Después que los Lacedemonios oyeron la respuesta, sin meterse con los demás Arcades, emprendieron su expedición contra los de Tegea, y engañados con aquel oráculo doble, y ambiguo, se apercibieron de grillos y sogas, como si en efecto hubiesen de cautivar a sus contrarios. Pero sucedióles al revés; porque perdida la batalla, los que de ellos quedaron cautivos, atados con las mismas prisiones de que venían provistos, fueron destinados a labrar los campos del enemigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los grillos que sirvieron entonces para los Lacedemonios se conservan aun en Tegea, colgados alrededor del templo de Minerva.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXVII. Al principio de la guerra los Lacedemonios pelearon siempre con desgracia; pero en tiempo de Creso, y siendo reyes de Esparta Anaxandridas y Ariston, adquirieron la superioridad del modo siguiente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Aburridos de su mala suerte, enviaron diputados a Delfos para saber a qué dios debían aplacar, con el fin de hacerse superiores a sus enemigos los de Tegea. El oráculo respondió, que lo lograrían con tal que recobrasen los huesos de Orestes, el hijo de Agamemnon. Mas como no pudiesen encontrar la urna en que estaban depositados, acudieron de nuevo al templo, pidiendo se les manifestase el lugar donde el héroe yacía. La Pythia respondió a los enviados en estos términos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En un llano de Arcadia está Tegea;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Allí dos vientos soplan impelidos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Por una fuerza poderosa, y luego&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Hay golpe y contragolpe, y la dureza&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;De los cuerpos se hiere mutuamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Allí del alma tierra en las entrañas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Encontrarás de Agamemnon al hijo;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Llevarásle contigo, si a Tegea&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 6pt 141.6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Con la victoria dominar pretendes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Oída esta respuesta, continuaron los Lacedemonios en sus pesquisas, sin poder hacer el descubrimiento que deseaban, hasta tanto que Liches, uno de aquellos Esparciatas a quienes llaman beneméritos, dio casualmente con la urna. Llámanse beneméritos aquellos cinco soldados que, siendo los más veteranos entre los de a caballo, cumplido su tiempo salen del servicio; si bien el primer año de su salida, para que no se entorpezcan con la ociosidad, se les envía de un lugar a otro, unos acá y otros allá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;LXVIII. Liches, pues, siendo uno de los beneméritos, favorecido de la fortuna y de su buen discurso, descubrió lo que se deseaba. Como los dos pueblos estuviesen en comunicación con motivo de las treguas, se hallaba Liches en una fragua del territorio de Tegea, viendo lleno de admiración la maniobra de machacar a golpe el hierro. Al mirarle tan pasmado, suspendió el herrero su trabajo, y le dijo: -«A fe mía, Lacon amigo, que si hubieses visto lo que yo, otra fuera tu admiración a la que ahora muestras al vernos trabajar en el hierro; porque has de saber que, cavando en el corral con el objeto de abrir un pozo, tropecé con un ataúd de siete codos de largo; y como nunca había creído que los hombres antiguamente fuesen mayores de lo que somos ahora, tuve la curiosidad de abrirla, y encontré un cadáver tan grande como ella misma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Medíle y le volví a cubrir.» Oyendo Liches esta relación, se puso a pensar que tal vez podía ser aquel muerto el Orestes de quien hablaba el oráculo, conjeturando que los dos fuelles del herrero serían quizá los dos vientos; el yunque y el martillo el golpe y el contragolpe; y en la maniobra de batir el hierro se figuraba descubrir el mutuo choque de los cuerpos duros. Revolviendo estas ideas en su mente se volvió a Esparta, y dio cuenta de todo a sus conciudadanos, los cuales, concertada contra él una calumnia, le acusaron y condenaron a destierro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Refugiándose a Tegea el desterrado voluntario, y dando razón al herrero de su desventura, la quiso tornar en arriendo aquel corral, y si bien él se le dificultaba, al cabo se lo supo persuadir, y estableció allí su casa. Con esta ocasión descubrió cavando el sepulcro, recogió los huesos, y fuese con ellos a Esparta. Desde aquel tiempo, siempre que vinieron a las manos las dos ciudades, quedaron victoriosos los Lacedemonios, por quienes ya había sido conquistada una gran parte del Peloponeso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXIX. Informado Creso de todas estas cosas, envió a Esparta sus embajadores, llenos de regalos y bien instruidos de cuanto debían decir para negociar una alianza. Llegados que fueron, se explicaron en estos términos: -«Creso, rey de los Lydios y de otras naciones, prevenido por el Dios que habita en Delfos de cuánto le importa contraer amistad con el pueblo griego, y bien informado de que vosotros, ¡oh Lacedemonios!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;sois los primeros y principales de toda la Grecia, acude a vosotros, queriendo en conformidad del oráculo ser vuestro amigo y aliado, de buena fe y sin dolo alguno.» Esta fue la propuesta de Creso por medio de sus enviados. Los Lacedemonios, que ya tenían noticia de la respuesta del oráculo, muy complacidos con la venida de los Lydios, formaron con solemne juramento, el tratado de paz y alianza con Creso, a quien ya estaban obligados por algunos beneficios que de él antes habían recibido. Porque habiendo enviado a Sardes a comprar el oro que necesitaban para fabricar la estatua de Apolo, que hoy está colocada en Tornax de la Laconia, Creso no quiso tomarles dinero alguno, y les dio el oro de regalo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXX. Por este motivo, y por la distinción que con ellos usaba Creso, anteponiéndolos a los demás Griegos, vinieron gustosos los Lacedemonios en la alianza propuesta; y queriendo mostrarse agradecidos, mandaron trabajar con el objeto de regalársela a Creso, una pila de bronce que podía contener trescientos cántaros; estaba adornada por defuera hasta el borde con la escultura de una porción de animalitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Esta pila no llegó a Sardes, refiriéndose de dos maneras el extravío que padeció en el camino. Los Lacedemonios dicen que, habiendo llegado cerca de Samos, noticiosos del presente aquellos isleños, salieron con sus naves y la robaron. Pero los Samios cuentan que navegando muy despacio los Lacedemonios encargados de conducirla, oyendo en el viaje que Sardes, juntamente con Creso, habían caído en poder del enemigo, la vendieron ellos mismos en Samos a unos particulares, quienes la dedicaron en el templo de Juno; y que tal vez los Lacedemonios a su vuelta dirían que los Samios se la habían quitado violentamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXI. Entretanto, Creso, deslumbrado con el oráculo y creyendo acabar en breve con Cyro y con el imperio de los Persas, preparaba una expedición contra Capadocia. Al mismo tiempo cierto Lydio llamado Sándamis, respetado ya por su sabiduría y circunspección, y célebre después entre los Lydios por el consejo que dio a Creso, le habló de esta manera: -«Veo, señor, que preparáis una expedición contra unos hombres que tienen de pieles todo su vestido; que criados en una región áspera, no comen lo que quieren, sino lo que pueden adquirir; y que no beben vino, ni saben el gusto que tienen los higos, ni manjar alguno delicado. Si los venciereis, ¿qué podréis quitar a los que nada poseen? Pero si sois vencido, reflexionad lo mucho que tenéis que perder. Yo temo que si llegan una vez a gustar de nuestras delicias, les tomarán tal afición, que no podremos después ahuyentarlos. Por mi parte, doy gracias a los dioses de que no hayan inspirado a los Persas el pensamiento de venir contra los Lydios.» Este discurso no hizo impresión alguna en el ánimo de Creso, a pesar de la exactitud con que pintaba el estado de los Persas, los cuales antes de la conquista de los Lydios ignoraban toda especie de comodidad y regalo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXII. Los Capadocios, a quienes los Griegos llaman Syrios, habían sido súbditos de los Medos antes que dominasen los Persas, y en la actualidad obedecían a Cyro. Porque los límites que dividían el imperio de los Medos del de los Lydios estaban en el río Halys; el cual, bajando del monte Armenio, corre por la Cilicia, y desde allí va dejando a los Mantienos a la derecha y a los Frigios a la izquierda. Después se encamina hacia el viento bóreas, y pasa por entre los Syro-capadocios y los Pafiagonios, tocando a estos por la izquierda y a aquellos por la derecha. De este modo el río Halys atraviesa y separa casi todas las provincias del Asia inferior, desde el mar que está enfrente de Chipre hasta el ponto Euxino pudiendo considerarse este tramo de tierra como la cerviz de toda aquella región. Su longitud puede regularse en cinco días de camino para un hombre sobremanera diligente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXIII. Marchó Creso contra la Capadocia deseoso de añadir a sus dominios aquel feraz terreno, y más todavía de vengarse de Cyro, confiado en las promesas del oráculo. Su resentimiento dimanaba de que Cyro tenía prisionero a Astyages, pariente de Creso, después de haberlo vencido en batalla campal. Este parentesco de Creso con Astyages fue contraído del modo siguiente&lt;a style="" href="#_ftn39" name="_ftnref39" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[39]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Una partida de Escitas pastores, con motivo de una sedición doméstica, se refugió al territorio de los bledos en tiempo que reinaba Cyaxares, hijo de Fraortes y nieto de Déjoces. Este monarca los recibió al principio benignamente y como a unos infelices que se acogían a su protección; y en prueba del aprecio que de ellos hacía, les confió ciertos mancebos para que aprendiesen su lengua y el manejo del arco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Pasado algún tiempo, como ellos fuesen a menudo a cazar, y siempre volviesen con alguna presa, un día quiso la mala suerte que no trajesen nada. Vueltos así con las manos vacías, Cyaxares, que no sabía reportarse en los ímpetus de la ira, los recibió ásperamente y los llenó de insultos. Ellos, que no creían haber merecido semejante ultraje, determinaron vengarse de él, haciendo pedazos a uno de los jóvenes sus discípulos; al cual, guisado del mismo modo que solían guisar la caza, se lo dieron a comer a Cyaxares y a sus convidados, y al punto huyeron con toda diligencia a Sardes, ofreciéndose al servicio de Alyattes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXIV. De este principio, no queriendo después Alyattes entregar los Escitas a pesar de las reclamaciones de Cyaxares, se originó entro Lydios y bledos una guerra que duró cinco años, en cuyo tiempo la victoria se declaró alternativamente por unos y otros. En las diferentes batallas que se dieron, hubo una nocturna en el año sexto de la guerra que ambas naciones proseguían con igual suceso, porque en medio de la batalla misma se les convirtió el día repentinamente en noche; mutación que Thales Milesio había predicho a los Jonios, fijando el término de ella en aquel año mismo en que sucedió&lt;a style="" href="#_ftn40" name="_ftnref40" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[40]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Entonces Lydios y Medos, viendo el día convertido en noche, no solo dejaron la batalla comenzada, sino que tanto los unos como los otros se apresuraron a poner fin a sus discordias con un tratado de paz. Los intérpretes y medianeros de esta pacificación fueron Syémnesis&lt;a style="" href="#_ftn41" name="_ftnref41" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[41]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; el Cilice, y Labyneto el Babilonio&lt;a style="" href="#_ftn42" name="_ftnref42" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[42]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; los cuales, no solo les negociaron la reconciliación mutua, sino que aseguraron la paz, uniéndolos con el vínculo del matrimonio; pues ajustaron que Alyattes diese su hija Aryénis por mujer a Astyages, hijo de Cyaxares. Entre estas naciones las ceremonias solemnes de la confederación vienen a ser las mismas que entre los Griegos, y solo tienen de particular que, haciéndose en los brazos una ligera incisión, se lamen mutuamente la sangre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXV. Astyages, como he dicho, fue a quien Cyro venció, y por más que era su abuelo materno, le tuvo prisionero por los motivos que significaré después a su tiempo y lugar. Irritado Creso contra el proceder de Cyro, envió primero a sabor de los oráculos si sería bien emprender la guerra contra los Persas; y persuadido de que la respuesta capciosa que le dieron era favorable a sus intentos, emprendió después aquella expedición contra una provincia persiana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Luego que llegó Creso al río Halys, pasó su ejército por los puentes que, según mi opinión, allí mismo había, a pesar de que los Griegos refieren que fue Thales Milesio quien le facilitó el modo de pasarlo, porque dicen que no sabiendo Creso cómo haría para que pasasen sus tropas a la otra parte del río, por no existir entonces los puentes que hay ahora, Thales, que se hallaba en el campo, le dio un expediente para que el río que corría a la siniestra del ejército corriese también a la derecha. Dicen que por más arriba de los reales hizo abrir un cauce profundo, que en forma de semicírculo cogiese al ejército por las espaldas, y que así extrajo una parte del agua, y volvió a introducirla en el río por más abajo del campo, con lo cual, formándose dos corrientes, quedaron ambas igualmente vadeables; y aun quieren algunos que la madre antigua quedase del todo seca, con lo que yo no me conformo, porque entonces ¿cómo hubieran podido repasar el río cuando estuviesen de vuelta?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXVI. Habiendo Creso pasado el Halys con sus tropas, llegó a una comarca de Capadocia llamada Pteria, que es la parte más fuerte y segura de todo el país, cerca de Sinope, ciudad situada casi en la costa del ponto Euxino. Establecido allí su ejército, taló los campos de los Syrios, tomó la ciudad de los Pterianos, a quiénes hizo esclavos, y asimismo otras de su contorno, quitando la libertad y los bienes a los Syrios, que en nada le habían agraviado. Entretanto, Cyro, habiendo reunido sus fuerzas y tomado después todas las tropas de las provincias intermedias, venía marchando contra Creso; y antes de emprender género alguno de ofensa, envió sus heraldos a los Jonios para ver si los podría separar de la obediencia del monarca lydio; en lo cual no quisieron ellos consentir. Marchó entonces contra el enemigo, y provocándose mutuamente luego que llegaron a verse, envistiéronse en Pteria los dos ejércitos y se trabó una acción general en la que cayeron muchos de una y otra parte, hasta que por último los separó la noche sin declararse por ninguno la victoria. Tanto fue el valor con que entrambos pelearon.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXVIII. Creso, poco satisfecho del suyo, por ser el número de sus tropas inferior a las de Cyro&lt;a style="" href="#_ftn43" name="_ftnref43" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[43]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; viendo que este dejaba de acometerle al día siguiente, determinó volver a Sardes con el designio de llamar a los Egipcios, en conformidad del tratado de alianza que había concluido con Amasis, rey de aquel país, aun primero que lo hiciese con los Lacedemonios. Se proponía también hacer venir a los Babilonios, de quienes entonces era soberano Labyneto, y con los cuales estaba igualmente confederado, y asimismo pensaba requerirá los Lacedemonios, para que estuviesen prontos el día que se les señalase. Reunidas todas estas tropas con las suyas, estaba resuelto a descansar el invierno y marchar de nuevo contra el enemigo al principio de la primavera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Con este objeto partió para Sardes y despachó sus aliados unos mensajeros que les previniesen que de allí a cinco meses juntasen sus tropas en aquella ciudad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;El desde luego licenció el ejército con el cual acababa de pelear contra los Persas, siendo de tropas mercenarias: bien lejos de imaginar que Cyro, dada una batalla tan sin ventaja ninguna, se propusiere dirigir su ejército hacia la capital de la Lydia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXVIII. En tanto que Creso tomaba estas medidas, sucedió que todos los arrabales de Sardes se llenaron de sierpes, que los caballos, dejando su pasto, se iban comiendo según aquellas se mostraban. Admirado Creso de este raro portento, envió inmediatamente unos diputados a consultar con los adivinos de Telmeso&lt;a style="" href="#_ftn44" name="_ftnref44" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[44]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En efecto, llegaron allá; pero instruidos por los Telmesenses de lo que quería decir aquel prodigio, no tuvieron tiempo de participárselo al Rey, pues antes que pudiesen volver de su consulta, ya Creso había sido hecho prisionero. Lo que respondieron los adivinos fue que no tardaría mucho en venir un ejército extranjero contra la tierra de Creso, el cual en llegando sujetaría a los naturales; dando por razón de su dicho que la sierpe era un reptil propio del país, siendo el caballo animal guerrero y advenedizo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Esta fue la interpretación que dieron a Creso, a la sazón ya prisionero, si bien nada sabían ellos entonces de cuanto pasaba en Sardes y con el mismo Creso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXIX. Cuando Cyro vio, después de la batalla de Pteria, que Creso levantaba su campo, y tuvo noticia del ánimo en que se hallaba de despedir las tropas luego que llegase a su capital, tomó acuerdo sobre la situación de las cosas, y halló que lo más útil y acertado sería marchar cuanto antes con todas sus fuerzas a Sardes, primero que se pudiesen juntar otra vez las tropas lydias. No bien adoptó este partido, cuando lo puso en ejecución, caminando con tanta diligencia, que él misino fue el primer correo que dio el aviso a Creso de su llegada. Este quedó confuso y en el mayor apuro, viendo que la cosa le había salido enteramente al revés de lo que presumía; mas no por eso dejó de presentarse en el campo con sus Lydios. En aquel tiempo no había en toda el Asia nación alguna más varonil ni esforzada que la Lydia; y peleando a caballo con grandes lanzas, se distinguía en los combates por su destreza singular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXX. Hay delante de Sardes una llanura espaciosa y elevada donde concurrieron los dos ejércitos. Por ella corren muchos ríos, entre ellos el Hyllo, y todos van a dar en otro mayor llamado Hermo, el cual, bajando de un monte dedicado a la madre de los dioses Dindymene, va a desaguar en el mar cerca de la ciudad de Focea. En esta llanura, viendo Cyro a los Lydios formados en orden de batalla, y temiendo mucho a la caballería enemiga, se valió de cierto ardid que el Medo Harpago le sugirió. Mandó reunir cuantos camellos seguían al ejército cargad los de víveres y bagajes, y quitándoles las cargas, hizo montar en ellos unos hombres vestidos con el mismo traje que suelen llevar los soldados de a caballo. Dio orden para que estos camellos así prevenidos se pusiesen en las primeras filas delante de la caballería de Creso; que su infantería siguiese después, y que detrás de esta se formase toda su caballería. Mandó circular por sus tropas la orden de que no diesen cuartel a ninguno de los Lydios, y que matasen a todos los que se les pusiesen a tiro; pero que no quitasen la vida a Creso, aun cuando se defendiese con las armas en la mano. La razón que tuvo para poner los caballos enfrente de la caballería enemiga, fue saber que el caballo teme tanto al camello, que no puede contenerse cuando ve su figura o percibe su olor. Por eso se valió de aquel ardid con la mira de inutilizar la caballería de Creso, que fundaba en ella su mayor confianza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En efecto, lo mismo fue comenzar la pelea y oler los caballos el tufo, y ver la figura de los camellos, que retroceder al momento y dar en tierra con todas las esperanzas de Creso. Maa no por esto se acobardaron los Lydios, ni dejaron de continuar la acción, porque conociendo lo que era, saltaron de sus caballos y se batieron a pie con los Persas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Duró por algún tiempo el choque, en que muchos de una y otra parte cayeron, hasta que los Lydios, vueltas las espaldas, se vieron precisados a encerrarse dentro de los muros y sufrir el sitio que luego los Persas pusieron a la plaza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXI. Persuadido Creso de que el sitio duraría mucho, envió desde las murallas nuevos mensajeros a sus aliados, no ya como antes para que viniesen dentro de cinco meses, sino rogándoles se apresurasen todo lo posible a socorrerle, por hallarse sitiado; y habiéndose dirigido a todos ellos, lo hizo con particularidad a los Lacedemonios por medio de sus enviados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXII. En aquella sazón había sobrevenido a los mismos Lacedemonios una nueva contienda acerca del territorio llamado de Thyrea, que sin embargo de ser una parte de la Argólida, habiéndole separado de ella le usurpaban y retenía como cosa propia. Porque toda aquella comarca en tierra firme que mira a poniente hasta Málea, pertenece a los Argivos, como también la isla de Cythéres y las demás vecinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Habiendo, pues, salido a campaña los Argivos con el objeto de recobrar aquel terreno, cuando llegaron a él tuvieron con sus contrarios un coloquio, y en él se convino que saliesen a pelear trescientos de cada parte, con la condición de que el país quedase por los vencedores, cualesquiera que lo fuesen; pero que entretanto el grueso de uno y otro ejército se retirase a sus límites respectivos, y no quedasen a la vista de los campeones; no fuese que presentes los dos ejércitos, y testigo el uno de ellos de la pérdida de los suyos, les quisiese socorrer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Hecho este convenio, se retiraron los ejércitos, y los soldados escogidos de una y otra parte trabaron la pelea, en la cual, como las fuerzas y sucesos fuesen iguales, de seiscientos hombres quedaron solamente tres; dos Argivos, Alcenor y Chromio, y un Lacedemonio, Othryades; y aun estos quedaron vivos por haber sobrevenido la noche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los dos Argivos, como si en efecto hubiesen ya vencido, se fueron corriendo a Argos. Pero Othryades, el único de los Lacedemonios, habiendo despojado a los Argivos muertos, y llevado los despojos y las armas al campo de los suyos, se quedó allí mismo guardando su puesto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Al otro día, sabida la cosa, se presentaron ambas naciones, pretendiendo cada cual haber sido la vencedora; diciendo la una que de los suyos eran más los vivos, y la otra que aquellos habían huido y que el único suyo había guardado su puesto y despojado a los enemigos muertos&lt;a style="" href="#_ftn45" name="_ftnref45" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[45]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Por último, vinieron a las manos, y después de haber perecido muchos de una y otra parte, se declaró la victoria por los Lacedemonios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Entonces fue cuando los Argivos, que antes por necesidad se dejaban crecer el pelo, se lo cortaron, y establecieron una ley llena de imprecaciones para que ningún hombre lo dejase crecer en lo sucesivo, y ninguna mujer se adornase con oro hasta que hubiesen recobrado a Thyrea. Los Lacedemonios en despique publicaron otra para dejarse crecer el cabello, que antes llevaban corto&lt;a style="" href="#_ftn46" name="_ftnref46" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[46]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. De Othryades se dice que, avergonzado de volver a Esparta quedando muertos todos sus compa-ñeros, se quitó la vida allí mismo en Thyrea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXIII. De este modo se hallaban las cosas de los Esparciatas, cuando llegó el mensajero lydio, suplicándoles socorriesen a Creso, ya sitiado. Ellos al punto resolvieron hacerlo; pero cuando se estaban disponiendo para la partida y tenían ya las naves prontas, recibieron la noticia de que, tomada la plaza de Sardes, había caído Creso vivo en manos de los Persas, con lo cual, llenos de consternación, suspendieron sus preparativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXIV. La toma de Sardes sucedió de esta manera: A los catorce días de sitio mandó Cyro publicar en todo el ejército, por medio de unos soldados de caballería, que el que escalase las murallas sería largamente premiado. Saliendo inútiles las tentativas hechas por algunos, desistieron los demás de la empresa; y solamente un Mardo de nación, llamado Hyréades, se animó a subir por cierta parte de la ciudadela, que se hallaba sin guardia, en atención a que, siendo muy escarpado aquel sitio, se consideraba como inexpugnable. Por esta razón Meles, antiguo rey de Sardes&lt;a style="" href="#_ftn47" name="_ftnref47" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[47]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, no había hecho pasar por aquella parte al monstruo, hijo Leon&lt;a style="" href="#_ftn48" name="_ftnref48" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[48]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, que tuvo de una concubina, por más que los adivinos de Telmesa le hubiesen vaticinado que con tal que Leon girase por los muros, nunca Sardes sería tomada. Meles en erecto le condujo por toda la muralla, menos por aquella parte que mira al monte Tmolo, y que se creía inatacable. Pero durante el asedio, viendo Hyréades que un soldado lydio bajaba por aquel paraje a recoger un morrión que se le había caído y volvía a subir, reflexionó sobre esta ocurrencia, y se atrevió el día siguiente a dar por allí el asalto, siendo el primero que subió a la muralla. Después de él hicieron otros Persas lo mismo, de manera que habiendo subido gran número de ellos fue tomada la plaza, y entregada la ciudad al saqueo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXV. Por lo que mira a la persona de Creso, sucedió lo siguiente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Tenía, como he dicho ya, un hijo que era mudo, pero hábil para todo lo restante. Con el objeto de curarle había practicado cuantas diligencias estaban a su alcance, y habiendo enviado además a consultar el caso con el oráculo de Delfos, respondió la Pythia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Oh Creso, rey de Lydia y muchos pueblos, No con ardor pretendas en tu casa, Necio, escuchar la voz del hijo amado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Mejor sin ella está; porque si hablare, Comenzarán entonces tus desdichas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cuando fue tomada la plaza, uno de los Persas iba en seguimiento de Creso, a quien no conocía, con intención de matarle; oprimido el Rey con el peso de su desventura, no procuraba evitar su destino, importándole poco morir al filo del alfange. Pero su hijo, viendo al Persa en ademán de descargar el golpe, lleno de agitación hace un esfuerzo para hablar, y exclama: -«Hombre, no mates a Creso.» Esta fue la primera vez que el mudo habló, y después conservó la voz todo el tiempo de su vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXVI. Los Persas, dueños de Sardes, se apoderaron también de la persona de Creso, que habiendo reinado catorce años y sufrido catorce días de sitio, acabó puntualmente, según el doble sentido del oráculo, con un grande imperio, pero acabó con el suyo. Cyro, luego que se le presentaron, hizo levantar una grande pira, y mandó que le pusiesen encima de ella cargado de prisiones, y a su lado catorce mancebos lydios, ya fuese con ánimo de sacrificarlo a alguno de los dioses como primicias de su botín, ya para concluir algún voto ofrecido, o quizá habiendo oído decir que Creso era muy religioso, quería probar si alguna deidad le libertaba de ser quemado vivo: de Creso cuentan que, viéndose sobre la pira, todo el horror de su situación no pudo impedir que le viniese a la memoria el dicho de Solon, que parecía ser para él un aviso del cielo, de que nadie de los mortales en vida era feliz. Lo mismo fue asaltarle este pensamiento, que como si volviera de un largo desmayo exclamó por tres veces: -«¡Oh Solon!» con un pro-fundo suspiro. Oyéndolo el rey de Persia, mandó a los intérpretes le preguntasen quién era aquel a quien invocaba. Pero él no desplegó sus labios, hasta que forzado a responder, dijo: -«Es aquel que yo deseara tratasen todos los soberanos de la tierra, más bien que poseer inmensos tesoros.» Y como con estas expresiones vagas no satisficiera a los intérpretes, le volvieron a preguntar, y él, viéndose apretado por las voces y alboroto de los circunstantes, les dijo: que un tiempo el Ateniense Solon había venido a Sardes, y después de haber contemplado toda su opulencia, sin hacer caso de ella le manifestó cuanto le estaba pasando, y le dijo cosas que no sólo interesaban a él sino a todo el género humano, y muy particularmente a aquellos que se consideran felices. Entretanto la pira, prendida la llama en sus extremidades, comenzaba a arder; pero Cyro luego que oyó a los intérpretes el discurso de Creso, al punto mudó de resolución, reflexionando ser hombre mortal, y no deber por lo mismo entregar a las llamas a otro hombre, poco antes igual suyo en grandeza y prosperidad. Temió también la venganza divina y la facilidad con que las cosas humanas se mudan y trastornan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Poseído de estas ideas, manda inmediatamente apagar el fuego y bajar a Creso de la hoguera y a los que con él estaban; pero todo en vano, pues por más que lo procuraban, no podían vencer la furia de las llamas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LXXXVII. Entonces Creso, según refieren los Lydios, viendo mudado en su favor el ánimo de Cyro, y a todos los presentes haciendo inútiles esfuerzos para extinguir el incendio, invocó en alta voz al dios Apolo, pidiéndole que si alguna de sus ofrendas le había sido agradable, le socorriese en aquel apuro y le libertase del desastrado fin que le amenazaba. Apenas hizo llorando esta súplica, cuando a pesar de hallarse el cielo sereno y claro, se aglomeraron de repente nubes, y despidieron una lluvia copiosísima que dejó apagada la hoguera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Persuadido Cyro por este prodigio de cuán amigo de los dioses era Creso, y cuán bueno su carácter, hizo que le bajasen de la pira, y luego le preguntó: -«Dime, Creso, ¿quién te indujo a emprender una expedición contra mis Estados, convirtiéndote de amigo en contrario mío?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-Esto lo hice, señor, respondió Creso, impelido de la fortuna, que se te muestra favorable y a mí adversa. De todo tiene la culpa el dios de los Griegos, que me alucinó con esperanzas halagüeñas; porque, ¿quién hay tan necio que prefiera sin motivo la guerra a las dulzuras de la paz?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En esta los hijos dan sepultura a sus padres, y en aquella son los padres quienes la dan a sus hijos. Pero todo debe haber sucedido porque algún numen así lo quiso.» LXXXVIII. Libre Creso de prisiones, le mandó Cyro sentar a su lado, y le dio muestras del aprecio que hacía de su persona, mirándole él mismo y los de su comitiva con pasmo y admiración. En tanto Creso meditaba dentro de sí mismo sin hablar palabra, hasta que vueltos los ojos a la ciudad de los Lydios, y viendo que la estaban saqueando los Persas, -«Señor, dijo, quisiera saber si me es permitido hablar todo lo que siento, o si es tu voluntad que calle por ahora.» Cyro le animó para que dijese con libertad cuanto lo ocurría, y entonces Creso le preguntó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-«¿En qué se ocupa con tanta diligencia esa muchedumbre de gente?» Esos, respondió Cyro, están saqueando tu ciudad y repartiéndose tus riquezas. -¡Ah no, replicó Creso, ni la ciudad es mía, ni tampoco los tesoros que se malbaratan en ella! Todo te pertenece ya, y a ti es propiamente a quien se despoja con esas rapiñas.» LXXXIX. Este discurso hizo mella en el ánimo de Cyro, el cual mandó retirar a los presentes, y consultó después a Creso lo que le parecía deber hacer en semejante caso. «Puesto que los dioses, dijo Creso, me han hecho prisionero y siervo tuyo, considero justo propo- nerte lo que se me alcanza. Los Persas son insolentes por carácter, y pobres además. Si los dejas enriquecer con los despojos de la ciudad saqueada, es muy natural que alguno de ellos, viéndose demasiado rico, se rebele contra ti. Si te parece bien, coloca guardias en todas las puertas de la ciudad con orden de quitar la presa a los saqueadores, dándoles por razón ser absolutamente necesario ofrecerá Júpiter el diezmo de todos esos bienes. De este modo no incurrirás en el odio de los soldados, los cuales, viendo que obras con rectitud, obedecerán gustosos tu determinación.» XC. Alegróse Cyro de oír tales razones, que le parecieron muy oportunas, las encareció sobremanera, y mandó a sus guardias ejecutasen puntualmente lo que Creso le había indicado. Vuelto después a Creso, le dijo: -«Tus acciones y tus palabras se muestran dignas de un ánimo real; pídeme, pues, la gracia que quisieres, seguro de obtenerla al momento. -Yo, señor, respondió, te quedaré muy agradecido si me das tú permiso para que, regalando estos grillos al dios de los Griegos, le pueda preguntar si le parece justo engañar a los que lo sirven, y burlarse de los que dedican ofrendas en su templo.» Cyro entonces quiso saber cuál era el motivo de sus quejas, y Creso le dio razón de sus designios, de la respuesta de los oráculos, y especialmente de sus magníficos regalos, y de que había hecho la guerra contra los Persas inducido por predicciones lisonjeras; y volviendo a pedirle licencia para dar en rostro con sus desgracias al dios que las había causado, le dijo Cyro sonriéndose: -«Haz, Creso, lo que gustes, pues yo nada pien-so negarte.» Con este permiso envió luego a Delfos algunos Lydios, encargándoles pusiesen sus grillos en el umbral mismo del templo, y preguntasen a Apolo si no se avergonzaba de haberle inducido con sus oráculos a la guerra contra los Persas, dándole a entender que con ella daría fin al imperio de Cyro; y que presentando después sus grillos como primicias de la guerra, le preguntasen también si los dioses Griegos tenían por ley el ser desagradecidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCI. Los Lydios, luego que llegaron a Delfos, hicieron lo que se los había mandado, y se dice que recibieron esta respuesta de la Pythia:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-«Lo dispuesto por el hado no pueden evitarlo los dioses mismos. Creso paga el delito que cometió su quinto abuelo, el cual, siendo guardia de los Heraclidas, y dejándose llevar de la perfidia de una mujer, quitó la vida a su monarca y se apoderó de un imperio que no le pertenecía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;El dios de Delfos ha procurado con ahínco que la ruina fatal de Sardes no se verificase en daño de Creso, sino de alguno de sus hijos; pero no le ha sido posible trastornar el curso de los hados. Sin embargo, sus esfuerzos le han permitido retardar por tres años la conquista de Sardes; y sepa Creso que ha sido hecho prisionero tres años después del tiempo decretado por el destino. ¿Y a quién debe también el socorro que recibió cuando iba a perecer en medio de las llamas? Por lo que hace al oráculo, no tiene Creso razón de quejarse. Apolo lo predijo que si hacía la guerra a los Persas, arruinaría un grande imperio; y cualquiera en su caso hubiera vuelto a preguntar de cuál de los dos imperios se trataba, si del suyo o del de Cyro. Si no comprendió la respuesta, si no quiso consultar segunda vez, échese la culpa a sí mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Tampoco entendió ni trató de exterminar lo que en el postrer orá-culo se le dijo acerca del mulo, pues este mulo cabalmente era Cyro; el cual nació de unos padres diferentes en raza y condición, siendo su madre Meda, hija del rey de los Medos Astyages, y superior en linaje a su padre, que fue un Persa, vasallo del rey de Media, y un hombre que desde la más ínfima clase tuvo la dicha de subir al tálamo de su misma señora.» Esta respuesta llevaron los Lydios a Creso; el cual, informado de ella, confesó que toda la culpa era suya, y no del dios Apolo. Esto fue lo que sucedió acerca del imperio de Creso y de la primera conquista de la Jonia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCII. Volviendo a los donativos de Creso, no solamente fueron ofrendas suyas las que dejo referidas, sino otras muchas que hay en Grecia. En Thebas de Beocia consagró un trípode de oro al dios Apolo Ismenio, y en Efeso las vacas de oro y la mayor parte de las columnas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En el vestíbulo del templo de Delfos se ve un grande escudo de oro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Muchos de estos donativos se conservan en nuestros días, si bien algunos pocos han perecido ya. Según he oído decir, los dones que ofreció Creso en Branchidas, del territorio de Mileto, son semejantes y del mismo peso que los que dedicó en Delfos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Sin embargo, las ofrendas hechas en Delfos y en el templo de Anfiarao, fueron de sus propios bienes, y como primicias de la herencia paterna; pero los otros dones pertenecieron a los bienes confiscados a un enemigo suyo, que antes de subir Creso al trono había formado contra él un partido con el objeto de que la corona recayese en Pantaleon, hijo también de Alyattes, pero no hermano uterino de Creso, pues éste había nacido de una madre natural de la Caria, y aquél de otra natural de la Jonia. Cuando Creso se vio en posesión del imperio, hizo morir al hombre que tanto lo había resistido, despedazándole con los peines de hierro de un cardador, y consagró del modo dicho los bienes ofrecidos de antemano a los dioses.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCIII. La Lydia es una tierra que no ofrece a la historia maravillas semejantes a las que ofrecen otros países, a no ser las arenillas de oro provenientes del monte Tmolo; pero sí nos presenta un monumento, obra la mayor de cuantas hay, después de las maravillas del mundo, egipcias y babilonias. En ella existe el túmulo de Alyattes, padre de Creso, el cual tiene en la base unas grandes piedras, y lo demás es un montón de tierra. La obra se hizo a costa de los vendedores de la plaza y de los artesanos, ayudándoles también las muchachas. En este túmulo se ven todavía cinco términos o cuerpos, en los cuales hay inscripciones que indican la parte hecha por cada uno de aquellos gremios, y según las medidas aparece ser mayor que las demás la parte ejecutada por las mozas. Lo que no es de extrañar, porque ya se sabe que todas las hijas de los Lydios venden su honor ganándose su dote con la prostitución voluntaria, hasta tanto que se casan con un determinado marido, que cada cual por sí misma se busca. El ámbito del túmulo es de seis estadios y dos pletros o yugadas&lt;a style="" href="#_ftn49" name="_ftnref49" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[49]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y la anchura de trece yugadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cerca de este sepulcro hay un gran lago que llaman de Gyges, y dicen los Lydios que es de agua perene.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCIV. Los Lydios se gobiernan por unas leyes muy parecidas a las de los Griegos, a excepción de la costumbre que hemos referido ha- blando de sus hijas. Ellos fueron, al menos que sepamos, los primeros que acuñaron para el uso público la moneda de oro y plata, los primeros que tuvieron tabernas de vino y comestibles, y según ellos dicen, los inventores de los juegos que se usan también en la Grecia, cuyo descubrimiento nos cuentan haber hecho en aquel tiempo en que enviaron sus colonias a Tyrsenia&lt;a style="" href="#_ftn50" name="_ftnref50" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[50]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; y lo refieren de este modo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En el reinado de Atys el hijo de Manes, se experimentó en toda la Lydia una gran carestía en víveres, que toleraron algún tiempo con mucho trabajo; pero después, viendo que no cesaba la calamidad, buscaron remedios contra ella, y discurrieron varios entretenimientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Entonces se inventaron los dados, las tabas, la pelota y todos los otros juegos menos el ajedrez, pues la invención de este último no se lo apropian los Lydios&lt;a style="" href="#_ftn51" name="_ftnref51" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[51]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;: como estos juegos los inventaron para divertir el hambre, pasaban un día entero jugando, a fin de no pensar en comer, y al día siguiente cuidaban de alimentarse, y con esta alternativa vivieron hasta dieciocho años. Pero no cediendo el mal, antes bien agravándose cada vez más, determinó el Rey dividir en dos partes toda la nación, y echar suertes para saber cuál de ellas se quedaría en el país y cuál saldría fuera. Él se puso al frente de aquellos a quienes la suerte hiciese quedar en su patria, y nombró por jefe de los que debían emigrar, a su mismo hijo, que llevaba el nombre de Tyrseno. Estos últimos bajaron a Esmirna, construyeron allí sus naves, y embarcando en ellas sus alhajas y muebles transportables, navegaron en busca de sustento y morada, hasta que pisando por varios pueblos llegaron a los Umbros&lt;a style="" href="#_ftn52" name="_ftnref52" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[52]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, donde fundaron sus ciudades, en las cuales habitaron después. Allí los Lydios dejaron su nombre antiguo y tomaron otro derivado del que tenía el hijo del rey que los condujo, llamándose por lo mismo Tyrsenos. En suma, los Lydios fueron reducidos a servidumbre por los Persas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCV. Ahora exige la historia que digamos quién fue aquel Cyro que arruinó el imperio de Creso; y también de qué manera los Persas vinieron a hacerse dueños del Asia. Sobre este punto voy a referirlas cosas, no siguiendo a los Persas, que quieren hacer alarde de las haza-ñas de su héroe, sino a aquellos que las cuentan como real y verdaderamente pasaron&lt;a style="" href="#_ftn53" name="_ftnref53" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[53]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; porque sé muy bien que la historia de Cyro suele referirse de tres maneras más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Reinando ya los Asirios en el Asia superior por el espacio de quinientos y veinte años, los Medos empezaron los primeros a sublevarse contra ellos, y como peleaban por su libertad, se mostraron valerosos, y no pararon hasta que, sacudido el yugo de la servidumbre, se hicieron independientes, cuyo ejemplo siguieron después otras naciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCVI. Libres, pues, todas las naciones del continente del Asia, y gobernadas por sus propias leyes, volvieron otra vez a caer bajo un dominio extraño. Hubo entre los Medos un sabio político llamado Deioces, hijo de Fraortes, el cual aspirando al poder absoluto, empleó este medio para conseguir sus deseos. Habitando a la sazón los Medos en diversos pueblos, Deioces, conocido ya en el suyo por una persona respetable, puso el mayor esmero en ostentar sentimientos de equidad y justicia, y esto lo hacía en un tiempo en que la sinrazón y la licencia dominaban en toda la Media. Sus paisanos, viendo su modo de proceder, le nombraron por juez de sus disputas, en cuya decisión se manifestó recto y justo, siempre con la idea de apoderarse del mando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Granjeóse de esta manera una grande opinión, y extendiéndose por los otros pueblos la fama de que solamente Deioces administraba bien la justicia, acudían a él gustosos a decidir sus pleitos todos los que habían experimentado a su costa la iniquidad de los otros jueces, hasta que por fin a ningún otro se confiaron ya los negocios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCVII. Pero creciendo cada día más el número de los concurrentes, porque todos oían decir que allí se juzgaba con rectitud, y viendo Deioces que ya todo pendía de su arbitrio, no quiso sentarse más en el lugar donde daba audiencia, y se negó absolutamente a ejercer el oficio de juez, diciendo que no le convenía desatender a sus propios negocios por ocuparse todo el día en el arreglo de los ajenos. Volviendo a crecer más que anteriormente los hurtos y la injusticia, se juntaron los Medos en un congreso para deliberar sobre el estado presente de las cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Según a mí me parece, los amigos de Deioees hablaron en estos bellos términos: -«Si continuamos así, es imposible habitar en este país.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Nombremos, pues, un rey para que le administre con buenas leyes y podamos nosotros ocuparnos en nuestros negocios sin miedo de ser oprimidos por la injusticia.» Persuadidos por este discurso, se sometieron los Medos a un rey.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCVIII. Al punto mismo trataron de la persona que elegirían por monarca, y no oyéndose otro nombre que el de Deioces, a quien todos proponían y elogiaban, quedó nombrado rey por aclamación del congreso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Entonces mandó se le edificase un palacio digno de la majestad del imperio, y se le diesen guardias para la custodia de su persona. Así lo hicieron los Medos, fabricando un palacio grande y fortificado en el sitio que él señaló, y dejando a su arbitrio la elección de los guardias entre todos sus nuevos vasallos. Después que se vio con el mando los precisó a que fabricasen una ciudad, y que fortificándola y adornándola bien, se pasasen a vivir en ella, cuidando menos de los otros pueblos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;obedeciéndole también en esto, construyeron los Medos unas murallas espaciosas y fuertes, que ahora se llaman Ecbatana&lt;a style="" href="#_ftn54" name="_ftnref54" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[54]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, tiradas todas circularmente y de manera que comprenden un cerco dentro de otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Toda la plaza está ideada de suerte que un cerco no se levanta más que el otro, sino lo que sobresalen las almenas. A la perfección de esta fabrica contribuyó no solo la naturaleza del sitio, que viene a ser una colina redonda, sino más todavía el arte con que está dispuesta, porque siendo siete los cercos, en el recinto del último se halla colocado el palacio y el tesoro. La muralla exterior, que por consiguiente es la más grande, viene a tener el mismo circuito que los muros de Atenas&lt;a style="" href="#_ftn55" name="_ftnref55" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[55]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Las almenas del primer cerco son blancas, las del segundo negras, las del tercero rojas, las del cuarto azules y las del quinto amarillas, de suerte que todas ellas se ven resplandecer con estos diferentes colores; pero los dos últimos cercos muestran sus almenas el uno plateadas y el otro doradas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;XCIX. Luego que Deioces hubo hecho construir estas obras y establecido su palacio, mandó que lo restante del pueblo habitase alrededor de la muralla. Introdujo el primero el ceremonial de la corte, mandando que nadie pudiese entrar donde está el Rey, ni éste fuese visto de persona alguna, sino que se tratase por medio de internuncios establecidos al efecto. Si alguno por precisión se encontraba en su presencia, no le era permitido escupir ni reírse, como cosas indecentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Todo esto se hacía con el objeto de precaver que muchos Medos de su misma edad, criados con él y en nada inferiores por su valor y demás prendas, no mirasen con envidia su grandeza, y quizá le pusiesen asechanzas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;No viéndole era más fácil considerarle como un hombre de naturaleza privilegiada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;C. Después que ordenó el aparato exterior de la majestad y se afirmó en el mando supremo, se mostró recto y severo en la administración de justicia. Los que tenían algún litigio o pretensión, lo ponían por escrito y se lo remitían adentro por medio de los internuncios, que volvían después a sacarlo con la sentencia o decisión correspondiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En lo demás del gobierno lo tenía todo bien arreglado; de suerte que si llegaba a su noticia que alguno se desmandaba con alguna injusticia o insolencia, le hacía llamar para castigarle según lo merecía la gravedad del delito, a cuyo fin tenía distribuidos por todo el imperio exploradores vigilantes que la diesen cuenta de lo que viesen y escuchasen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CI. Así que Deioces fue quien unió en un cuerpo la sola nación Meda, cuyo gobierno obtuvo. La Media se componía de diferentes pueblos o tribus, que son los Busas, Paretacénos, Struchates, Arizantos, Budios y Magos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CII. El reinado de Deioces duró cincuenta y tres años, y después de su muerte le sucedió su hijo Frarotes, el cual, no contentándose con la posesión de la Media, hizo una expedición contra los Persas, que fue- ron los primeros a quienes agregó a su Imperio. Viéndose dueño de dos naciones, ambas fuertes y valerosas, fue conquistando una después de otra todas las demás del Asia, hasta que llegó en una de sus expediciones a los Asirios, que habitaban en Nino&lt;a style="" href="#_ftn56" name="_ftnref56" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[56]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Estos, habiendo sido un tiempo los príncipes de toda la Asiria, se veían a la sazón desamparados de sus aliados, mas no por eso dejaban de tener un estado floreciente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Fraortes, con una gran parte de su ejército, pereció en la guerra que les hizo, después de haber reinado veintidos años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CIII. A Fraortes sucedió en el imperio Cyaxares, su hijo, y nieto de Deioces; de quien se dice que fue un príncipe mucho más valiente que sus progenitores. Él fue el primero que dividió a los Asiáticos en provincias, y el primero que introdujo el orden y la separación en su milicia, disponiendo que se formasen cuerpos de caballería, de lanceros y de los que pelean con saetas, pues antes todos ellos iban al combate mezclados y en confusión. Él fue también el que dio contra los Lydios aquella batalla memorable en que se convirtió el día en noche durante la acción, y el que unió a sus dominios toda la parte de Asia que está más allá del río Halys. Queriendo vengar la muerte de su padre, y arruinar la ciudad de Nino, reunió todas las tropas de su Imperio y marchó contra los Asirios, a quienes venció en batalla campal; pero cuando se hallaba sitiando la ciudad vino sobre él un grande ejército de Escitas, mandados por su rey, Madyes, hijo de Protóthiso, los cuales habiendo echado de Europa a los Cimmerios y Persiguiéndolos en su fuga, se entraron por el Asia y vinieron a dar en la región de los Medos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CIV. Desde la laguna Metóides hasta el río Fásis y el país de Colchos habrá treinta días de camino, suponiendo que se trata de un viajero expedito; pero desde la Colchida hasta la Media no hay mucho que andar, porque solamente se tiene que atravesar la nación de los Sappires.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los Escitas no vinieron por este camino, sino por otro más arriba y más largo, dejando a su derecha el monte Cáucaso&lt;a style="" href="#_ftn57" name="_ftnref57" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[57]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Luego que dieron con los Medos, los derrotaron completamente y se hicieron señores de toda el Asia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CV. Desde allí se encaminaron al Egipto, y habiendo llegado a la Siria Palestina, les salió a recibir Psamnitico, rey de Egipto, el cual con súplicas y regalos logró de ellos que no pasasen adelante. A la vuelta, cuando llegaron a Ascalona, ciudad de Siria, si bien la mayor parte de los Escitas pasó sin hacer daño alguno, con todo no faltaron unos pocos rezagados que saquearon el templo de Venus Urania. Este templo, según mis noticias, es el más antiguo de cuantos tiene aquella Diosa, pues los mismos naturales de Chipre confiesan haber sido hecho a su imitación el que ellos tienen; y por otra parte los Fenicios, pueblo originario de la Siria, fabricaron el de Cythéres. La Diosa se vengó de los profanadores de su templo enviándoles a ellos y a sus descendientes cierta enfermedad mujeril. Así lo reconocen los Escitas mismos; y todos los que van a la Escitia ven por sus ojos el mal que padecen aquellos a quienes los naturales llaman Enareas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CVI. Los Escitas dominaron en el Asia por espacio de veintiocho años, en cuyo tiempo se destruyó todo, parte por la violencia y parte por el descuido; porque además de los tributos ordinarios, exigían los impuestos que les acomodaba, y robaban en sus correrías cuanto poseían los particulares. Pero la mayor parte de los Escitas acabaron a manos de Cyaxares y de sus Medos, los cuales en un convite que les dieron, viéndolos embriagados, los pasaron al filo de la espada. De esta manera recobraron los Medos el Imperio, y volvieron a tener bajo su dominio las mismas naciones que antes. Tomando después la ciudad de Nino, del modo que referiré en otra obra&lt;a style="" href="#_ftn58" name="_ftnref58" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[58]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, sujetaron también a los Asirios, a excepción de la provincia de Babilonia. Murió, por último, Cyaxares, habiendo reinado cuarenta años, inclusos aquellos en que mandaron los Escitas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CVII. Sucedióle en el trono su hijo Astyages, que tuvo una hija llamada Mandane. A este monarca le pareció ver en sueño que su hija despedía tanta orina, que no solamente llenaba con ella la ciudad, sino que inundaba toda el Asia. Dio cuenta de la visión a los magos, intérpretes de los sueños, e instruido de lo que el suyo significaba, concibió tales sospechas que, cuando Mandane llegó a una edad proporcionada para el matrimonio, no quiso darla por esposa a ninguno de los Medes dignos de emparentar con él, sino que la casó con un cierto Persa llamado Cambyses, a quien consideraba hombre de buena familia y de carácter pacífico, pero muy inferior a cualquiera Medo de mediana condición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CVIII. Viviendo ya Mandane en compañía de Cambyses, su marido, volvió Astyages en aquel primer año a tener otra visión, en la cual le pareció que del centro del cuerpo de su hija salía una parra que cubría con su sombra toda el Asia. Habiendo participado este nuevo sue-ño a los mismos adivinos, hizo venir de Persia a su hija, que estaba ya en los últimos días de su embarazo, y le puso guardias con el objeto de matar a la prole que diese a luz, por haberle manifestado los intérpretes que aquella criatura estaba destinada a reinar en su lugar. Queriendo Astyages impedir que la predicción se realizase, luego que nació Cyro, llamó a Hárpago, uno de sus familiares, el más fiel de los Medos, y el ministro encargado de todos sus negocios, y cuando le tuvo en su presencia le habló de esta manera: -«Mira, no descuides, Hárpago, el asunto que te encomiendo. Ejecútalo puntualmente, no sea que por consideración a otros, me faltes a mí y vaya por último a descargar el golpe sobre tu cabeza. Toma el niño que Mandane ha dado a luz, llévale a tu casa y mátale, sepultándole después como mejor te parezca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-Nunca, señor, respondió Hárpago, habréis observado en vuestro siervo nada que pueda disgustarlos; en lo sucesivo yo me guardaré bien de faltar a lo que os debo. Si vuestra voluntad es que la cosa se haga, a nadie conviene tanto como a mí el ejecutarla puntualmente.» CIX. Hárpago dio esta respuesta, y cuando le entregaron el niño, ricamente vestido, para llevarle a la muerte, se fue llorando a su casa y comunicó a su mujer lo que con Astyages le había pasado. -«Y ¿qué piensas hacer, le dijo ella: -¿Que pienso hacer? respondió el marido; aunque Astyages se ponga más furioso de lo que ya está, nunca le obedeceré en una cosa tan horrible como dar la muerte a su nieto. Tengo para obrar así muchos motivos. Además de ser este niño mi pariente, Astyages es ya viejo, no tiene sucesión varonil, y la corona debe pasar después de su muerto a Mandane, cuyo hijo me ordena sacrificar a sus ambiciosos recelos. ¿Qué me restan sino peligros por todas partes?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Mi seguridad exige ciertamente que este niño perezca; pero conviene que sea el matador alguno de la familia de Astyages y no de la mía.» CX. Dicho esto, envió sin dilación un propio a uno de los pastores del ganado vacuno de Astyages, de quien sabía que apacentaba sus rebaños en abundantísimos pastos, dentro de unas montañas pobladas de fieras. Este vaquero, cuyo nombre era Mitradates, cohabitaba con una mujer, consierva suya, que en lengua de la Media se llamaba Spaco y en la de la Grecia debería llamarse Kynos&lt;a style="" href="#_ftn59" name="_ftnref59" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[59]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, pues los Medos a la perra la llaman Spaca. Las faldas de los montes donde aquel mayoral tenía sus praderas, vienen a caer al Norte de Ecbatana por la parte que mira al ponto Euxino, y confina con los Sappires. Este país es sobremanera montuoso, muy elevado y lleno de bosques, siendo lo restante de la Media una continuada llanura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Vino el pastor con la mayor presteza y diligencia, y Hárpago le habló de esto modo: -«Astyages te manda tomar este niño y abandonarlo en el paraje más desierto de tus montañas, para que perezca lo más pronto posible. Tengo orden para decirte de su parte, que si dejares de matarle, o por cualquiera vía escapare el niño de la muerte, serás tú quien la sufra en el más horrible suplicio; y yo mismo estoy encargado de ver por mis ojos la exposición del infante.» CXI. Recibida esta comisión, tomó Mitradates el niño, y por el mismo camino que trajo volvióse a su cabaña. Cuando partió para la ciudad, se hallaba su mujer todo el día con dolores da parto, y quiso la buena suerte que diese a luz un niño. Durante la ausencia estaban los dos llenos de zozobra el uno por el otro; el marido solícito por el parto de su mujer, y ésta recelosa porque, fuera de toda costumbre, Hárpago había llamado a su marido. Así, pues, que le vio comparecer ya de vuelta, y no esperándole tan pronto, le preguntó el motivo de haber sido llamado con tanta prisa por Hárpago. -«¡Ah mujer mía! respondió el pastor; cuando llegué a la ciudad vi y oí cosas que pluguiese al cielo jamás hubiese visto ni oído, y que nunca ellas pudiesen suceder a nuestros amos. La casa de Hárpago estaba sumergida en llanto; entro asustado en ella, y me veo en medio a un niño recién nacido, que con vestidos de oro y de varios colores palpitaba y lloraba. Luego que Hárpago me ve, al punto me ordena que, tomando aquel niño, me vaya con él y le exponga en aquella parte de los montes donde más abunden las fieras; diciéndome que Astyages era quien lo mandaba, y dirigiéndome las mayores amenazas si no lo cumplía. Tomo el niño, y me vengo con él, imaginando sería de alguno de sus domésticos, y sin sospechar su verdadero linaje. Sin embargo, me pasmaba de verle ataviado con oro y preciosos vestidos, y de que por él hubiese tanto lloro en la casa. Pero bien presto supe en el camino de boca de un criado, que conduciéndome fuera de la ciudad puso en mis brazos el niño, que éste era hijo de la princesa Mandane y de Cambyses. Tal es, mujer, toda la historia, y aquí tienes el niño.» CXII. Diciendo esto, le descubre y enseña a su mujer, la cual, viéndole tan robusto y hermoso, se echa a los pies de su marido, abraza sus rodillas, y anegada en lágrimas, le ruega encarecidamente que por ningún motivo piense en exponerle. Su marido responde que no puede menos de hacerlo así, porque vendrían espías de parte de Hárpago para verle, y él mismo perecería desastradamente si no lo ejecutaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;La mujer, entonces, no pudiendo vencer a su marido, le dice de nuevo: -«Ya que es indispensable que le vean expuesto, haz por lo menos lo que voy a decirte. Sabe que yo también he parido, y que fue un niño muerto. A éste le puedes exponer, y nosotros criaremos el de la hija de Astyages como si fuese nuestro. Así no corres el peligro de ser castigado por desobediente al Rey, ni tendremos después que arrepentirnos de nuestra mala resolución. El muerto además logrará de este modo una sepultura regia, y este otro que existe conservará su vida.» CXIII. Parecióle al pastor que, según las circunstancias presentes, hablaba muy bien su mujer, y sin esperar más hizo lo que ella le proponía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Le entregó, pues, el niño que tenía condenado a muerte, tomó el suyo difunto y lo metió en la misma canasta en que acababa de venir el otro, adornándole con todas sus galas; y después se fue con él y le dejó expuesto en lo más solitario del monte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Al tercer día se marchó el vaquero a la ciudad, habiendo dejado en su lugar por centinela a uno de sus zagales, y llegando a casa de Hárpago le dijo que estaba pronto a enseñarle el cadáver de aquella criatura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Hárpago envió al monte algunos de sus guardias, los que entre todos tenía por más fieles, y cerciorado del hecho dio sepultura al hijo del pastor. El otro niño, a quien con el tiempo se dio el nombre de Cyro, luego que le hubo tomado la pastora fue criado por ella, poniéndole un nombre cualquiera, pero no el de Cyro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXIV. Cuando llegó a los diez años, una casualidad hizo que se descubriese quién era. En aquella aldea donde estaban los rebaños, sucedió que Cyro se pusiese a jugar en la calle con otros muchachos de su edad. Estos en el juego escogieron por rey al hijo del pastor de vacas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En virtud de su nueva dignidad, mandó a unos que le fabricasen su palacio real, eligió a otros para que le sirviesen de guardias, nombró a éste inspector, ministro (o como se decía entonces ojo del rey), hizo al otro su gentilhombre para que le entrase los recados, y, por fin, a cada uno distribuyó su empleo. Jugaba con los otros muchachos uno que era hijo de Artémbares, hombre principal entre los Medos, y como este niño no obedeciese a lo que Cyro le mandaba, dio orden a los otros para que le prendiesen, obedecieron ellos y le mandó Cyro azotar, no de burlas, sino ásperamente. El muchacho, llevado muy a mal aquel tratamiento, que consideraba indigno de su persona, luego que se vio suelto se fue a la ciudad, y se quejó amargamente a su padre de lo que con él había ejecutado Cyro, no llamándole Cyro (que no era todavía este su nombre), sino aquel muchacho, hijo del vaquero de Astyages.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Enfurecido Artémbares, fuese a ver al Rey, llevando consigo a su hijo, y lamentándose del atroz insulto que se les había hecho. -«Mirad, se-ñor, decía, cómo nos ha tratado el hijo del vaquero, vuestro esclavo;» y al decir esto, descubría las espaldas lastimadas de su hijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXV. Astyages, que tal oía y veía, queriendo vengar la insolencia usada con aquel niño y volver por el honor ultrajado de su padre, hizo comparecer en su presencia al vaquero, juntamente con su hijo. Luego que ambos se presentaron, vueltos los ojos a Cyro, le dice Astyages:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-«¿Cómo tú, siendo hijo de quien eres, has tenido la osadía de tratar con tanta insolencia y crueldad a este mancebo, que sabías ser hijo de una persona de las primeras de mi corte? -Yo, señor, le responde Cyro, tuve razón en lo que hice; porque habéis de saber que los muchachos de la aldea, siendo ese uno de ellos, se concertaron jugando en que yo fuese su rey, pareciéndoles que era yo el que más merecía serlo por mis prendas. Todos lo otros niños obedecían puntualmente mis órdenes; solo éste era el que sin hacerme caso, no quería obedecer, hasta que por último recibió la pena merecida. Si por ello soy yo también digno de castigo, aquí me tenéis dispuesto a todo.» CXVI. Miéntras Cyro hablaba de esta suerte, quiso reconocerle Astyages, pareciéndole que las facciones de su rostro eran semejantes a las suyas, que se descubría en sus ademanes cierto aire de nobleza, y que el tiempo en que le mandó exponer convenía perfectamente con la edad de aquel muchacho. Embebido en estas ideas, estuvo largo rato sin hablar palabra, hasta que, vuelto en sí, trató de despedir a Artémbares, con la mira de coger a solas al pastor y obligarle a confesar la verdad. Al efecto lo dijo: -Artémbares, queda a mi cuidado hacer cuanto convenga para que tu hijo no tenga motivo de quejarse por el insulto que se le hizo.» Y luego los despidió, y al mismo tiempo los criados, por orden suya, se llevaron adentro a Cyro. Solo con el vaquero, lo preguntó de dónde había recibido aquel muchacho, y quién se lo había entregado. Contestando el otro que era hijo suyo, y que la mujer de quien lo había tenido habitaba con él en la misma cabaña, volvió a decirle Astyages que mirase por si y no se quisiese exponer a los rigores del tormento; y haciendo a los guardias una seña para que se echasen sobre él, tuvo miedo el pastor y descubrió toda la verdad del hecho desde su principio, acogiéndose por último a las súplicas y pidiéndole humildemente que le perdonase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXVII. Astyages, después de esta declaración, se mostró menos irritado con el vaquero, dirigiendo toda su cólera contra Hárpago, a quien hizo llamar inmediatamente por medio de sus guardias. Luego que vino le habló así: -«Dime, Hárpago, ¿con qué género de muerte hiciste perecer al niño de mi hija, que puse en tus manos?» Como Hárpago viese que estaba allí el pastor, temiendo ser cogido si caminaba por la senda de la mentira, dijo sin rodeos: «Luego, señor, que recibí el niño, me puse a pensar cómo podría ejecutar vuestras órdenes sin incurrir en vuestra indignación, y sin ser yo mismo el matador del hijo de la Princesa. ¿Qué hice, pues? Llamé a este vaquero, y entregándole la criatura, le dijo que vos mandabais que la hiciese morir; y en esto seguramente dije la verdad. Dile orden para que la expusiese en lo más solitario del monte, y que no la perdiese de vista en tanto que respirase, amenazándole con los mayores suplicios si no lo ejecutaba puntualmente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cuando me dio noticia de la muerte del niño, envié los eunucos de más confianza para quedar seguro del hecho y para que le diesen sepultura. Ved aquí, señor, la verdad y el modo cómo pereció el niño.» CXVIII. Disimulando Astyages el enojo de que se hallaba poseído, le refirió primeramente lo que el vaquero le había contado, y concluyó diciendo, que puesto que el niño vivía lo daba todo por bien hecho; «porque a la verdad, añadió, me pesaba en extremo lo que había mandado ejecutar con aquella criatura inocente, y no podía sufrir la idea de la ofensa cometida contra mi hija. Pero ya que la fortuna se ha convertido de mala en buena, quiero que envíes a tu hijo para que haga compañía al recién llegado, y que tú mismo vengas hoy a comer conmigo; porque tengo resuelto hacer un sacrificio a los dioses, a quienes debemos honrar y dar gracias por el beneficio de haber conservado a mi nieto.» CXIX. Hárpago, después de hacer al Rey una profunda reverencia, se marchó a su casa lleno de gozo por haber salido con tanta dicha de aquel apuro y por el grande honor de ser convidado a celebrar con el Monarca el feliz hallazgo. Lo primero que hizo fue enviar a palacio al hijo único que tenía, de edad de trece años, encargándole hiciese todo lo que Astyages le ordenase; y no pudiendo contener su alegría, dio parte a su esposa de toda aquella aventura. Astyages, luego que llegó el niño le mandó degollar, y dispuso que, hecho pedazos, se asase una parte de su carne, y otra se hirviese, y que todo estuviese pronto y bien condimentado. Llegada ya la hora de comer y reunidos los convidados, se pusieron para el Rey y los demás sus respectivas mesas llenas de platos de carnero; y a Hárpago se le puso también la suya, pero con la carne de su mismo hijo, sin faltar de ella más que la cabeza y las extremidades de los pies y manos, que quedaban encubiertas en un canasto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Comió Hárpago, y cuando ya daba muestras de estar satisfecho, le preguntó Astyages si le había gustado el convite; y como él respondiese que había comido con mucho placer, ciertos criados, de antemano prevenidos, le presentaron cubierta la canasta donde estaba la cabeza de su hijo con las manos y pies, y le dijeron que la descubriese y tomase de ella lo que más le gustase. Obedeció Hárpago, descubrió la canasta y vio los restos de su hijo, pero todo sin consternarse, permaneciendo dueño de sí mismo y conservando serenidad. Astyages le preguntó si conocía de qué especie de caza era la carne que había comido:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;él respondió que sí, y que daba por bien hecho cuanto disponía su Soberano; y recogiendo los despojos de su hijo, los llevó a su casa, con el objeto, a mi parecer, de darles sepultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXX. Deliberando el Rey sobre el partido que le convenía adoptar relativamente a Cyro, llamó a los magos que le interpretaron el sueño, y pidióles otra vez su opinión. Ellos respondieron que si el nido vivía, era indispensable que reinase. -«Pues el niño vive, replicó Astyages, y habiéndole nombrado rey en sus juegos los otros muchachos de la aldea, ha desempeñado las funciones de tal, eligiendo sus guardias, porteros, mayordomos y demás empleados. ¿Qué pensáis ahora de lo sucedido? -Señor, dijeron los magos, si el niño vive y ha reinado ya, no habiendo esto sido hecho con estudio, podéis quedar tranquilo y tener buen ánimo, pues ya no hay peligro de que reine segunda vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Además de que algunas de nuestras predicciones suelen tener resultados de poco momento, y las cosas pertenecientes a los sueños a veces nada significan. -A lo mismo me inclino yo, respondió Astyages, y creo que mi visión se ha verificado ya en el juego de los niños. Sin embargo, aunque me parece que nada debo temer de parte de mi nieto, os encargo que lo miréis bien, y me aconsejéis lo más útil y seguro para mi casa y para vosotros mismos. -A nosotros nos importa infinito, respondieron los magos, que la suprema autoridad permanezca firme en vuestra persona; porque pasando el imperio a ese niño, Persa de nación, seriamos tratados los Medos come siervos, y para nada se contaría con nosotros. Pero reinando vos, que sois nuestro compatriota, tenemos parte en el mando y disfrutamos en vuestra corte los primeros honores. Ved, pues, señor, cuánto nos interesa mirar por la seguridad de vuestra persona y la continuación de vuestro reinado. Al menor peligro que viésemos, os lo manifestaríamos con toda fidelidad; mas ya que el sueño se ha convertido en una friolera, quedamos por nuestra parte llenos de confianza y os exhortamos a que la tengáis también, y a que, separando de vuestra vista a ese niño, le enviéis a Persia a casa de sus padres.» CXXI. Alegróse mucho el Rey con tales razones, y llamando a Cyro, le dijo: -«Quiero que sepas, hijo mío, que inducido por la visión poco sincera de un sueño, traté de hacerte una sinrazón; pero tu buena fortuna te ha salvado. Vete, pues, a Persia, para donde te daré buenos conductores, y allí encontrarás otros padres bien diferentes de Mitradates y de su mujer la vaquera.» CXXII. En seguida despachó Astyages a Cyro, el cual llegado a casa de Cambyses, fue recibido por sus padres, que no se saciaban de abrazarle, como quienes estaban en la persuasión de que había muerto poco después de nacer. Preguntáronle de qué modo había conservado la vida, y él les dijo que al principio nada sabía de su infortunio, y había vivido en el engaño; pero que en el camino lo había sabido todo por las personas que le acompañaban, porque antes se creía hijo del vaquero de Astyages, por cuya mujer había sido criado. Y como en todas ocasiones, no cesando de alabar a esta buena mujer, tuviese su nombre en los labios, oyéronle sus padres, y determinaron esparcir la voz de que su hijo había sido criado por una perra, con el objeto de que su aventura pareciese a los Persas más prodigiosa, de donde vino sin duda la fama que se divulgó sobre este punto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXIII. Cuando Cyro hubo llegado a la mayor edad, y por sus prendas varoniles y amable carácter descollaba entre todos sus iguales, Hárpago, enviándole regalos, le iba solicitando contra Astyages, de quien deseaba vengarse; porque viendo que como persona particular no le sería fácil asestar sus tiros contra el monarca, procuraba ganarse un compañero tan útil para sus planos, supuesto que las dos gracias de aquél habían sido muy semejantes a las suyas. Ya de antemano iba disponiendo las cosas y sacando partido de la conducta de Astyages, que se mostraba duro y áspero con los Medos, se insinuaba poco a poco en el ánimo de los sujetos principales, aconsejándoles con maña que convenía deponer a Astyages del trono y colocar en su lugar a Cyro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Dados estos primeros pasos, y viendo el asunto en buen estado, determinó manifestar sus intenciones a Cyro, que vivía en Persia; pero no teniendo para ello un medio conveniente, por estar guardados los caminos, se valió de esta traza. Tomó una liebre, y abriéndola con mucho cuidado, metió dentro de ella una carta, en la cual iba escrito lo que le pareció, y después la cosió de modo que no se conociese la operación hecha. Llamó en seguida al criado de su mayor confianza, y dándole unas redes como si fuera un cazador, lo hizo pasar a la Persia, con el encargo de entregar la liebre a Cyro y de decirle que debía abrirla por sus propias manos, sin permitir que nadie se hallase presente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXIV. Esta traza se puso por obra sin ningún tropiezo y con felicidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cyro abrió la liebre y encontró la carta escondida, en la cual leyó estas palabras: -«Ilustre hijo de Cambises, el cielo os mira con ojos propicios, pues os ha concedido tanta fortuna. Ya es tiempo de que penséis tomar satisfacción de vuestro verdugo Astyages, a quien llamo así porque hizo cuanto pudo para quitaros la vida que los dioses os conservaron por mi medio. No dudo que hace tiempo estaréis ente- rado de cuanto se hizo con vuestra persona y de cuanto he sufrido yo mismo de mano de Astyages, sin otra causa que el no haberos dado la muerte, cuando preferí entregaros a su vaquero. Si escucháis mis consejos, pronto reinaréis en lugar suyo. Haced que se armen vuestros Persas, y venid con ellos contra la Media. Tanto si me nombra por general para resistiros, como si elige otro de los principales Medos, estad seguro del buen éxito de vuestra expedición, porque todos ellos, abandonando a Astyages y pasándose a vuestro partido, procurarán derribarlo del trono. Todo lo tenemos dispuesto; haced lo que os digo, y hacedlo cuanto antes.» CXXV. Noticioso Cyro del proyecto de Hárpago, se puso a reflexionar cuál sería el medio más acertado para inducir a los Persas a la rebelión; y después de meditado el asunto, creyó haber hallado uno muy oportuno. Escribió una carta según sus ideas, y habiendo reunido a los Persas en una junta, la abrió en ella y leyó su contenido, por el que le nombraba Astyages general de los Persas: - Es preciso, por consiguiente, les dijo, que cada uno de vosotros se arme con su hoz.» Los Persas son una nación compuesta de varias castas o pueblos, parte de los cuales juntó Cyro con el objeto de insurreccionarlos contra los Medos. Estos Persas, de quienes dependían todos los demás, eran los Arteatas, los Persas propiamente dichos, los Pasagardas, los Merafios y los Masios. De todos ellos, los Pasagardas eran los mejores y más valientes, y entre estos se cuentan los Achemenides, que es aquella familia de donde vienen los reyes persianos. Los otros pueblos son los Panthialeos, los Derusieos y los Germanios&lt;a style="" href="#_ftn60" name="_ftnref60" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[60]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, que se dedican a labrar los campos, y los Daros, los Mardos, los Drópicos y los Sagartios, que viven como pastores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXVI. Luego que todos los Persas se presentaron con sus hoces, mandóles Cyro que desmontasen en un día toda una selva llena de espinas y malezas, la cual en la Persia tendría el espacio de dieciocho a veinte estadios. Acabada esta operación, les mandó segunda vez que al día siguiente compareciesen limpios y aseados. Entretanto, hizo juntar en un mismo paraje todos los rebaños de cabras, ovejas y bueyes que tenía su padre, y entregándolos al cuchillo, preparó una espléndida comida, cual convenía para dar va convite al ejército de los Persas, proporcionando además el vino necesario y los manjares más escogidos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Concurrieron al día siguiente los Persas, a quienes Cyro mandó que reclinados en un prado comiesen a su satisfacción. Después del banquete les preguntó en cuál de los dos días les había ido mejor, y si preferían la fatiga del primero a las delicias del actual. Ellos le respondieron que había mucha diferencia entre los dos días, pues en el anterior había sido todo afán y trabajo, y por el contrario, en el presente todo descanso y recreo. Entonces Cyro, tomando ocasión de sus palabras, les descubrió todo el proyecto, diciéndoles. - Tenéis razón, vale-rosos Persas; y si queréis obedecerme, no tardaréis en lograr estos bienes y otros infinitos, sin ninguna fatiga de las que proporciona la servidumbre. Pero si rehusáis mis consejos, no esperéis otra cosa sino miseria y afanes innumerables, como los de ayer. Animo, pues, amigos míos, y siguiendo mis órdenes, recobrad vuestra libertad. Yo pienso que he nacido con el feliz destino de poner en vuestras manos todos estos bienes, porque en nada os considero inferiores a los Medos, y mucho menos en los negocios de la guerra. Siendo esto así, levantaos contra Astyages in perder momento.» CXXVII. Los Persas, que ya mucho tiempo antes sufrían con disgusto la dominación de los Medos, así que se vieron con tal jefe, se declararon de buena voluntad por la independencia. Luego que supo Astyages lo que Cyro iba maquinando, le envió a llamar por medio de un mensajero, al cu al mandó Cyro dijese de su parte a Astyages, que estaba muy bien, y que le haría una visita más presto de lo que él mismo quisiera. Apenas Astyages recibió esta respuesta, cuando armó a todos los Medos, y como hombre a quien el mismo cielo cegaba, quitándole el acierto, les dio por general a Hárpago, olvidando las crueldades que con él había ejecutado. Cuando los Medos llegaron a las manos con los Persas, lo que sucedió fue que algunos pocos a quienes no se había dado parte del designio, combatían de veras; los instruidos en él se pasaban a los Persas, y la mayor parte de propósito peleaban mal y se entregaban a la fuga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXVIII. Al saber Astyages la derrota vergonzosa de su ejército, dijo con tono de amenaza: -«No pienses, Cyro, que por esto haya de durar mucho tu gozo.» Después hizo espirar en un patíbulo a los magos, intérpretes de los sueños, que le habían aconsejado dejase ir libre a Cyro, y por último, mandó que todos los Medos jóvenes y viejos que habían quedado en la ciudad, tomasen las armas, con los cuales, habiendo salido a campaña y entrado en acción con los Persas, no solo fue vencido, sino que él mismo quedó hecho prisionero juntamente con todas las tropas que había llevado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXIX. Cautivo Astyages, se le presentó Hárpago muy alegre, insultándole con burlas y denuestos que pudieran afligirle, y zahiriéndole particularmente con la inhumanidad de aquel convite en que lo dio a comer las carnes de su mismo hijo. También le preguntaba qué le parecía de su actual esclavitud comparada con el sólio de donde acababa de caer. Astyages, fijando en él los ojos, le preguntó a su vez, si reconocía por suya aquella acción de Cyro. -«Si, la reconozco, dijo Hárpago, pues habiéndole yo convidado por escrito, puedo gloriarme con razón de tener parte en la hazaña.» Entonces respondió Astyages que le miraba como al hombre más necio y más injusto del mundo; el más necio, porque habiendo tenido en su mano hacerse rey, sí era verdad que él hubiese sido el autor de lo que pasaba, había procurado para otro la autoridad suprema; y el más injusto, porque en despique de una cena había reducido a los Medos a la servidumbre, cuando si era preciso que otras sienes y no las suyas se ciñesen con la corona, la razón pedía que fuesen las de otro Medo, y no las de un Persa; pues ahora los Medos, sin tener culpa alguna, de señores pasaban a ser siervos, y los Persas, antes siervos, venían a ser sus señores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXX. De este modo, pues, Astyages, habiendo reinado treinta y cinco años, fue depuesto del trono; por cuya dureza y crueldad los Medos cayeron bajo el dominio de los Persas, después de haber tenido el imperio del Asia superior más allá del río Halys por espacio de ciento veintiocho años&lt;a style="" href="#_ftn61" name="_ftnref61" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[61]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, exceptuado el tiempo en que mandaron los Escitas. Así que los Persas en el reinado de Astyages, teniendo a su frente a Cyro, sacudieron el yugo de los Medos y empezaron a mandar en el Asia. Cyro desde entonces mantuvo cerca de sí a Astyages todo el tiempo que le quedó de vida, sin tomar de él ninguna otra venganza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Más adelante, según llevo ya referido, venció a Creso, que había sido el primero en romper las hostilidades, y habiéndose apoderado de su persona, vino por este tiempo a ser señor de toda el Asia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXI. Las leyes y usos de los Persas he averiguado que son estas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;No acostumbran erigir estatuas, ni templos, ni aras, y tienen por insensatos a los que lo hacen; lo cual, a mi juicio, dimana de que no piensan como los Griegos que los dioses hayan nacido de los hombres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Suelen hacer sacrificios a Júpiter, llamando así a todo el ámbito del cielo, y para ello se suben a los montes más elevados. Sacrifican también al sol, a la luna, a la tierra, al agua, y a los vientos; siendo estas las únicas deidades que reconocen desde la más remota antigüedad, si bien después aprendieron de los Asirios y Árabes a sacrificar a Venus. Urania&lt;a style="" href="#_ftn62" name="_ftnref62" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[62]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; porque a Venus los Asirios la llaman Mylitta, los árabes Alitta, y los Persas Mitra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXII. En los sacrificios que los Persas hacen a sus dioses no levantan aras, no encienden fuego, no derraman licores, no usan de flautas, ni de tortas ni de farro molido. Lo que hacen es presentar la víctima en un lugar puro, y llevando la tiara ceñida las más veces con mirto, invocar al Dios a quien sacrifican; pero en esta invocación no debe pedirse bien alguno para sí en particular, sino para todos los Persas y para su rey, porque en el número de los Persas se considera comprendido el que sacrifica. Después se divide la víctima en pequeñas porciones, y hervida la carne, se pone sobre un lecho de la hierba más suave, y regularmente sobre trébol. Allí un mago de pie entona sobre la víctima la Theogonia&lt;a style="" href="#_ftn63" name="_ftnref63" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[63]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, canción para los Persas la más eficaz y mara- villosa. La presencia de un mago es indispensable en todo sacrificio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Concluido éste, se lleva el sacrificante la carne, y hace de ella lo que le agrada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXIII. El aniversario de su nacimiento es de todos los días el que celebran con preferencia, debiendo dar en él un convite, en el cual la gente más rica y principal suele sacar a la mesa bueyes enteros, caballos, camellos y asnos, asados en el horno, y los pobres se contentan con sacar reses menores. En sus comidas usan de pocos manjares de sustancia, pero sí de muchos postres, y no muy buenos. Por eso suelen decir los Persas, que los Griegos se levantan de la mesa con hambre, dando por razón que después del cubierto principal liada se sirve que merezca la pena, pues si algo se presentase de gusto, no dejarían de comer hasta que estuviesen satisfechos. Los Persas son muy aficionados al vino. Tienen por mala crianza vomitar y orinar delante de otro. Después de bien bebidos, suelen deliberar acerca de los negocios de mayor importancia. Lo que entonces resuelven, lo propone otra vez el amo de la casa en que deliberaron, un día después; y si lo acordado les parece bien en ayunas, lo ponen en ejecución, y si no, lo revocan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;También suelen volver a examinar cuando han bebido bien aquello mismo sobre lo cual han deliberado en estado de sobriedad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXIV. Cuando se encuentran dos en la calle, se conoce luego si son o no de una misma clase, porque si lo son, en lugar de saludarse de palabra, se dan un beso en la boca: si el uno de ellos fuese de condición algo inferior, se besan en la mejilla; pero si el uno fuese mucho menos noble, postrándose, reverencia al otro. Dan el primer lugar en su aprecio a los que habitan más cerca, el segundo a los que siguen a éstos, y así sucesivamente tienen en bajísimo concepto a los que viven más distantes de ellos, lisonjeándose de ser los Persas con mucha ventaja los hombres más excelentes del mundo. En tiempo de los Medos, unas naciones de aquel imperio mandaban a las otras; si bien los Medos, además de mandar a sus vecinos inmediatos, tenían el dominio supremo sobre todas ellas; las otras mandaban cada una a la que tenían más vecina. Este mismo orden observan los Persas, de suerte que cada nación depende de una y manda a otra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXV. Ninguna gente adopta las costumbres y modas extranjeras con más facilidad que los Persas. Persuadidos de que el traje de los Medos es más gracioso y elegante que el suyo, visten a la Meda; se arman para la guerra con el peto de los Egipcios; procuran lograr todos los deleites que llegan a su noticia; y esto en tanto grado, que por el mal ejemplo de los Griegos, abusan de su familiaridad con los niños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cada particular, suele tomar muchas doncellas por esposas, y con todo son muchas las amigas que mantienen en su casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXVI. Después del valor y esfuerzo militar, el mayor mérito de un Persa consiste en tener muchos hijos; y todos los años el Rey envía regalos al que prueba ser padre de la familia más numerosa, porque el mayor número es para ellos la mayor excelencia. En la educación de los hijos, que dura desde los cinco hasta los veinte años, solamente les enseñan tres cosas: montar a caballo, disparar el arco y decir la verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Ningún hijo se presenta a la vista de su padre hasta después de haber cumplido los cinco años, pues antes vive y se cría entre las mujeres de la casa; y esto se hace con la mira de que si el niño muriese en los primeros años de su crianza, ningún disgusto reciba por ello su padre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXVII. Me parece bien esta costumbre, como también la siguiente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Nunca el Rey impone la pena de muerte, ni otro alguno de los Persas castiga a sus familiares con pena grave por un solo delito, sino que primero se examina con mucha escrupulosidad si los delitos o faltas son más y mayores que no los servicios y buenas obras, y solamente en el caso de que lo sean, se suelta la rienda al enojo y se procede al castigo. Dicen que nadie hubo hasta ahora que diese la muerte a sus padres, y que cuantas veces se ha dicho haberse cometido tan horrendo crimen, si se hiciesen las informaciones necesarias, resultaría que los tales habían sido supuestos o nacidos de adulterio; porque no creen verosímil que un padre verdadero muera nunca a manos de su propio hijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXVIII. Lo que entre ellos no es lícito hacer, tampoco es lícito decirlo. Tienen por la primera de todas las infamias el mentir, y por la segunda contraer deudas; diciendo, entre otras muchas razones, que necesariamente ha de ser mentiroso el que sea deudor. A cualquier ciudadano que tuviese lepra o albarazos, no le es permitido, ni acercarse a la ciudad, ni tener comunicación con los otros Persas; porque están en la creencia de que aquella enfermedad es castigo de haber pecado contra el sol. A todo extranjero que la padece, los más de ellos le echan del país, y también a las palomas blancas, alegando el mismo motivo. Veneran en tanto grado a los ríos, que ni orinan, ni escupen, ni se lavan las manos en ellos, como tampoco permiten que ningún otro lo haga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXXXIX. Una cosa he notado en la lengua persiana, en que parece no han reparado los naturales, y es que todos los nombres que dan a los cuerpos y a las cosas grandes y excelentes terminan con una misma letra, que es la que los Dorienses llaman San, y los Jonios Sigma&lt;a style="" href="#_ftn64" name="_ftnref64" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[64]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. El que quiera hacer esta observación, hallará que no algunos nombres de los Persas, sino todos, acaban absolutamente de la misma manera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXL. Lo que he dicho hasta aquí sobre los usos de los persas es una cosa cierta y de que estoy bien informado. Pero es más oscuro y dudoso lo que suele decirse de que a ningún cadáver dan sepultura sin que antes haya sido arrastrado por una ave de rapiña o por un perro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los magos acostumbran hacerlo así públicamente. Yo creo que los Persas cubren primero de cera el cadáver, y después le entierran. Por lo que mira a los magos, no solamente se diferencian en sus prácticas del común de los hombres, sino también de los sacerdotes del Egipto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Estos ponen su perfección en no matar animal alguno, fuera de las víctimas que sacrifican: los magos con sus propias manos los matan todos, perdonando solamente al perro y al hombre, y se hacen un mérito de matar no menos a las hormigas que a las sierpes, como también a los demás vivientes, tanto los reptiles como los que vagan por el aire.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Pero basta de tales usos; volvamos a tomar el hilo de la historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLI. Al punto que los Lydios fueron conquistados por los Persas con tanta velocidad, los Jonios y los Eolios enviaron a Sardes sus embajadores, solicitando de Cyro que los admitiese por vasallos con las mismas condiciones que lo eran antes de Creso. Oyó Cyro la pretensión, y respondió con este apólogo: -«Un flautista, viendo muchos peces en el mar, se puso a tocar su instrumento, con el objeto de que atraídos por la melodía saltasen a tierra. No consiguiendo nada, tomó la red barredera, y echándola al mar, cogió con ella una muchedumbre de peces, los cuales, cuando estuvieron sobre la playa, empezaron a saltar según su costumbre. Entonces el flautista volvióse a ellos, y les dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;-«Basta ya de tanto baile, supuesto que no quisisteis bailar cuando yo tocaba la flauta.» El motivo que tuvo Cyro para responder de esta manera a los Jonios y a los Eolios fue porque cuando él les pidió por sus mensajeros que se rebelasen contra Creso, no le dieron oidos, y ahora, viendo el pleito tan mal parado, se mostraban prontos a obedecerle. Enojado, pues, contra ellos, los despachó con esta respuesta; y los Jonios se volvieron a sus ciudades, fortificaron sus murallas y reunieron un congreso en Panionio, al que todos asistieron menos los Milesios, porque con estos solos había Cyro concluido un tratado, admitiéndolos por vasallos con las mismas condiciones que a los Lydios. Los demás Jonios determinaron en el congreso enviar embajadores a Esparta, solicitando auxilios en nombre de todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLII. Estos Jonios, a quien pertenece el templo de Panionio, han tenido la buena suerte de fundar sus ciudades bajo un cielo y en un clima que es el mejor de cuantos habitan los hombres, a lo menos los que nosotros conocemos. Porque ni la región superior, ni la inferior, ni la que está situada al Occidente, ninguna logra iguales ventajas, sufriendo unas los rigores del frío y de la humedad, y experimentando otras el excesivo calor y la sequía. No hablan todos los Jonios una misma lengua, y puede decirse que tienen cuatro dialectos diferentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Mileto, la primera de sus ciudades, cae hacia el Mediodía, y después siguen Miunte&lt;a style="" href="#_ftn65" name="_ftnref65" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[65]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y Priena. Las tres están situadas en la Caria y usan de la misma lengua. En la Lydia están Efeso, Colofon, Lébedos, Teos, Clazómenas y Focéa; todas las cuales hablan una lengua misma, diversa de la que usan las tres ciudades arriba mencionadas. Hay todavía tres ciudades de Jonia más, dos de ellas en las islas de Sumos y Chio, y la otra, que es Erithréa, fundada en el continente. Los Chios y los Erithréos tienen el mismo dialecto; pero los Samios usan otro particular suyo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLIII. De estos pueblos jonios los Milesios se hallaban a cubierto del peligro y del miedo por su trato con Cyro, y los Isleños nada tenían que temer de los Persas, porque todavía no eran súbditos suyos los Fenicios, y ellos mismos no eran gente a propósito para la marina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;La causa porque los Milesios se habían separado de los demás Griegos, no era otra sino la poca fuerza que tenía todo el cuerpo de los Griegos, y en especial los Jonios, sobremanera desvalidos y casi de ninguna consideración. Fuera de la ciudad de Atenas, ninguna otra había respetable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;De aquí nacía que los otros Jonios, y los mismos Atenienses, se desdeñaban de su nombre, no queriendo llamarse Jonios; y aun ahora me parece que muchos de ellos se avergüenzan de semejante dictado. Pero aquellas doce ciudades no sólo se preciaban de llevarle, sino que habiendo levantado un templo, le quisieron llamar de su mismo nombre Pan-Ionio, o común a los Jonios, y aun tomaron la resolución de no admitir en él a ningún otro que los pueblos jonios, si bien debe añadirse que nadie pretendió semejante unión a no ser los de Smyrna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLIV. Una cosa igual hacen los Dorienses de Pentápolis, Estado que ahora se compone de cinco ciudades, y antes se componía de seis, llamándose Exápolis. Estos se guardan de admitir a ninguno de los otros Dorienses en su templo Triópico, y esto lo observan con tal rigor, que excluyeron de su comunión a algunos de sus ciudadanos que habían violado sus leyes y ceremonias. El caso fue este: en los juegos que celebraban en honor de Apolo Triopio, solían antiguamente adjudicar por premio a los vencedores unos trípodes de bronce, pero con la precisa condición de no habérselos de llevar, sino de ofrecerlos al dios en su mismo templo. Sucedió, pues, que un tal Agasicles de Halicarnaso, declarado vencedor, no quiso observar esta ley, y llevándose el trípode, le colgó en su misma casa. Por esta transgresión aquellas cinco ciudades, que eran Lindo, Yalisso, Camiro, Coo y Cnido, privaron de su comunión a Halicarnaso, que era la sexta. Tal y tan severo fue el castigo con que la multaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLV. Yo pienso que los Jonios se repartieron en doce ciudades, sin querer admitir otras más en su confederación, porque cuando moraban en el Peloponeso, estaban distribuidos en doce partidos; así como los Acheos que fueron los que los echaron del país, forman también ahora doce distritos. El primero es Pellena, inmediata a Sycion; después siguen Egira y Egas, donde se halla el Cratis, río que siempre lleva agua, y del cual tomó su nombre el otro río Cratis de la Italia; en seguida vienen Bura, Helice, a donde los Jonios se retiraron vencidos en batalla por los Acheos, Egon y Rypcs; después los Patrenses, los Farenses y Oleno, donde esta el gran río Piro; y por último, Dyma y los Triteenses, que es entre todas estas ciudades el único pueblo de tierra adentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLVI. Estas son ahora las doce comunidades de los Acheos, y lo eran antes de los Jonios, motivo por el cual éstos se distribuyeron en doce ciudades. Porque suponer que los unos son más Jonios que los otros, o que tuvieron más noble origen, es ciertamente un desvarío; pues no sólo los Abantes originarios de la Eubea, los cuales nada tienen, ni aun el nombre de la Jonia, hacen una parte, y no la menor, de los tales Jonios, sino que además se hallan mezclados con ellos los Focenses, separados de los otros sus paisanos, los Melosos, los Arcades Pelasgos, los Dorienses Epidaurios y otras muchas naciones, que con los Jonios se confundieron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En cuanto a los Jonios, que por haber partido del Pritaneo de los Atenienses, quieren ser tenidos por los más puros y acendrados de todos, se sabe de ellos que, no habiendo conducido mujeres para su colonia, se casaron con las Carianas, a cuyos padres habían quitado la vida; por cuya razón estas mujeres, juramentadas entre sí, se impusieron una ley, que trasmitieron a sus hijas, de no comer jamás con sus maridos, ni llamarles con este nombre, en atención a que, habiendo muerto a sus padres, maridos e hijos, después de tales insultos se habían juntado con ellas, todo lo cual sucedió en Mileto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLVII. Estos colonos atenienses nombraron por reyes, unos a los Lycios, familia oriunda de Glauco, el hijo de Hippólocho; otros a los Caucones Pylios, descendientes de Codro, hijo de Melantho; y algunos los tomaban ya de una, ya de otra de aquellas dos casas. Todos ellos ambicionan con preferencia a los demás el nombre de Jonios, y ciertamente lo son de origen verdadero; bien que de este nombre participan cuantos, procediendo de Atenas, celebran la fiesta llamada Apaturia, la cual es común a todos los Jonios asiáticos, fuera de los Efesios y Colofonios, los únicos que en pena de cierto homicidio no la celebran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXVIII. El Panionio es un templo que hay en Mycala, hacia el Norte, dedicado en nombre común de los Jonios a Neptuno el Heliconio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Mycala es un promontorio de tierra firme, que mira hacia el viento Zéfiro&lt;a style="" href="#_ftn66" name="_ftnref66" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[66]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y pertenece a Samos. En este promontorio, los Jonios de todas las ciudades solían celebrar una fiesta, a que dieron el nombre de Pan- onia. Y es de notar que todas las fiestas, no sólo de los Jonios, sino de todos los Griegos, tienen la misma propiedad que dijimos de los nombres persas, la de acabar en una misma letra&lt;a style="" href="#_ftn67" name="_ftnref67" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[67]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CXLIX. He dicho cuales son las ciudades jonias; ahora referiré las eolias. Cyma, por sobrenombre Fricónida, Larisas, Muro-Nuevo, Te-nos, Cilla, Notion, Egidocsa, Pitana, Egéas, Myrina, Grynia. Estas son las once ciudades antiguas de los Eolios, pues aunque también eran doce, todas en el continente, Smyrna, una de aquel número, fue separada de las otras por los Jonios. Los Eolios establecieron sus colonias en un terreno mejor que el de los Jonios, pero el clima no es tan bueno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CL. Los Eolios perdieron a Smyrna de este modo: ciertos Colofonios, vencidos en una sedición doméstica y arrojados de su patria, hallaron en Smyrna un asilo. Estos fugitivos, un día en que los de Smyrna celebraban fuera de la ciudad una fiesta solemne a Baco, les cerraron las puertas y se apoderaron de la plaza. Concurrieron todos los Eolios al socorro de los suyos, pero se terminó la contienda por medio de una transacción, en la que se convino que los Jonios, quedándose con la ciudad, restituyesen los bienes muebles a los de Smyrna. Estos, conformándose con lo pactado, fueron repartidos en las otras once ciudades eolias, que los admitieron por ciudadanos suyos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLI. En el número de las ciudades eolias de la tierra firme, no se incluyen los que habitan en el monte Ida, porque no forman un cuerpo con ellas. Otras hay también situadas en las islas. En la de Lesbos existen cinco, porque la sexta, que era Arisba, la redujeron bajo su dominación los de Methymna, siendo de la misma sangre. En Ténedos hay una, y otra en las que llaman las cien islas. Todas estas ciudades insulares, lo mismo que los Jonios de las islas, nada tenían que temer de Cyro; pero a los demás Eolios les pareció conveniente confederarse con los otros Jonios y seguirlos a donde quiera que los condujesen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLII. Luego que llegaron a Esparta los enviados de los Jonios y Eolios, habiendo hecho el viaje con toda velocidad, escogieron para que en nombre de todos llevase la voz a un cierto Focense, llamado Pythermo; el cual, vestido de púrpura, con la mira de que muchos Espartanos concurriesen atraídos de la novedad, se presentó en su congreso, y con una larga arenga les pidió socorros. Los Lacedemonios, bien lejos de dejarse persuadir del orador, resolvieron no salir a la defensa de los Jonios; con lo cual se volvieron los enviados. Sin embargo, despacharon algunos hombres en una galera de cincuenta remos, con el objeto, a mi parecer, de explorar el estado de las cosas de Cyro y de la Jonia. Luego que estos llegaron a Focéa, enviaron a Sardes al que entre todos era tenido por hombre de mayor suposición, llamado Lacrines, con orden de intimar a Cyro que se abstuviese de inquietar a ninguna ciudad de los Griegos, cuyas injurias no podrían mirar con indiferencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLIII. Dícese que Cyro, después que el enviado acabó su propuesta, preguntó a los Griegos que cerca de sí tenía, qué especie de hombres eran los Lacedemonios, y cuántos, en número, para atreverse a hacerle semejante declaración, y que informado de lo que preguntaba, respondió al orador: -«Nunca temí a unos hombres que tienen en medio de sus ciudades un lugar espacioso, donde se reúnen para engañar a otros con sus juramentos; y desde ahora les aseguro que si los dioses me conservaron la vida, yo haré que se lamenten, no de las desgracias de los Jonios, sino de las suyas propias.» Este discurso iba dirigido contra todos los Griegos, que tienen en sus ciudades una plaza destinada para la compra y venta de sus cosas, costumbre desconocida entre los Persas, que no tienen plazas en las suyas. Después de esto, dejando al Persa Tábalo por gobernador de Sardes, y dando al Lydio Páctyas la comisión de recaudar los tesoros de Creso y de los otros Lydios, partióse con sus tropas para Ecbátana, llevando consigo a Creso, y teniendo por negocio de poca importancia el acometer sobre la marcha a los Jonios. Bien es verdad que para esto le servían de embarazo Babilonia y la nación Bactriana, los Sacas y los Egipcios, contra los cuales él mismo en persona quería conducir su ejército, enviando contra los Jonios a cualquiera otro general.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Apenas Cyro había salido de Sardes, cuando Páctyas insurreccionó a los Lydios, y habiendo bajado a la costa del mar, como tenía a su disposición todo el oro de Sardes, le fue fácil reclutar tropas mercenarias, y persuadir a la gente de la marina que le siguiese en su expedición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Dirigióse, pues, hacia Sardes, puso a la ciudad sitio y obligó al gobernador Tábalo a encerrarse en la ciudadela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLV. Cyro en el camino tuvo noticia de lo que pasaba, y hablando de ello con Creso, le dijo: -«¿Cuándo tendrán fin, oh Creso, estas cosas que me suceden? Ya está visto que esos Lydios nunca vivirán en paz, ni me dejarán a mí tranquilo. Pienso que lo mejor fuera reducirlos a la condición de esclavos. Ahora veo que lo que acabo de hacer con ellos es parecido a lo que hace un hombre que, habiendo dado muerte al padre, perdona a los hijos. Así, yo, habiéndome apoderado de tu persona, que eras más que padre de los Lydios, tuve la inadvertencia de dejar en sus manos la ciudad; y ahora me maravillo de que se me rebelen.» De este modo hablaba Cyro lo que sentía, y Creso, temeroso de la total ruina de Sardes, -Tienes mucha razón, le responde; pero me atrevo, señor, a suplicarte que no te dejes dominar del enojo, ni destruyas una ciudad antigua que está inocente de lo pasado y de lo que ahora sucede. Antes fui yo el autor d e la injuria, y pago la pena merecida; ahora Páctyas, a quien confiaste la ciudad de Sardes, es el amotinador que debe satisfacer a tu justa venganza. Pero a los Lydios perdónales, y a fin de que no se levanten otra vez, ni vuelvan a darte más cuidados, envíales orden para que no tengan armas de las que sirven en la guerra, y mándales también que lleven una túnica talar debajo de su vestido, que calcen coturnos, que aprendan a tocar la cítara y a cantar, y que enseñen a sus hijos el ejercicio de la mercancía. Con estas providencias los verás en breve convertidos de hombres en mujeres, y cesará todo peligro de que se rebelen otra vez.» CLVI. Tal fue el expediente que sugirió Creso, teniéndole por más ventajoso para los Lydios que no el ser vendidos por esclavos; porque bien sabía que a no proponer al Rey un medio tan eficaz, no le haría mudar de resolución, y por otra parte recelaba en extremo que si los Lydios escapaban del peligro actual volverían a sublevarse en otra ocasión, y perecerían por rebeldes a manos de los Persas. Cyro, muy satisfecho con el consejo, y desistiendo de su primer enojo, dijo a Creso que se conformaba con él; y llamando al efecto al Medo Mázares, le mandó que intimase a los Lydios cuanto le había sugerido Creso; que fuesen tratados como esclavos todos los demás que habían servido en la expedición contra Sardes, y que de todos modos le presentasen vivo delante de sí al mismo Páctyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLVII. Dadas estas providencias, continuó Cyro su viaje a lo interior de la Persia. Entretanto, Páctyas, informado de que estaba ya cerca el ejército que venia contra él, se llenó de pavor, y se fue huyendo a Cyma. Mázares, que al frente de una pequeña división del ejército de Cyro marchaba contra Sardes, cuando vio que no encontraba allí las tropas de Páctyas, lo primero que hizo fue obligar a los Lydios a ejecutar las órdenes de Cyro, que mudaron enteramente sus costumbres y método de vida. Después envió, unos mensajeros a Cyma, pidiendo le entregasen a Páctyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los Cymanos acordaron antes de todo consultar el caso con el dios que se veneraba en Branchidas, donde había un oráculo antiquísimo, que acostumbraban consultar todos los pueblos de la Eolia y de la Jonia. Este oráculo estaba situado en el territorio de Mileto sobre el puerto Panormo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLVIII. Los Cymanos, pues, enviaron sus diputados a Branchidas, con el objeto de consultar lo que deberían hacer de Páctyas, para dar gusto a los dioses. El oráculo respondió que fuese entregado a los Persas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Ya se disponían a ejecutarlo, por hallarse una parte del pueblo inclinada a ello, cuando Aristódico, hijo de Heraclides, sujeto que gozaba entre sus conciudadanos de la mayor consideración, desconfiando de la realidad del oráculo y de la verdad de los consultantes, detuvo a los Cymanos para que no lo ejecutasen hasta tanto que fuesen al templo otros diputados, en cuyo número se comprendió al mismo Aristódico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLIX. Luego que llegaron a Branchidas, hizo Aristódico la consulta en nombre de todos: -«¡Oh númen sagrado! Refugióse a nuestra ciudad el Lydio Páctyas, huyendo de una muerte violenta. Los Persas le reclaman ahora, y mandan a los Cymanos que se le entreguen. Nosotros, por más que temernos el poder de los Persas, no nos hemos atrevido a poner en sus manos a un hombre que se acogió a nuestro amparo, hasta que sepamos de vos claramente cuál es el partido que debemos seguir.» El oráculo, del mismo modo que la primera vez, respondió que Páctyas fuese entregado a los Persas. Entonces Aristódico imaginó este ardid: Se puso a dar vueltas por el templo, y a echar de sus nidos a todos los gorriones y demás pájaros que encontraba. Dícese que fue interrumpido en esta operación por una voz que, saliendo del santuario mismo, le dijo: -«¿Cómo te atreves, hombre malvado y sa-crílego, a sacar de mi templo a los que han buscado en él un asilo? -¿Y será justo, respondió Aristódico sin turbarse, que vos, sagrado númen, miréis con tal esmero por vuestros refugiados, y mandéis que los Cymanos abandonemos al nuestro y lo entreguemos a los Persas? -Sí, lo mando, replicó la voz, para que por esa impiedad perezcáis cuanto antes, y no volváis otra vez a solicitar mis oráculos sobre la entrega de los que se han acogido a vuestra protección.» CLX. Los Cymanos, oída la respuesta que llevaron sus diputados, no queriendo exponerse a perecer si le entregaban, ni a verse sitiados si le retenían en la ciudad, le enviaron a Mytilene, a donde no tardó Má-zares en despachar nuevos mensajeros, pidiendo la entrega de Páctyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los Mytileneos estaban ya a punto de entregársele por cierta suma de dinero, pero la cosa no llegó a efectuarse, porque los Cymanos, llegando a saber lo que se trataba, en una nave que destinaron a Lésbos embarcaron a Páctyas y le trasladaron a Chio. Allí fue sacado violentamente del templo de Milierva, patrona de la ciudad, y entregado al fin por los naturales de Chio, los cuales le vendieron a cuenta de Atárneo, que es un territorio de la Mysia, situado enfrente de Lésbos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los Persas, apoderados así de Páctyas, le tuvieron en prisión para presentársela vivo a Cyro. Durante mucho tiempo ninguno de Chio enharinaba las víctimas ofrecidas a los dioses con la cebada cogida en Atárneo, ni del grano nacido allí se hacían tortas para los sacrificios; y, en una palabra, nada de cuanto se criaba en aquella comarca era recibido por legítima ofrenda en ninguno de los templos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXI. Mázares, después que lo fue entregado Páctyas por los de Chio, emprendió la guerra contra las ciudades que hablan concurrido a sitiar a Tábalo. Vencidos en ella los de Priena, los vendió por esclavos, y haciendo sus correrías por las llanuras del Meandro, lo saqueó todo, y dio el botín a sus tropas. Lo mismo hizo en Magnesia; pero luego después enfermó y murió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXII. En su lugar vino a tomar el mando del ejército Hárpago, también Medo de nación, el mismo a quien Astyages dio aquel impío convite, y que tanto sirvió después a Cyro en la conquista del imperio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Luego que llegó a la Jonia, fue tomando las plazas, valiéndose de trincheras y terraplenes; porque obligados los enemigos a retirarse dentro de las murallas, le fue preciso levantar obras de esta clase para apoderarse de ellas. La primera ciudad que combatió fue la de Focea en la Jonia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXIII. Para decir algo de Focea, conviene saber que los primeros Griegos que hicieron largos viajes por mar fueron estos Focenses, los cuales descubrieron el mar Adriático, la Tyrrenia, la Iberia y Tarteso, no valiéndose de naves redondas, sino sólo de sus penteconteros o naves de cincuenta remos. Habiendo aportado a Tarteso, supieron ganarse toda la confianza y amistad del Rey de los Tartesios, Argan- thonio&lt;a style="" href="#_ftn68" name="_ftnref68" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[68]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el cual ochenta años había que era señor de Tarteso, y vivió hasta la edad de ciento veinte; y era tanto lo que este príncipe los amaba, que cuando la primera vez desampararon la Jonia, les convidó con sus dominios, instándoles para que escogiesen en ellos la morada que más les acomodase. Pero viendo que no les podía persuadir, y sabiendo de su boca el aumento que cada día tomaba el poder de los Medos, tuvo la generosidad de darles dinero para la fortificación de su ciudad, y lo hizo con tal abundancia, que siendo el circuito de las murallas de no pocos estadios, bastó para fabricarlas todas de grandes y labradas piedras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXIV. Así tenían los de Focea fortificada su ciudad, cuando Hárpago, haciendo avanzar su ejército, les puso sitio; si bien antes les hizo la propuesta de que se daría por tal de que los Focenses, demoliendo una sola de las obras de defensa que tenía la muralla, reservasen para el Rey una habitación. Los sitiados, que no podían llevar con paciencia la dominación extranjera, pidieron un solo día para deliberar, con la condición de que entretanto se retirasen las tropas. Hárpago les respondió, que sin embargo de que conocía sus intenciones, consentía en darles tiempo para que deliberasen. Mientras las tropas se mantuvieron separadas de las murallas, los Focenses, sin perder momento, aprontaron sus naves y embarcaron en ellas a sus hijos y mujeres con todos sus muebles y alhajas, como también las estatuas y demás adornos que tenían en sus templos, menos los que eran de bronce o de mármol, o consistían en pinturas&lt;a style="" href="#_ftn69" name="_ftnref69" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[69]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Puesto a bordo todo lo que podían llevarse consigo, se hicieron a la vela, y se trasladaron Chio. Los Persas ocuparon después la ciudad desierta de habitantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXV. No quisieron los naturales de Chio vender a los Focenses las islas llamadas Enusas, recelosos de que en manos de sus huéspedes viniesen a ser un grande emporio, y quedasen ellos excluidos de las ventajas del comercio. Viendo esto los Focenses, determinaron navegar a Córcega, por dos motivos: el uno porque veinte años antes, en virtud de un oráculo, habían fundado allí una colonia, en una ciudad llamada Alalia; y el otro por haber ya muerto su bienhechor Arganthonio. Embarcados para Córcega, lo primero que hicieron fue dirigirse a Focea, donde pasaron a cuchillo la guarnición de los Persas, a la cual Hárpago había confiado la defensa de la ciudad. Dado este golpe de mano, se ligaron mutuamente con el solemne voto de no Abandonarse en el viaje, pronunciando mil imprecaciones contra el que faltase a él, y echando después al mar una gran masa de hierro, hicieron un juramento de no volver otra vez a Focea si primero aquella misma masa no aparecía nadando sobre el agua&lt;a style="" href="#_ftn70" name="_ftnref70" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[70]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Sin embargo, al emprender la navegación, más de la mitad de ellos no pudieron resistir al deseo de su ciudad y a la ternura y compasión que les inspiraba la memoria de los sitios y costumbres de la patria, y faltando a lo prometido y jurado, volvieron las proas hacia Vocea. Pero los otros, fieles a su juramento, salieron de las islas Enusas y navegaron para Córcega.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXVI. Después de su llegada vivieron cinco años en compañía de los antiguos colonos, y edificaron allí sus templos. Pero como no dejasen en paz a sus vecinos, a quienes despojaban de lo que tenían, unidos de común acuerdo los Tyrrenos y los Cartagineses, les hicieron la guerra, armando cada una de las dos naciones sesenta naves. Los Focenses, habiendo tripulado y armado también sus vageles hasta el número de sesenta, les salieron al encuentro en el mar de Cerdeña. Dióse un combate naval, y se declaró la victoria a favor de los Focenses; pero fue una victoria, como dicen, Cadmea&lt;a style="" href="#_ftn71" name="_ftnref71" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[71]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, por haber perdido cuarenta naves, y quedado inútiles las otras veinte, cuyos espolones se torcieron con el choque. Después del combate volvieron a Alalia, y tomando a sus hijos y mujeres, con todos los muebles que las naves podían llevar, dejaron la Córcega, y navegaron hacia Regio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXVII. Los prisioneros Focenses que los Cartagineses, y más todavía los Tyrrenos, hicieron en las naves destruidas, fueron sacados a tierra y muertos a pedradas. De resultas, los Agyllenses&lt;a style="" href="#_ftn72" name="_ftnref72" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[72]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; sufrieron una gran calamidad; pues todos los ganados de cualquiera clase, y hasta los hombres mismos que pasaban por el campo donde los Focenses fueron apedreados, quedaban mancos, tullidos o apopléticos. Para expiar aquella culpa, enviaron a consultar a Delfos, y la Pythia los mandó que celebrasen, como todavía lo practican, unas magníficas exequias en honor de los muertos, con juegos gímnicos y carreras de caballos. Los otros Focenses que se refugiaron en Regio, saliendo después de esta ciudad, fundaron en el territorio do Cnotria&lt;a style="" href="#_ftn73" name="_ftnref73" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[73]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; una colonia que ahora llaman Hyela&lt;a style="" href="#_ftn74" name="_ftnref74" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[74]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; y esto lo hicieron por haber oído a un hombre, natural de Posidonia, que la Pythia les había dicho en su oráculo que fundasen a Cyrno, que es el nombre de un héroe, y no debía equivocarse con el de la isla&lt;a style="" href="#_ftn75" name="_ftnref75" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[75]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXVIII. Una suerte muy parecida a la de los Focenses tuvieron los Teianos, pues estrechando Hárpago su plaza con las obras que levantaba, se embarcaron en sus naves y se fueron a Tracia, donde habitaron en Abdera, ciudad que antes había edificado Tymesio el Clazomenio, puesto que no la había podido disfrutar por haberle arrojado de ella los Tracios; pero al presente los Teianos de Abdera le honran como a un héroe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXIX. De todos los Jonios estos fueron los únicos que, no pudiendo tolerar el yugo de los Persas, abandonaron su patria; pero los otros (dejando aparte a los de Mileto) hicieron frente al enemigo; y mostrándose hombres de valor, combatieron en defensa de sus hogares, hasta que vencidos al cabo y hechos prisioneros, se quedaron cada uno en su país bajo la obediencia del vencedor. Los Milesios, según ya dije antes, como habían hecho alianza con Cyro, se estuvieron quietos y sosegados. En conclusión, este fue el modo como la Jonia fue avasallada por segunda vez. Los Jonios que moraban en las islas, cuando vieron que Hárpago había sujetado ya a los del continente, temerosos de que no les acaeciese otro tanto, se entregaron voluntariamente a Cyro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXX. Oigo decir que a los Jonios, celebrando en medio de sus apuros un congreso en Panionio, les dio el sabio Biantes, natural de Priena, un consejo provechoso que si le hubiesen seguido hubieran podido ser los más felices de la Grecia. Los exhortó a que, formando todos una sola escuadra, se fuesen a Cerdeña y fundaran allí un solo Estado, compuesto de todas las ciudades jonias; con lo cual, libres de la servidumbre, vivirían dichosos, poseyendo la mayor isla de todas, y teniendo el mando en otras; porque si querían permanecer en la Jonia, no les quedaba, en su opinión, esperanza alguna de mantenerse libres e independientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;También era muy acertado el consejo que antes de llegar a su ruina les había dado el célebre Thales, natural de Mileto, pero de una familia venida antiguamente de Fenicia. Este les proponía que se estableciese para todos los Jonios una junta suprema en Theos, por hallarse esta ciudad situada en medio de la Jonia, sin perjuicio de que las otras tuviesen lo mismo que antes sus leyes particulares, como si fuese cada una un pueblo o distrito separado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXI. Hárpago, después que hubo conquistado la Jonia, volvió sus fuerzas contra los Carianos, los Caunios y los Lycios, llevando ya consigo las tropas jonias y eolias. Estos Carianos son una nación que dejando las islas se pasó al continente; y según yo he podido conjeturar, informándome de lo que se dice acerca de las edades más remotas, siendo ellos antiguamente súbditos de Minos, con el nombre de Leleges, moraban en las islas del Asia, y no pagaban ningún tributo sino cuando lo pedía Minos, le tripulaban y armaban sus navíos; y como este monarca, siempre feliz en sus expediciones&lt;a style="" href="#_ftn76" name="_ftnref76" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[76]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, hiciese muchas conquistas, se distinguió en ellas la nación Cariana, mostrándose la más valerosa y apreciable de todas. A la misma nación se debe el descubrimiento de tres cosas de que usan los Griegos; pues ella fue la que enseñó a poner crestas o penachos en los morriones, a pintar armas y empresas en los escudos, y a pegar en los mismos unas correas a manera de asas, siendo así que hasta entonces todos los que usaban de escudo le llevaban sin aquellas asas, y sólo se servían para manejarla de unas bandas de cuero que colgadas del cuello y del hombro izquierdo se unían al mismo escudo. Los Carios, después de haber habitado mucho tiempo en las islas, fueron arrojados de ellas por los Jonios y Dorios, y se pasaron al continente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Esto es lo que dicen los Cretenses; pero los Carianos pretenden ser originarios de la tierra firme, y haber tenido siempre el mismo nombre que ahora; y en prueba de ello muestran en Mylassa un antiguo templo de Júpiter Cario, el cual es común a los Mysios, como hermanos que son de los Carianos, puesto que Lydo y Myso, como ellos dicen, fueron hermanos de Car. Los pueblos que tienen otro origen, aunque hablen la lengua de los Carios, no participan de la comunión de aquel templo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXII. Los Caunios, a mi entender, son originarios del país, por más que digan ellos mismos que proceden de Creta. Es difícil determinar si fueron ellos los que adoptaron la lengua Caria o los Carianos la suya; lo cierto es que tienen unas costumbres muy diferentes de los demás hombres y de los Carianos mismos. En sus convites parece muy bien que se reúnan confusamente los hombres, las mujeres y los niños, según la edad y grados de amistad que median entre ellos. Al principio adoptaron el culto extranjero; pero arrepintiéndose después, y no queriendo tener más dioses que los suyos propios, tomaron todos ellos las armas, y golpeando con sus lanzas el aire, caminaron de este modo hasta llegar a los confines Calyndicos, diciendo entretanto que con aquella operación echaban de su país a los dioses extraños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXIII. Los Lycios traen su origen de la isla de Creta, que antiguamente estuvo toda habitada de bárbaros. Cuando los hijos de Europa, Sarpedon y Minos, disputaron en ella el Imperio, quedó Minos vencedor en la contienda y echó fuera de Creta a Sarpedon con todos sus partidarios. Estos se refugiaron en Myliada, comarca del Asia menor, y la misma que al presente ocupan los Lycios. Sus habitadores se llamaban entonces los Solymos. Sarpedon tenía el mando de los Lycios, que a la sazón se llamaban los Térmilas, nombre que habían traí- do consigo y con el que todavía son llamados de sus vecinos. Pero después que Lyco, el hijo de Pandion, fue arrojado de Atenas por su hermano Egeo, y refugiándose a la protección de Sarpedon, se pasó a los Térmilas&lt;a style="" href="#_ftn77" name="_ftnref77" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[77]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, estos vinieron con el tiempo a mudar de nombre, y tomando el de Lyco, se llamaron Lycios. Sus leyes en parte son cretenses, y en parte carias; pero tienen cierto uso muy particular en el que no se parecen al resto de los hombres, y es el de tomar el apellido de las madres y no de los padres; de suerte que si a uno se le pregunta quién es y de qué familia procede, responde repitiendo el nombre de su madre y el sus abuelas maternas. Por la misma razón, si una mujer libre se casa con un esclavo, los hijos son tenidos por libres o ingenuos; y si al contrario un hombre libre, aunque sea de los primeros ciudadanos, toma una mujer extranjera o vive con una concubina, los hijos que nacen de semejante unión son mirados como bastardos e infames.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXIV. Los Carios en aquella época, sin dar prueba alguna de valor, se dejaron conquistar por Hárpago; y lo mismo sucedió a los Griegos que habitaban en aquella región. En ella moran los Cnidios, colonos de los Lacedemonios, cuyo país está en la costa del mar y se llama Triopio. La Cnidia, empezando en la península Bybassia, es un terreno rodeado casi todo por el mar, pues solo está unido con el continente por un paso de cinco estadios de ancho. Le baña por el Norte el golfo Ceramico, y por el Sur el mar de Syma y de Rodas. Los Cnidios, queriendo hacer que toda la tierra fuese una isla perfecta, mientras Hárpago se ocupaba en sujetar a la Jonia, trataron de cortar el istmo que los une con la tierra firme. Empleando mucha gente en la excavación, notaron que los trabajadores padecían muchísimo en sus cuerpos, y particularmente en los ojos de resultas de las piedras que rompían, y atribuyéndolo a prodigio o castigo divino, enviaron sus mensajeros a Delfos para consultar cuál fuese la causa de la dificultad y resistencia que encontraban. La Pythia, según cuentan los Cnidios, les respondió así:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Al istmo no toquéis de ningún modo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Isla fuera, si Jove lo quisiese.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Recibida esta respuesta, suspendieron los Cnidios las excavaciones, y sin hacer la menor resistencia, se entregaron a Hárpago, que con su ejército venía marchando contra ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXV. Más arriba de Halicarnaso moraban tierra adentro los Pedaseos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Siempre que a estos o a sus vecinos les amenaza algún desastre, sucede que a la sacerdotisa de Minerva le crece una gran barba, cosa que entonces le aconteció por tres veces. Los Pedaseos fueron los únicos en toda la Caria que por algún tiempo hicieron frente a Hárpago, y le dieron mucho en que entender, fortificando el monte que llaman Lida; mas por último quedaron vencidos y arruinados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXVI. Cuando Hárpago conducía sus tropas al territorio de Xantho, los Lycios de aquella ciudad le salieron al encuentro, y peleando pocos contra muchos, hicieron prodigios de valor; pero vencidos al cabo y obligados a encerrarse dentro de la ciudad, reunieron en la fortaleza a sus mujeres, hijos, dinero y esclavos, y pegándola fuego, la redujeron a cenizas; después de lo cual, conjurados entre sí con las más horribles imprecaciones, salieron con disimulo de la plaza, y pelearon de modo que todos ellos murieron con las armas en la mano. Por este motivo muchos que dicen ahora ser Lycios de Xantho, son advenedizos, menos ochenta familias, que hallándose a la sazón fuera de su patria, sobrevivieron a la ruina común. De este modo se apoderó Hárpago de la ciudad de Xantho, y de un modo semejante de la de Cauno, habiendo los Caunios imitado casi en todo a los Lycios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXVII. Mientras Hárpago destruía el Asia baja, Cyro en persona sujetaba las naciones del Asia superior, sin perdonar a ninguna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Nosotros pasaremos en silencio la mayor parte, tratando únicamente de aquellas que con su resistencia le dieron más que hacer y que son más dignas de memoria. Cyro, pues, cuando tuvo bajo su obediencia todo aquel continente, pensó en hacer la guerra a los Asirios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXVIII. La Asiria tiene muchas y grandes ciudades, pero de todas ellas la más famosa y fuerte era Babilonia, donde existía la corte y los palacios reales después que Nino fue destruida. Situada en una gran llanura, viene a formar un cuadro, cuyos lados tienen cada uno de frente ciento veinte estadios, de suerte que el ámbito de toda ella es de cuatrocientos ochenta. Sus obras de fortificación y ornato son las más perfectas de cuantas ciudades conocemos. Primeramente la rodea un foso profundo, ancho y lleno de agua. Después la ciñen unas murallas que tienen de ancho cincuenta codos reales, y de alto hasta doscientos, siendo el codo real tres dedos mayor del codo común y ordinario&lt;a style="" href="#_ftn78" name="_ftnref78" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[78]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXIX. Conviene decir en qué se empleó la tierra sacada del foso, y cómo se hizo la muralla. La tierra que sacaban del foso la empleaban en formar ladrillos, y luego que estos tenían la consistencia necesaria los llevaban a cocer a los hornos. Después, valiéndose en vez de argamasa de cierto betún caliente, iban ligando la pared de treinta en treinta filas de ladrillos con unos cestones hechos de caña, edificando primero de este modo los labios o bordes del foso, y luego la muralla misma. En lo alto de esta fabricaron por una y otra parte unas casillas de un solo piso, las unas enfrente de las otras, dejando en medio el espacio suficiente para que pudiese dar vueltas una carroza. En el recinto de los muros hay cien puertas de bronce, con sus quicios y umbrales del mismo metal. A ocho jornadas de Babilonia se halla una ciudad que se llama Is, en la cual hay un río no muy grande que tiene el mismo nombre y va a desembocar al Eufrates. El río Is lleva mezclados con su corriente algunos grumos de asfalto o betún, de donde fue conducido a Babilonia el que sirvió para sus murallas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXX. La ciudad esta dividida en dos partes por el río Eufrates, que pasa por medio de ella. Este río, grande, profundo y rápido, baja de las Armenias y va a desembocar en el mar Erithreo&lt;a style="" href="#_ftn79" name="_ftnref79" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;[79]&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. La muralla, por entrambas partes, haciendo un recodo llega a dar con el río, y desde allí empieza una pared hecha de ladrillos cocidas, la cual va siguiendo por la ciudad adentro las orillas del río. La ciudad, llena de casas de tres y cuatro pisos, está cortada con unas calles rectas, así las que corren a lo largo, como las trasversales que cruzan por ellas y van a parar al río.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cada una de estas últimas tiene una puerta de bronce en la cerca que se extiende por las márgenes del Eufrates; de manera que son tantas las puertas que van a dar al río, cuantos son los barrios entre calle y calle.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXXI. El muro por la parte exterior es como la lóriga de la ciudad, y en la parte interior hay otro muro que también la ciñe, el cual es más estrecho que el otro, pero no mucho más débil. En medio de cada uno de los dos grandes cuarteles en que la ciudad se divide, hay levantados dos alcázares. En el uno está el palacio real, rodeado con un muro grande y de resistencia, y en el otro un templo de Júpiter Belo con sus puertas de bronce. Este templo, que todavía duraba en mis días, es cuadrado y cada uno de sus lados tiene dos estadios. En medio de él se va fabricada una torre maciza que tiene un estadio de altura y otro de espesor. Sobre esta se levanta otra segunda, después otra tercera, y así sucesivamente hasta llegar al número de ocho torres. Alrededor de todas ellas hay una escalera por la parte exterior, y en la mitad de las escaleras un rellano con asientos, donde pueden descansar los que suben. En la última torre se encuentra una capilla, y dentro de ella una gran cama magníficamente dispuesta, y a su lado una mesa de oro. No se ve allí estatua ninguna, y nadie puede quedarse de noche, fuera de una sola mujer, hija del país, a quien entre todas escoge el Dios, según refieren los Caldeos, que son sus sacerdotes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXXII. Dicen también los Caldeos (aunque yo no les doy crédito) que viene por la noche el Dios y la pasa durmiendo en aquella cama, del mismo modo que sucede en Tébas del Egipto, como nos cuentan los Egipcios, en donde duerme una mujer en el templo de Júpiter Tebano. En ambas partes aseguran que aquellas mujeres no tienen allí comunicación con hombre alguno. También sucede lo mismo en Pátara de la Lycia, donde la sacerdotisa, todo el tiempo que reside allí el oráculo, queda por la noche encerrada en el templo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;CLXXXIII. En el mismo templo de Babilonia hay en el piso interior otra capilla, en la cual se halla una grande estatua de Júpiter sentado, que es de oro: junto a ella una grande mesa también de oro, siendo del mismo metal la silla y la tarima. Estas piezas, según dicen los Cal- deos, no se hicieron can menos de ochocientos talentos de oro. Fuera de la capilla hay un altar de oro, y además otro grande para las reses ya crecidas, pues en el de oro sólo es permitido sacrificar víctimas tiernas y de leche. Todos los años, el día en que los Caldeos celebran la fiesta de su Dios, queman en la mayor de estas dos aras mil talentos de incienso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;En el mismo templo había anteriormente una estatua de doce codos, toda ella de oro macizo, la que yo no he visto, y solamente refiero lo que dicen los Caldeos. Darío, el hijo de Histaspes, formó el proyecto d
